El exjuez federal de Rosario, Marcelo Martín Bailaque, se encuentra en el centro de una tormenta judicial tras ser triplemente acusado por delitos de corrupción.
La Fiscalía estimó que solicitará una pena de 10 años de prisión al considerar que los hechos investigados revelan una trama de “corrupción estructural” dentro del Poder Judicial.
La imputación contra Bailaque es extensa y grave. Incluye cargos por prevaricato, abuso de autoridad, extorsión, recepción de dádivas y lavado de activos. Según los investigadores, el exmagistrado habría utilizado su cargo para favorecer intereses particulares, especialmente en causas vinculadas a la narcocriminalidad en Rosario, obteniendo a cambio beneficios económicos.
En el mismo expediente también están involucrados un escribano, señalado como intermediario en las maniobras extorsivas, y la esposa del exjuez, vinculada a operaciones de blanqueo de fondos.
Impacto en la Justicia. “Se trata de una utilización indebida de la función judicial”, precisaron desde la fiscalía. Uno de los puntos más sensibles de la causa analiza si el magistrado dictó resoluciones irregulares para beneficiar a actores del narcotráfico, en una ciudad golpeada por la violencia de estas bandas.
Debido a que las acusaciones corresponden a diferentes hechos conectados entre sí, no se descarta la realización de un único juicio oral. Además de la pena de cárcel, se solicitó la inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos y multas millonarias.
Actualmente, Bailaque permanece bajo prisión domiciliaria mientras el juzgado define la elevación del caso a juicio oral.