sábado 25 de septiembre de 2021
POLITICA del segundo semestre a los brotes verdes
16-06-2018 09:00
16-06-2018 09:00

"Lo peor ya pasó", la promesa que se reitera en la era Macri

Desde que asumió, la comunicación de Cambiemos apunta a un futuro que tarda en concretarse. El peligro de saturar, cerca del año electoral.

16-06-2018 09:00

El Gobierno no logra salir del loop de una promesa: que lo peor ya pasó. Y en cada déjà vu la palabra oficial pierde un poco más de credibilidad. Esa caída en la confianza, por parte de la sociedad pero también de los mercados, explica una parte de la crisis económica actual. Desde la mejoría augurada para el segundo semestre de 2016, la metáfora botánica de los brotes verdes y la luz al final del túnel prevista por Gabriela Michetti, Mauricio Macri y sus funcionarios citaron la misma fórmula en distintos actos, entrevistas y exposiciones. Lo hicieron en on, en off y en formato de arenga para convencerse a sí mismos.

El Presidente afirmó que “lo peor ya pasó” en julio de 2016 ante las cámaras de Telefe. Después se lo juró a Mirtha Legrand, en marzo de 2017; lo repitió tras el triunfo cambiemista en las legislativas de octubre pasado; y lo prometió en la apertura de sesiones del Congreso, el 1º de marzo último.

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, quien suele invocar ese mantra optimista, la actualizó el 23 de mayo pasado. Durante su informe de gestión en Diputados, aseguró: “Pasó la etapa más difícil”. Se refería a la corrida cambiaria de aquellos días, cuando el dólar cotizaba a tres pesos menos que ayer. Con las negociaciones para obtener un préstamo del FMI ya en marcha, Peña buscaba transmitir calma y frenar la devaluación.

Antes de esa performance, al ser un vocero habitual de Cambiemos, Peña había confirmado lo mismo en varias oportunidades. En febrero pasado se lo dijo a Alejandro Fantino en TV: “En Argentina, lo peor ya pasó”. En agosto de 2017, en una entrevista radial: “Lo peor ya pasó y la etapa de crecimiento vino para quedarse”. Y en octubre de 2016 se lo había detallado al diario La Gaceta de Tucumán: “Pasó lo más difícil”, “cada día es más claro que no estamos entrando en una crisis, sino que estamos saliendo”. Al menos una vez al año, Peña utilizó ese eslogan.

Defensa presidencial. Con un poco menos de exposición, Macri también cayó en la misma reiteración. En julio de 2016 explicó que la herencia kirchnerista lo había obligado a tomar “medidas tremendas”, pero a la vez aseguró que “lo peor ya pasó”. Meses más tarde, el Presidente lo repetiría mientras almorzaba con Juliana Awada y Mirtha Legrand. “Lo peor ya pasó, la Argentina no crecía desde hace cinco años y desde octubre se está generando empleo todos los meses”, opinó durante un lunch algo tenso.

“Lo peor ya pasó. Lo que viene ahora es menos inflación y menos desigualdad”, exclamaría Macri en octubre de 2017, durante una visita a Entre Ríos. Días después, lo enunciaría incluso con más euforia. Desde el escenario de Costa Salguero, mientras se confirmaba el triunfo de Cambiemos en las legislativas, aseguró que “la etapa más difícil ya pasó”.

En diciembre pasado, sin embargo, el Gobierno se vería obligado a recalcular a la baja sus objetivos macroeconómicos. En conferencia de prensa, los ministros Nicolás Dujovne y Luis Caputo, más el (ex, desde el jueves) presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, reajustaron sus metas de inflación y déficit fiscal.

El 1º de marzo último, cuando ya había empezado la mala racha oficial, el Presidente lo prometería una vez más: “Lo peor ya pasó y ahora vienen los años en los que vamos a crecer, las transformaciones que hicimos empiezan a dar frutos, a sentirse”.

Cumplidos dos años y medio de ciclo macrista, Cambiemos permanece en un estado de relanzamiento continuo. Aunque sea algo reiterativo, ese relato le alcanzó para sortear con éxito las últimas legislativas. Pero todavía no había arrancado la zaga de tarifazos, corrida bancaria y devaluación del 50%. Ahora, con el clima de campaña presidencial a la vuelta de la esquina, el macrismo corre el riesgo de haber entrado en una zona de saturación.