Javier Milei se quedará, al menos por ahora, con las ganas de ver a Mick Jagger ¿A qué viene esto? A que hace cerca de dos años, cuando recibió en la Casa Rosada al entonces ya ex primer ministro británico Boris Johnson, el mandatario hoy "malvinero" no le pidió por el archipiélago ocupado, pero sí que le gestionara un encuentro con el lider de los Rolling Stones. Un gusto que, en un hipotético viaje, quería darse para "empatarle", de paso, a su admirado Carlos Menem, quien sí conoció a la leyenda y a sus compañeros cuando la banda llegó a la Argentina en los años 90.
Aquel Boris Johnson que el 14 de octubre de 2024 saludó contento desde el histórico balcón es el mismo que hace unos días, después del mensaje por cadena nacional de Milei, reclamó en el Daily Mail que se que el Gobierno de su país enviara a Malvinas un refuerzo aviones, tropas o barcos. Aunque tranquilizó a su entorno al mencionar al mandatario argentino como “anglófilo y admirador de Thatcher”.

Más allá de lo que diga Johnson, recogiendo el clima social y politico después de la aparición de la famosa bandera en partido Argentina-Inglaterra, Milei reenfocó su postura sobre Malvinas al anunciar, entre otras medidas, sanciones para las empresas que operan en el área de las islas.
Algunas encuestas y opiniones callejeras relevadas esta semana marcaron advertencias sobre un "oportunismo político" del presidente, para no regalarle la bandera a una oposición que hace muy poco obtuvo un triunfo politico al frenar el tratamiento en el Congreso de la Ley de Tierras, otra temática de fuerte sensibilidad nacional.
Si bien según quienes frecuentan las fuentes de la Casa Rosada, en el Gobierno sienten que en general "cayó bien" que el Presidente al menos se haya ocupado y le haya dado centralidad al tema, en medio de esta emergente línea "antibritánica" había quedado "colgado" un asunto; el viaje presidencial a Londres pensado para fines de octubre.
Un visita que había generado expectativa y quedó sometida a una sucesión de cambios, versiones y modificaciones, hasta terminar suspendida.
La agenda presidencial terminó condicionada por una combinación de factores. Lo que inicialmente aparecía como una visita pensada para mantener reuniones con empresarios y dar una conferencia en Oxford entre el 23 y el 24 de octubre, fue perdiendo certezas con el correr de los días. La Casa Rosada primero dejó trascender que el viaje estaba confirmado, pero luego aparecieron dudas sobre la agenda y finalmente se comunicó que Milei no viajará al Reino Unido.
Las idas y vueltas del viaje fallido de Milei
Hace menos de un mes, el Presidente quería ir sí o sí a Londres. Pero el cambio de "foco" por Malvinas y la improvisación de las últimas semanas, lo llevó a desistir.
Había planificado para fines de octubre un “Londres Week”, un foro similar al “Argentina Week” que se hizo entre el 8 y el 11 de marzo en Nueva York, un evento que no dejó el mejor recuerdo para el gobierno porque fue el punto de partida del escándalo que involucra a su exjefe de Gabinete Manuel Adorni.
Cuando la "nueva agenda Malvinas" no estaba en el horizonte, Milei se esperanzaba con ser el primer presidente en viajar al Reino Unido, desde que en 1998 Carlos Menem fue el primero que lo hizo después de la guerra, en una visita que incluyó un almuerzo con la Reina Isabel II en el Palacio de Buckingham.
En la casos de Milei, la ilusión de conocer a un miembro de otro tipo de realeza, su ídolo stone, se mantenía viva.

Pero la Selección argentina en el Mundial desplegó una sábana blanca con la leyenda “Las Malvinas son Argentinas” y el panorama cambió de plano.
La posibilidad del viaje igual se mantuvo. Y, en las últimas horas, según la agencia Noticias Argentinas, fuentes del oficialismo habían confirmado la charla en la Universidad de Oxford. Después dijeron que también iba a encabezar “una reunión con empresarios”, ya sin el marco de de la “Londres Week”.
El punto era que no parecía conveniente, en el nuevo contexto, que Milei pasara por Inglatarra sin hablar del reclamo argentino de soberanía. Entonces primó esa convicción y el viaje no se hará.
Mientras, en Argentina, este viernes el canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, Carlos Presti, estarán en la provincia de Tierra del Fuego para recorrer la zona donde estará la Base Naval Integrada que, al decir del Gobierno, no tendrá fines bélicos, sino que tendrá funciones logísticas, operativas y científicas vinculadas con la proyección argentina hacia la Antártida. Más allá de las aclaración, la tensión sigue.
LT