lunes 26 de septiembre de 2022
PROTAGONISTAS El indiscutido rey latino

Bad Bunny, el fenómeno latino, planea agregar nueva fecha en Argentina

Es el artista global número uno de Spotify. Y en menos de 36 horas agotó las 90 mil entradas de los dos recitales que dará en noviembre en Buenos Aires.

05-02-2022 04:31

Se supone que el origen del nombre artístico de Benito Antonio Benítez Ocasio se puede rastrear en una foto que expuso hace un tiempo el propio artista nacido en Puerto Rico en 1994. Con esa imagen, Bad Bunny anunció X100pre, su primer álbum de estudio, y se ve a un niño disfrazado de conejo. Se ha dicho y repetido que ese niño está enojado, pero para muchos, lo que se ve es una cara traviesa, pícara. Anunciado el 23 de diciembre de 2018 y lanzado al día siguiente, ese álbum fue un fenómeno absoluto. Bad Bunny ha dicho que nunca olvidará sus 22 años, el año de la profecía, la suya por supuesto. Y como si efectivamente se tratara de un mesías de la incipiente música urbana, ya en ese disco hay colaboraciones de algunos de los máximos referentes del género: El Alfa, Drake, y además otro boricua más que famoso, Ricky Martin, quien aportó uno de sus inconfundibles coros en la segunda parte del hit Caro, aunque no figuró en los créditos. 

Meteórico. A partir de ahí todo se fue muy para arriba en la veloz carrera, X100pre ganó el Grammy Latino a Mejor Álbum de Música Urbana, y ese, podría decirse, es el momento en el que el cantante se internacionaliza. Oasis, disco en colaboración con otra estrella latina, J Balvin, afianzó su lugar indiscutido dentro de la escena. Ya en ese álbum hay temas que empiezan a aparecer en los primeros lugares de las listas suecas o italianas. 

El nexo de Bad Bunny con Argentina es, sobre todo, Duki. Y en un punto, Cazzu.

Igualmente su año fue 2020. Fue el primer artista latino urbano que la edición norteamericana de Rolling Stone puso en tapa, que se paseó por las calles de Nueva York en un camión –en pandemia– cantando sus temas y transmitiéndose por streaming. Ese año Bad Bunny se convirtió en el artista más escuchado del mundo en Spotify. Los tres discos que sacó en 2020 fueron YHLQMDLG (las iniciales de Yo hago lo que me da la gana), el compilado Las que no iban a salir y El último tour del mundo. Casi al unísono, los tres saltaron a los primeros lugares de las listas. Y en el caso de El último tour del mundo logró algo inédito: debutó primero en el Billboard 200 de Estados Unidos, un hecho histórico que obligó a los fans a recordar los hitos de Selena –primera latina en entrar en esa lista–, y Shakira, primera latina también en ingresar en los primeros cinco puestos con un disco en español. Y en el caso de Bad Bunny él era la cuarta vez que quedaba entre los diez primeros puestos.

Metódico con propósito. Su Instagram tiene una única publicación, una tendencia que se repite en muchos artistas urbanos, incluso los argentinos. Una constante huida hacia el futuro próximo. El camino parece novedoso pero presenta similitudes con varios nombres de la música de la segunda mitad del siglo XX. Hay horas de estudio, hay un espíritu de unión y colaboración comunitaria al interior del movimiento –lo llaman bonding–, y en caso del género urbano y hay un enfático y comprometido trabajo de fortalecimiento y afianzamiento de la marca propia. 

En el caso del posteo de Bad Bunny, a él se lo ve compartiendo una cena con una mujer en un lugar idílico, él le dice que nunca la va a dejar sola. El juego sigue para cerrar con el anuncio de su siguiente gira: una que representa un 2022 pisando escenarios de todo el mundo. Y también Buenos Aires, donde el fenómeno musical que es Bad Bunny nivel mundial quedó graficado de manera contundente: en menos de 48 horas agotó los dos shows en Vélez Sarsfield que serán en noviembre. Esto es 90 mil entradas; de esas, 45 mil se vendieron en dos horas. Y es que la expectativa por su llegada es alta. De hecho se estaría negociando la realización de  un tercer show en dicho estadio ya que entre su paso por Argentina y su destino próximo, Paraguay, a Bad Bunny le quedan unos cuatro días liberados. Y hay un detalle que puede hacer la diferencia: la excelente sintonía que Bad Bunny tiene con Bizarrap y sobre todo Duki.