POLICIA
“Me encerró en la pieza“

Femicidio en Ituzaingó: los impactantes chats de Camila con una amiga antes del asesinato

Camila Ruth Castro tenía 18 años. Su novio de 19, Elías Barrionuevo, la mató de un disparo en el cuello en la casa de su familia, en Ituzaingó. Una de sus amigas difundió varias conversaciones por WhatsApp que revelan un episodio ocurrido apenas cuatro meses antes del asesinato. “No me deja ir” y “le estoy pidiendo la llave” fueron algunas de las frases.

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Novios. Camila tenía 18 años y vendía indumentaria en las redes. Su pareja, Elías Barrionuevo, es un año mayor y escapó después de matarla de un disparo. | cedoc

“No me deja ir”, escribió Camila Ruth Castro (18) a una amiga. Eran las 16.49 del 9 de mayo, cuatro meses antes de que fuera asesinada de un disparo en el cuello en la casa de su familia en la localidad bonaerense de Ituzaingó. Apenas un minuto después, ante las preguntas de su amiga, agregó: “Me encerró en la pieza”.

La conversación fue difundida ahora por una amiga de la víctima y muestra un episodio hasta el momento desconocido de la relación violenta que Camila mantenía con Elías Barrionuevo, el joven de 19 años detenido y acusado por el femicidio.

Los mensajes reconstruyen casi en tiempo real los intentos de Camila por salir de una vivienda. Habla de una puerta cerrada, pide una llave, intenta recuperar su cargador y finalmente pregunta la dirección de su amiga para dirigirse hasta allí.

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La secuencia comienza cuando la joven recibe una invitación para encontrarse. Su amiga le dice que está en su casa, que pueden tomar unos mates y le pregunta directamente si su novio le había pegado.

Prueba de vida. En los chats que publicó la amiga de la víctima en sus redes sociales, Camila le manda una foto y un video después de contarle que había sido encerrada por su novio.

“¿Te pegó? Venite. Yo estoy acá”, le escribe. Camila no responde que haya sido golpeada. En cambio, explica el problema que tenía en ese momento: “Pero no me deja ir”.

La respuesta provoca inmediatamente otra advertencia: “No te dejes pegar, Cami. Sos una piba muy hermosa para estar ahí”. Entonces Camila revela lo que estaba ocurriendo. “Me encerró. En la pieza”. “¿Y estás sola?”.

Prueba de vida. En los chats que publicó la amiga de la víctima en sus redes sociales, Camila le manda una foto y un video después de contarle que había sido encerrada por su novio.

La amiga intenta saber si Camila se encuentra sola con Barrionuevo. “¿Y estás sola? ¿Con él?”, pregunta.

“No. Está la madre y la amiga de la madre”, responde la joven.

La presencia de otras personas aparece únicamente a partir del relato de Camila y los chats no permiten determinar qué pudieron haber visto o escuchado durante aquel episodio. La amiga, sin embargo, insiste en que les cuente lo sucedido.

Prueba de vida. En los chats que publicó la amiga de la víctima en sus redes sociales, Camila le manda una foto y un video después de contarle que había sido encerrada por su novio.

“Y decile que te encerró. ¿Por qué no te va a dejar ir?”, le escribe. “Nah, ni se mete”, contesta Camila.

Hoy esos mensajes adquieren otra dimensión porque uno de los interrogantes que rodea el femicidio desde las primeras horas fue cómo era la relación entre la víctima y el acusado y si habían existido situaciones de violencia anteriores al crimen.

La propia familia había contado que las discusiones entre ambos eran frecuentes. Mónica, la abuela de Camila, describió públicamente a Barrionuevo como una persona “muy tóxica” y recordó que su nieta solía regresar enojada después de las peleas. Sin embargo, aclaró que la joven nunca le había contado que hubiera sufrido agresiones físicas.

Prueba de vida. En los chats que publicó la amiga de la víctima en sus redes sociales, Camila le manda una foto y un video después de contarle que había sido encerrada por su novio.

