El asesinato de Germán Medina, ocurrido el 20 de marzo de 2024, conmocionó a la sociedad por la crudeza del hecho, que quedó registrado por las cámaras de seguridad de su lugar de trabajo: la peluquería "Verdini" del barrio porteño de Recoleta. A más de dos años del crimen, pidieron que su excompañero Abel Guzmán sea condenado a prisión perpetua, acusado de matarlo de un disparo en la cabeza.
La solicitud fue realizada por el abogado querellante Juan Manuel Dragani, que representa a la familia de Medina, durante los alegatos finales ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°24 de Capital Federal. El requerimiento es por el "homicidio agravado por la utilización de armas, por alevosía y premeditación" del colorista de 33 años a manos de Guzmán, que se fugó y estuvo 70 días prófugo tras asesinarlo.
Además, la acusación contra el estilista suma una imputación por "privación ilegítima de la libertad" de Germán, los otros empleados y el dueño de la peluquería, Facundo Verdini, que estaban tomando una cerveza en el horario del cierre al momento en que se produjo la trágica secuencia. "Quédense quietos porque les vuelo la cabeza a los cuatro”, llegó a decir antes de apretar el gatillo, según se aprecia en los registros fílmicos.
Dragani le pidió a los jueces Javier Esteban de la Fuente, Maximiliano Dialeva Balmaceda y Marcelo Alvero que sentencien a Guzmán a la máxima pena. El debate oral inició el 15 de abril pasado, donde el acusado pidió la palabra, expresó que tenía una disputa por dinero con el dueño del salón y reconoció su culpabilidad. "Me cegué, no controlé mi ansiedad ni mi bronca, saqué el arma y disparé”, expresó ante el tribunal.

"Verdini provocó todo este desmadre, el conflicto económico era con él. Hizo que terminara todo de esta manera”, manifestó al precisar que durante un año le reclamó una indemnización de más de 55 millones de pesos que nunca lograron acordar porque, de acuerdo a su relato, siempre lo "esquivaba".
Por otro lado, comentó que en ese entonces vivía en la localidad bonaerense de Merlo y que había adquirido una pistola porque ya lo habían asaltado dos veces de regreso a su casa. Solía guardarla en un casillero en su antiguo lugar de trabajo y sus compañeros no sabían que la tenía. Según las imágenes captadas por las cámaras, conocía cómo utilizarla por cómo acomodó su postura corporal para el disparo.
Durante la instrucción, se descubrieron mensajes que dieron cuenta de la mala relación que tenía con su empleador y sus compañeros. Acerca de la prohibición de Verdini para el uso de formol (sustancia utilizada para alisar el cabello y que puede causar irritación), aseguró que nunca le impidieron utilizarlo, aunque en un chat de Whatsapp figura que sí se lo habían pedido, de manera expresa. A pesar de ello, Guzmán se quejó de las condiciones laborales y dijo que supuestamente en el local había productos "no aprobados" o de "baja calidad".
Dueño de la peluquería: "Quería matarnos a todos"
Durante una de las audiencias, Verdini declaró que el acusado cerró el local, mató a Medina y le apuntó, mientras se escondía en el baño para llamar a emergencias. “Hacía cosas para hinchar, para fastidiar a todos. Le saqué la llave y le prohibí usar formol para alisado capilar, pero él seguía”, confirmó acerca de la investigación.
Luego, señaló que lo había invitado a tomar un café para resolver los conflictos en el trabajo y Guzmán le respondió: “Es el último café que me vas a pagar”. Sobre el día del homicidio del joven, le preguntó si "tenía algo para decirle", pero el dueño de la peluquería le indicó que hablarían al día siguiente.

Medina había salido a comprar cerveza. Cuando volvió, el estilista cerró las puertas y ventanas. Conversó con Verdini y después sacó el arma y apuntó contra quienes estaban presentes. "Nos repetía que nos iba a volar la cabeza a todos; Germán no dijo ni una palabra y le disparó“, recordó.
"Nos encerró ahí porque nos quería matar a todos“, sostuvo el testigo, que afirmó que después de matar a su compañero, cargó nuevamente la pistola y se dirigió a él. Fue en ese momento que el empleador se refugió en el baño para comunicarse con el 911. "Cuando estaba ahí, vinieron a decirme que se había ido. A los dos minutos llegó la policía, éramos todos sospechosos en ese momento”, relató.
Entre otras personas que declararon durante el proceso se encuentran la recepcionista del lugar, quien reveló que Guzmán solía decirle expresiones homofóbicas a Medina; y la madre y hermana de la víctima, que ratificaron la prohibición del uso de formol ante la queja de algunas clientas y añadieron que Germán ya había advertido a sus jefes de esta situación.
El juicio por el crimen de Germán Medina
Tras el requerimiento de Dragani, este jueves continuarán los alegatos de la parte acusadora, representada por la fiscal general Ana Helena Díaz Cano y el auxiliar fiscal Nicolás Tecchi, de la Fiscalía N°15 ante los Tribunales Orales en lo Criminal y Correccional. Luego será el turno de la defensa, a cargo de Claudio Severino y Ricardo Sanetti.
Es probable que tras el cierre de esa jornada se confirme la fecha de la audiencia de veredicto, instancia en la que los magistrados darán a conocer el fallo. Después del crimen de Medina, el acusado se fugó y se escondió por más de dos meses, hasta que fue capturado por oficiales de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires en el partido de Moreno y trasladado a la cárcel de Ezeiza.
FP