POLITICA
Encuentro explosivo

Fuerte cruce entre Sergio Berni y Sandra Arroyo Salgado: "No pudieron destruir a mis hijas"

El ministro de Seguridad y la jueza federal se encontraron de casualidad en una estación de servicio y protagonizaron un acalorado intercambio.

Sandra Arroyo Salgado y Sergio Berni
Sandra Arroyo Salgado y Sergio Berni | NA

El domingo 3 de diciembre al mediodía, la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, y el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, protagonizaron una tensa discusión en una estación de servicio en territorio bonaerense.

Arroyo Salgado regresaba de buscar algunos papeles del juzgado cuando paró a cargar nafta en la estación de servicio de Márquez y Rolón, a metros de la autopista Panamericana. Allí vio como en la línea de surtidores se detuvo una camioneta de la que bajó el ministro, acompañado por otro hombre, para dirigirse al área comercial del lugar.

Los detalles del explosivo cruce fueron revelados por Francisco Olivera, quien aseguró que verificó la información con ambos protagonistas, durante su editorial en el programa Odisea de Carlos Pagni por LN+.

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"Lamento que tengas que terminar tu carrera de esta manera..., ya ni al baño podés ir sin custodia", lo increpó la jueza, quien lo había esperado al lado de su vehículo. Ante la situación, Berni se limitó a balbucear que el hombre que lo acompañaba no era su custodio.

Aún no satisfecha, Arroyo Salgado agregó: "También quiero decirte que no pudieron destruir a mis hijas. Una se recibe de arquitecta en la UBA, trabaja, no es como ustedes, y la otra viaja con una selección de hockey, así que toda esa campaña que hicieron para ensuciar a su padre y destruirlas a ellas no sirvió de nada".

Las hijas de la jueza son también las del fallecido fiscal Alberto Nisman. En este contexto, el reclamo surge de la campaña sucia que se lanzó contra el abogado penalista cuando, tras su muerte, se empapeló Buenos Aires con fotos suyas junto a jóvenes modelos en playas paradisíacas.

Alberto Nisman

Berni ocupaba el cargo de secretario de Seguridad de Cristina Kirchner en el momento en el que Nisman murió, tras haber denunciado a la Presidenta por el Pacto con Irán, y fue uno de los primeros en llegar al departamento del fiscal en Puerto Madero, incluso antes que la fiscal Viviana Fein.

Más de 60 personas pasaron por el lugar donde debían preservarse las pruebas, en su mayoría miembros de las fuerzas federales a cargo del actual ministro bonaerense, quien desde allí se comunicó cinco veces con la presidenta y luego, durante esa noche, lo volvió a hacer 26 veces más.

En la madrugada en la que se conoció la muerte del fiscal Arroyo Salgado se encontraba en Europa junto a sus hijas, y desde allí le pidió a Berni que esperaran la llegada de los peritos de la familia antes de iniciar la autopsia a Nisman, un pedido que no se cumplió.

El cruce entre la jueza y el ministro en la estación de servicio duró entre 5 y 10 minutos. Ella estaba sola y él estaba acompañado. Si bien no llegaron al punto de gritarse, sí se trató de un intercambio bastante enérgico, según señalaron los testigos del momento.

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Arroyo Salgado no solo vincula a Berni con la campaña sucia contra el fiscal, sino también con el hecho de que, previamente, un abogado vinculado al gobierno se acercó a la jueza para decirle "que se calmara un poco", advirtiéndole que podrían revelarse asuntos de la vida privada de Nisman.

La jueza afirmó que no le importaba e impulsó la investigación del crimen, acto seguido, las fotos salieron a la luz. No obstante, Berni se desvinculó del apriete. "Lamento que nunca me hayas querido escuchar... conmigo te estás equivocando", le respondió ante la mirada del resto de los clientes.

Ante su respuesta, Arroyo Salgado decidió sacarle en cara la derrota electoral y disparó: "¿Para qué voy a hablar con vos? No voy a perder tiempo... Por suerte la gente se dio cuenta de quienes son ustedes. Ahora vamos a poder trabajar en libertad, sin amenazas ni extorsiones".

Sin más, la jueza subió a su auto y se retiró. Berni hizo lo mismo, ingresando a su camioneta y retirándose segundos después.

 

AS./fl