lunes 02 de agosto de 2021
OPINIóN Día mundial de los humedades
02-02-2021 14:59

Crisis del agua: una ley y dos desafíos

A 50 años, aun falta concientización sobre el uso responsable del agua y preservarlos a través de instrumentos legales, entre otros puntos.

02-02-2021 14:59

El 2 de febrero celebramos el Día Mundial de los Humedales, en conmemoración de la firma de la Convención sobre los Humedales en Ramsar, Irán, hace 50 años, que adoptó el lema los humedales y el agua, destacando el rol de estos ecosistemas como fuente y reservorio de agua dulce y, a su vez, alertando sobre la crisis que afecta la disponibilidad y calidad de este recurso escaso de vital importancia para la supervivencia en nuestro planeta.

Nos encontramos frente a una realidad alarmante e ineludible. Hoy la humanidad está utilizando más agua de la que se puede reponer, a la vez que se destruyen y contaminan las distintas fuentes. En 100 años, hemos multiplicado por seis el uso del agua, debido a la intensificación de las actividades productivas. Si a esto le sumamos que solamente un 1% del agua dulce de la Tierra se puede utilizar, y que 2.2 millones de personas carecen de acceso a la misma, el escenario se vuelve aún más preocupante.

Hoy la humanidad está utilizando más agua de la que se puede reponer

Qué podemos hacer ante esta frágil situación. Empezar por tomar conciencia de ella y difundirla. También adaptar nuestros hábitos en pos de un consumo más responsable, por ejemplo, limitando el uso domiciliario del agua y revisando la huella hídrica de los alimentos y productos que consumimos. Además, es necesario sostener la discusión en el ámbito público, desde los distintos roles que nos toca ocupar en la sociedad. Se trata de una discusión que nos interpela y nos llama a trabajar de forma conjunta con los sectores productivos en el diseño de soluciones innovadoras basadas en la naturaleza. También, a crear normativas que permitan proteger nuestros bienes comunes e incentivar las actividades productivas más sostenibles, como la agroecología periurbana, el desarrollo de tecnología para la eficiencia energética, la instalación de capacidad para las energías renovables, el ecoturismo y las industrias culturales y del conocimiento.

En este punto relacionado con el marco legal, nuestro Congreso Nacional sigue debiéndole a la sociedad una Ley de Humedales que permita preservar estos ecosistemas cuya superficie se vio reducida a la mitad en los últimos 35 años. Hablamos de ambientes que nos proveen de agua dulce, sirven de hábitat para la biodiversidad y almacenan carbono, mitigando los efectos del cambio climático.

5 claves para entender por qué es importante una ley de humedales

Esta deuda se asocia a un desafío: poder identificar y preservar a los humedales a través de un instrumento legal sólido, claro y que brinde seguridad jurídica para la realización de actividades en ellos sin afectar su integridad ecológica. Esto, en un contexto de récord de focos de incendio para esta época del año y de dudas por parte de algunos sectores productivos. Ejemplo de ello son las recientes declaraciones del Consejo Federal de Minería contra la Ley de Humedales, que parecieran desconocer el impacto de la actividad minera en la conservación de fuentes de agua potable. 

Otro desafío latente es mantener la protección ambiental en la agenda política, en un mundo hambriento de una recuperación post-pandemia que inevitablemente se traduce en una intensificación productiva. Esta aceleración debe estar acompañada de una valoración de los distintos impactos, así como de los aportes de los humedales a la economía mundial, incluyendo su potencial de integración en los planes de desarrollo. Quizá, la vuelta de los Estados Unidos al Acuerdo de París nos sirva de inspiración para inclinar la balanza hacia el lado de la protección de nuestros humedales, que sin lugar a dudas contribuiría fuertemente a los objetivos de dicho Acuerdo y a la creación de nuevos empleos verdes.

*Diputado nacional y presidente CCARI.