Contra reloj, en busca de conseguir apoyos para la reforma laboral. Diego Santilli intenta completar su agenda de encuentros con gobernadores. El ministro del Interior está convencido de que no hay otra opción que el diálogo. Por eso, busca ser la llave del oficialismo para destrabar el ambicioso proyecto y se desmarca de los modos del ala más dura del oficialismo. Pero los mandatarios ponen reparos y deudas sobre la mesa y anticipan un escenario cargado de tensión con el Poder Ejecutivo. La agenda del fuego, descartada.
El funcionario, que pasó parte de su viernes acompañando a Javier Milei en el Festival de Jesús María, tiene definido, antes del debate de la reforma laboral, trasladarse a Salta este lunes. En dicho distrito tendrá un cara a cara con el jefe provincial, Gustavo Sáenz. Se trata de un dirigente de vínculos con la Casa Rosada que en el último semestre colocó el grito en el cielo por la falta de fondos para obras en rutas nacionales, con reiterados reclamos. El lunes no habrá excepción en ese sentido y todavía no hay señales de que respalde la iniciativa que se debatirá en febrero, en sesiones extraordinarias.
La siguiente parada será en Neuquén. Allí, verá a Rolando Figueroa, quien se encargó de generar en la previa un clima complejo para el integrante del gabinete libertario. Si bien reconoció que Santilli posee “escucha” y valoró el viaje, planteó que lo fundamental es que Nación pague los compromisos de índole previsional que tiene con el distrito.
“Hay una gran deuda que tiene la Anses con Neuquén. También es importante hacer los planteos que necesitamos para seguir abasteciendo la demanda en cuanto a la construcción de mejor infraestructura”, anticipó Figueroa. El gobernador adelantó qué número estará en la discusión durante la charla con el ministro: más de 200 millones de dólares.
“Lo fundamental es que nos paguen el dinero que nos deben, que son más de 200 millones de dólares, que vamos a aplicar a la obra pública. Es un buen paso poder reunirnos con el ministro, también estuve en diálogo con el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, festejando algunos pasos importantes que ha dado Nación con el Mercosur y la Unión Europea para trabajar en liberar la comercialización de nuestros granos y nuestras carnes”, precisó el dirigente provincial.
La idea es que el encuentro se produzca en Villa La Angostura, una de las bases de Figueroa durante este verano. Todavía no hay señales de que la máxima autoridad provincial apoye el texto que modifica la legislación laboral si Nación no responde de forma concreta a sus exigencias. En La Pampa están en la misma sintonía que en Neuquén. Porque el jefe del distrito, Sergio Ziliotto, condicionó cualquier conversación al pago de deudas previsionales que posee su gestión, de casi 400 mil millones de pesos. Por el momento, tras intentos de cónclaves que no se pudieron concretar por problemas de agenda, no hay fecha de nueva reunión entre el pampeano y el ministro.
En el oficialismo, cuando se pregunta por el estado de los reclamos, repiten que es el titular de Hacienda el único capaz de resolver el futuro de estos compromisos. Y por el momento Caputo no dio señales concretas de cumplir con esas obligaciones, que datan de años y promesas que nunca se materializaron, incluso bajo la administración de La Libertad Avanza.
En relación con el tour del ministro, continuará recorrido por Entre Ríos para visitar a su gobernador, Rogelio Frigerio. Con el mismo signo político, el PRO, entre ambos hay una excelente sintonía y se descuenta en el Gobierno que el entrerriano respaldará la iniciativa. Como sucedió con Alfredo Cornejo (Mendoza) y Marcelo Orrego (San Juan) en la última semana tras los encuentros con el Colo. Por el momento, no hay previstas recorridas en las zonas de la Patagonia afectadas por los incendios. Pese a que en la última semana fuentes oficiales habían anticipado que Santilli y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, iban a estar en los territorios “brindando ayuda”.
Más allá de este cambio de agenda, Santilli aparece dispuesto a ser la cara amable de una administración libertaria que necesita mostrar resultados en todos los órdenes. Por eso, no descarta ver a diputados, senadores y dirigentes para sacar adelante el proyecto laboral. “Es tiempo de encuentros”, sostienen fuentes libertarias que siguen los pasos del funcionario. Su hoja de ruta implica un choque con Patricia Bullrich ya que la jefa del bloque libertario en la Cámara alta apuesta a ser la única cara negociadora de LLA, y a cualquier costo. En la CGT ya le bajan el precio a la exministra de Trabajo de Fernando de la Rúa y creen que no será útil a la hora de negociar puntos claves del proyecto.
Hay otra mirada que surge desde los despachos de Balcarce 50 tras la reunión de la mesa política que tuvo lugar el viernes. Además de minimizar los reclamos, dicen que los dirigentes se beneficiarán con la sanción del proyecto. Pero a medida que pasan las semanas no logran contener a los gobernadores.