Los chats difundidos por su amiga tampoco permiten afirmar que Barrionuevo la hubiera golpeado aquel 9 de mayo. La referencia a una posible agresión física aparece en las preguntas y advertencias de la interlocutora. Lo que sí queda expresamente escrito por Camila es que decía estar encerrada y que no podía irse.

La llave y una dirección. Más adelante la víctima le anuncia que podría salir de la casa. “Le estoy pidiendo la llave”, cuenta Camila. También le dice que ya había conseguido recuperar su cargador. Su amiga vuelve entonces a ofrecerle un lugar donde quedarse: “Yo estoy acá si querés venir”.

Un minuto después llega una pregunta de Camila que termina de darle sentido a la secuencia. “¿Cómo es la dirección?”.

Enseguida Camila manda una fotografía y un video, como si fuera una prueba de vida. Minutos más tarde aparece otro mensaje que, pese a los errores de escritura propios de una conversación rápida, permite comprender que finalmente la dejaban retirarse: “Me deja irme (sic)”.

A las 17.21 vuelve a escribir. Le avisa a su amiga que después pasará por su casa. La conversación termina allí. Cuatro meses después, Camila sería asesinada.

Prueba de vida. En los chats que publicó la amiga de la víctima en sus redes sociales, Camila le manda una foto y un video después de contarle que había sido encerrada por su novio.

El ataque en su casa. El femicidio ocurrió el martes en una vivienda de Almagro al 2500, en el barrio San Alberto de Ituzaingó. De acuerdo con la reconstrucción inicial de los investigadores, Barrionuevo llegó hasta el domicilio y mantuvo una discusión con Camila.

En medio de esa secuencia, el joven habría sacado un arma de fuego y disparado contra ella. Uno de los proyectiles impactó en el cuello de la joven.

Jorge Castro intervino para intentar defenderla y también fue baleado. Recibió dos disparos en las piernas, aunque pese a las heridas consiguió quitarle el arma al atacante. Barrionuevo aprovechó ese momento para escapar.

Camila fue trasladada de urgencia al Hospital del Bicentenario, donde murió como consecuencia de la herida. Tenía 18 años.

La investigación quedó a cargo de la fiscal Florencia Di Sciascio, de la UFI N°11 del Departamento Judicial de Morón.

Barrionuevo permaneció prófugo después del ataque y los investigadores comenzaron a seguir sus movimientos por el oeste del conurbano. El análisis de su teléfono y otras medidas permitieron finalmente localizarlo al día siguiente. Junto con el principal acusado también fueron detenidos dos hombres sospechados de haberlo ayudado durante la fuga. Ayer el presunto femicida se negó a declarar ante la fiscal Di Sciazio y los supuestos encubridores recuperaron la libertad.

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“No te escondas”

L.N.

Mientras Elías Barrionuevo todavía era buscado por la Policía, Vicky, una amiga de Camila, publicó en sus redes un duro mensaje dirigido al joven acusado del femicidio.

“Tanto te costaba cuidarla, tanto te costaba quererla, tanto te costaba amarla”, escribió. En su publicación recordó que Camila tenía apenas 18 años y describió el vínculo que mantenía con Barrionuevo: “Era lo único que ella siempre quiso, que la elijas y la ames de verdad. Tan solo con un mensaje que le mandabas, ella estaba, ella iba, ella se desvivía por vos”.

La joven también apuntó directamente contra el acusado: “Te vestiste de santo y demostraste la verdadera cara. La mataste a sangre fría. No te importó nada”.

El mensaje fue publicado antes de que Barrionuevo fuera localizado y detenido en Merlo, tras permanecer prófugo desde el crimen. “Lo único que pido es que se haga justicia. Justicia por Camila”, reclamó Vicky.

Y cerró con una advertencia que escribió cuando todavía era buscado: “Elías Barrionuevo, no te escondas mucho porque te vamos a encontrar”. Por suerte, ya está detenido.