domingo 14 de agosto de 2022
POLITICA CLAVES ECONÓMICAS

Rubinstein, un economista que defiende el equilibrio fiscal y condena la emisión

El hoy ex director de GRA Consultores y ex referente de Roberto Lavagna en el BCRA, desarrolló sus principales ejes sobre los desafíos económicos de la Argentina en una nutrida columna de opinión publicada en el diario PERFIL. Aquí se destacan las claves de ese artículo, que generó seguidores y detractores de sus ideas dentro del Gobierno, el mismo al que ingresará como mano derecha del empoderado ministro de Economía, Sergio Massa.

05-08-2022 22:23

El economista Gabriel Rubinstein, el elegido por el empoderado ministro de Economía, Sergio Massa, fue columnista invitado por el diario PERFIL un puñado de días atrás. Los que siguen son unos de los principales lineamientos económicos que desarrolló sobre los desafíos por venir en Argentina en su columna del 16 de julio.

“En la Argentina, el equilibrio fiscal es de ‘derecha’, y el déficit fiscal de ‘izquierda’. Y no importa si nadie quiere financiarlo, y esto lleva a altas tasas de inflación, que suelen perjudicar mucho más a los pobres que a los ricos”, disparó. 

“También me gustaría explicarles esto a Wado de Pedro (llamativamente ensalzado por Eurnekian, Funes de 
Rioja y otros), al Cuervo Larroque, a Máximo y a la propia Cristina”. 

Lo que sigue es un extracto exacto de las claves sobre las que Rubinstein reflexionó en su reciente artículo.

“Si en lugar de intervenir sosteniendo precios, se hubiera limitado a emitir dinero para el Tesoro, ante cada vencimiento de bonos, lo cual sería una estrategia alternativa razonable (para mí), ese dinero hubiera ido a los bancos (previa vuelta en el mercado del dólar, recalentando los dólares libres), y el BCRA los hubiera captado en Leliq. La estrategia hubiera sido muy similar a la efectivamente realizada”.

“Para evitar la emisión monetaria, que, aunque esterilizada, igual produce suba del dólar libre, la alternativa hubiera sido ‘reperfilar’ los bonos”.

“Los efectos de un reperfilamiento serían muy negativos:

a. La reputación del Estado. que ya es muy mala, bajaría aún más: ¿cómo mirarán los inversores, locales y externos, a un país, que ante cualquier dificultad, no paga sus deudas? ¿Cómo juzgarán a un Estado, que usa el default, no como una herramienta de ‘última instancia’, sino como una de ‘primera instancia’?”.

“¿Acaso no habría alguna porción de depositantes, que viendo cómo a sus ‘colegas’ inversores los defaultean (incluso ellos mismos, que tienen depósitos y bonos), sacarían depósitos de los bancos y comprarían dólares, produciendo la suba del dólar que se supone quiere evitarse con el reperfilamiento?”.

Más aún, ¿sabiendo que el ‘backing’ de depósitos lo constituyen en gran medida las Leliq (otro bono del Estado), cada tanto vapuleadas (“la bola de Leliq”), ¿no sería un default de los bonos en pesos un ‘llamado’ a retirar depósitos en pesos de los bancos?”.

El equilibrio fiscal es “de derecha” y el déficit fiscal de “izquierda” y es una falacia

“Por tanto, considero que ha sido correcto el accionar en este tema, aunque solo tiene sentido si empalma con la mejora fiscal prometida por Batakis. Lo de Pesce es un paracetamol para bajar la fiebre, a la espera de los antibióticos que suministre Batakis para combatir la infección”.

“Un tema que dejó un sabor amargo es lo atinente al mercado cambiario. Haber dejado de pagar durante tres días toda clase de importaciones creó un caos en la economía real, que, a mi juicio, se podía haber evitado”. * “Pero, en general, y dadas las circunstancias por momentos muy dramáticas, el accionar del tándem Batakis-Pesce, al menos hasta ahora, luce correcto y auspicioso. Lógicamente, deberá ser refrendado día a día con más accionar acorde”. 

“En estos momentos, más normalizado el mercado de bonos, la puntería debería focalizarse en el ‘delivery’ en materia fiscal. Muchos analistas económicos queremos ‘sentir’ que las metas fiscales de este año y de 2023, acordadas con el FMI (bastante laxas por cierto), serán efectivamente cumplidas. Nos gustaría ver, casi partida por partida, cómo es que se lograrán, más allá de la cuenta única y el congelamiento de vacantes”. 

“Y me gustaría, y pienso que a muchos de mis colegas también, poder ver una hoja de ruta en materia de reservas, mucho más clara y transparente. Si se nos permite ahorrar, viajar al exterior, pagar con tarjeta afuera, al valor de un dólar diferente al del MULC (por ej. un mercado MEP), OK. Si con eso, y alguna medida adicional se descomprime la compra de insumos y bienes importados de uso corriente y extendido (por ej., ¡café!), se entiende en esta economía en ‘emergencia’, que coquetea con la hiperinflación”. 

“Afrontar la crisis con cierta idoneidad en materia fiscal, reservas y rollover del mercado de pesos nos aleja del escenario más temido, que es el escenario de hiperinflación (y confiscaciones), con el que los primeros días de julio hemos estado jugueteando, de manera demasiado temeraria”.