POLITICA
primer trimestre

La variante ómicron pone en jaque la economía 2022

El ausentismo llega al 20% en los primeros días del año; turismo, comercio e industria entre los más afectados.

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Turismo. Entre los sectores más afectados por los casos positivos en los staff de empleados. | cedoc

La variante ómicron no solo afecta el comercio y el turismo, que son sectores muy en auge en este momento del año; también amenaza a la producción industrial y el transporte. Es decir que parece, a poco de comenzar el año que pone en jaque las proyecciones del nivel de actividad anual.

La UIA quiere hacer test en las fábricas, pero el Gobierno no se decide artes, una comisión de la Unión Industrial Argentina volverá a dialogar con los funcionarios del Ministerio de Salud para evaluar la situación de ausentismo en las fábricas y la posibilidad de realizar “autotest” en las empresas.

El Gobierno insiste que no quiere ir al cierre de actividades. La variante ómicron es más contagiosa, pero menos letal que la delta o la de Manaos que circularon en un comienzo por Argentina y dejaron al menos 117 mil muertos y más de 100 mil contagios diarios, según las últimas cifras.

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Lo cierto es que la nueva variante ha afectado fuertemente a los grandes centros urbanos, como Rosario, Córdoba, la Ciudad de Buenos Aires o Mar del Plata, colmada por turistas

La vicepresidente del Ente Municipal de Turismo de General Pueyrredón, Carla Ardañaz, explicó a la prensa que “existe algunas demoras” en la atención en los restaurantes y comercio “debido a las ausencias” de empleados provocadas por el contagio, o la sospecha que genera el “contacto estrecho”.

Algo similar ocurre en Córdoba, donde disminuyó un 20% la cantidad de taxis, debido al pico de contagios.

El Gobierno y las compañías no quieren ir al cierre de actividades como en 2020

Desde la UIA estimaron que el ausentismo está rondando el 20%. No solo se debe a los contagios, sino también a las pautas de aislamiento para contactos estrechos. Desde la UIA, de hecho habían intentado a mediados del año pasado que se establezca como obligatoria la vacunación en las puertas de las fábricas cuando se vio que en Europa y los Estados Unidos esta situación había comenzado a complicar los niveles de presentismo. De todos modos la obligación de vacunarse no fue en su momento una idea que lograra consenso en el Gobierno ni tampoco en la conducción de la CGT, en aquel momento.

Ese 20 % los ubica en el mayor nivel de la cuarentena que se dio entre abril y junio del año pasado. Ya para el tercer trimestre de este año, el porcentaje de “ocupados ausentes” alcanzaba al 3,7%.

El hecho de haber estado “en contacto” con otra persona genera ya un primer día de ausencia para hacerse un test, más allá de que se tenga síntomas, o no. Por eso, desde la central fabril piden que los contactos estrechos que tengan dos dosis de vacuna, sean asintomáticos y den negativo en un test rápido puedan continuar trabajando sin aislarse.

Desde el sector farmacéutico destacaron que el nivel de ausentismo había bajado al 8% a finales del año pasado, “pero subió muy rápido los últimos días. La diferencia es que antes tenían que estar 14 días ausentes, y ahora solo cinco”.

El consultor económico, Guillermo Phillips dijo a PERFIL que “si la situación no es más grave, es porque estamos de vacaciones”.

“Muchas empresas dieron licencia a sus empleados, mezcla de la falta de importaciones y de manera preventiva para combatir el Covid-19. Eso ayudó a que no se expanda al interior de las empresas, pero habrá que ver qué pasa en febrero cuando todos estén de vuelta”, dijo Phillips, de la consultora Economía y Sociedad.