La detención de Ariel Vallejo, el financista detrás de Sur Finanzas y cercano al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) Claudio “Chiqui” Tapia, se produjo en una causa que lo investiga por presunto lavado de activos, evasión tributaria y asociación ilícita, con operaciones bajo sospecha por $818.000 millones de pesos.
A pedido del juez federal de Lomas de Zamora, Tomás Rodríguez Ponte, revocó su excarcelación al comprobar que no cumplía con las condiciones que debía respetar para seguir en libertad. De acuerdo a la resolución, el financista “no cumplió con las comparecencias mensuales ni con la efectiva residencia en el domicilio declarado”.
De todos modos, la situación se agravó cuando el personal judicial intentó notificarlo en el barrio cerrado que había informado como domicilio. Allí, los responsables de seguridad indicaron que Vallejo ya no vivía en el lugar desde hacía aproximadamente un año.
Pero después, el empresario se presentó ante la Policía Federal y declaró que residía en una dirección de Banfield, dato que también confirmó su madre. Sin embargo, una verificación posterior tampoco logró encontrarlo allí.
“Esas omisiones no son meros descuidos formales”, sostuvo Rodríguez Ponte, según la resolución. Para el juez, la falta de información certera sobre el paradero del imputado, sumada a los nuevos elementos incorporados al expediente, configuraban "riesgos procesales" concretos para el avance de la investigación.

La resolución también ordenó nuevas declaraciones indagatorias para personas y sociedades vinculadas con el grupo. En total, fueron convocadas 21 personas y 17 empresas, entre ellas la madre del financista, Graciela Beatriz Vallejo.
La expansión de Sur Finanzas instaló el nombre de Vallejo en el ambiente futbolístico, con acuerdos comerciales con clubes y patrocinios a torneos de la AFA y a la Selección argentina. A su vez, la financiera tuvo vínculos con equipos de Primera División como Racing y Banfield, además de operaciones con otras entidades del fútbol local.
A partir de una denuncia de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), la investigación puso el foco en movimientos por alrededor de $818.000 millones a través de Sur Finanzas PSP, la billetera virtual vinculada al grupo.
Uno de los datos que llamó la atención de los investigadores fue que personas con ingresos declarados muy bajos aparecían vinculadas a movimientos millonarios. Entre ellas había monotributistas y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH), cuyos ingresos no parecían tener relación con las sumas que circulaban por sus cuentas.
De acuerdo con la hipótesis judicial, esas personas habrían sido utilizadas como prestanombres o testaferros para mover fondos sin exponer directamente a quienes controlaban el dinero.

Entre los casos mencionados en el expediente aparece el de un empleado del grupo, inscripto en la categoría más baja del monotributo y beneficiario de la AUH, cuya cuenta habría registrado movimientos por $7.285 millones.
Una casa de US$500.000, departamentos y una Ferrari
Los investigadores sospechan que parte de los fondos habría terminado convertido en propiedades, vehículos y otros activos, mientras se utilizaban contratos y documentación para justificar operaciones cuyo origen económico no es claro.
A un lado, aparece la compra de una vivienda en el barrio cerrado Saint Thomas Este Country Club, en Canning. Según el juzgado, Vallejo adquirió la propiedad junto con otra persona por US$500.000 en efectivo, en una operación escriturada el 6 de julio de 2023. El inmueble habría sido declarado ante el fisco por un valor de apenas $50 millones.
Dicho expediente también registra préstamos con garantía hipotecaria entregados en efectivo, por US$100.000 en septiembre de 2022 y US$65.000 en junio de 2023, además de otra operación por $13,8 millones en marzo de 2022.
Se suman movimientos patrimoniales a través de Cluster Palace Beach SA, una sociedad que, según la investigación, no registraba cuentas bancarias ni ventas significativas. La firma, cuyo 90% pertenece a Graciela Beatriz Vallejo, madre del financista, habría sido utilizada para comprar seis departamentos en Adrogué por US$600.000 en efectivo y un lote en el emprendimiento Fincas de San Vicente por US$400.000.
Los vehículos de alta gama también aparecen en la investigación. Entre las operaciones señaladas figuran la compra y posterior venta de una Mercedes-AMG GLE 53 y la adquisición de una Ferrari California.
MV