OPINIóN
Mucho en poco

Un gobierno "fit" con un superministerio "oversize"

El futuro gobierno habla de menos Estado y más eficiencia, pero piensa en un superministro de capital humano que maneje eficazmente Educación, Salud, Trabajo y Desarrollo Social. Una medida filosa y monopólica que podría sacudir la gobernabilidad.

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Capital Humano. | shutterstock

En la configuración administrativa del nuevo poder ejecutivo hay muchas discusiones abiertas y una de ellas es el diseño de la fuente de generación de políticas estatales. Estamos hablando de los cargos ministeriales y las competencias que se reasignarán bajo se orbita.

Dentro de las opciones bajo debate emergió hace tiempo una figura que hasta la fecha no fue puesta bajo discusión, dado que la real posibilidad de llegar al poder parecería lejana, pero también porque lo teorizado o ensayado sobre políticas públicas desde una perspectiva de desarrollo humano parecía razonable.

Hoy, habiendo ganado la elección y ya con algunos potenciales nombramientos para el 10 de diciembre, si podemos plantear un aspecto que llama la atención a la vista de quien ve un gobierno que habla de menos Estado, menos administración, más agilidad y eficiencia, pero da muestras de querer configurar un superministerio y no es el de economía.

Superministerio "oversize"

La novedad entonces ahora es que tendremos un superministerio de Capital Social. Y esta novedad, realmente sorprendente por la terminología y perspectiva, lo cual es digno de reconocerse, pero esto no implica dejar de pensar en la dinámica real y diaria para que un elefante blanco con cuatro problemáticas complejas funcione eficazmente: Educación, Salud, Trabajo y Desarrollo Social.

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En verdad, no sabemos si este diseño de superministerio es producto de un ideal o puede que nunca imaginaron que el Estado, aún fit, no pierde competencias ni responsabilidades enmarcadas por la Constitución Nacional, sino que en el nuevo diseño y estructura solo pierde tomadores de decisiones especializados, o sectorizados, en tanto ahora menos ministerios trabajarán mucho más como es el caso bajo análisis.

Es por esto, a la fecha, realmente inimaginable que en manos de una sola persona queden resoluciones de regulación y financiamiento, a la oversize, sobre: Educación, Salud, Trabajo y Desarrollo Social. Y de hecho, este puede ser un caso en donde se ponga en juego la gobernabilidad dado que algunos temas son de competencia concurrente o directamente provincial.

Gobierno Fit

Solo quienes han gestionado tienen real dimensión sobre lo que implican estas cuatro áreas en pocas manos, con pocos recursos, poco tiempo y miles y miles de expedientes, intervenciones de instancias administrativas, técnicas, presupuestarias y finalmente legales para que una disposición, resolución o decreto generado desde Capital Humano se vuelva finalmente un bien público. Ni hablar si se envían proyectos de ley al Congreso Nacional que tengan impacto sobre las acciones y funciones del superministerio.

Resulta, al menos llamativo, que un gobierno liberal no descentralice, no busque la distribución del poder por especializaciones y agilidad administrativa, antes que el aglutinamiento y monopolio de la diversidad en pocas manos a la hora de implementar políticas estatales y públicas.

Veremos entonces, si con el correr del tiempo, estaremos ante un sorprendente caso de estudio por su capacidad operativa, resolutiva y buenos indicadores o ante un nuevo y previsible caso de fracaso por desconocimiento de la administración del Estado.