El show del famoso entretiempo del Super Bowl será, por primera vez, en español y estará a cargo de Bad Bunny, el artista nacido en Puerto Rico que acumula récords en Spotify por ser el artista global más escuchado, seguido por Taylor Swift y Drake. Esta es la diferencia central respecto de las actuaciones de otros latinos que fueron convocados para el Super Bowl, que es la final de la liga de fútbol americano. Por ejemplo, Shakira, Gloria Estefan, el director de orquesta venezolano Gustavo Dudamel, el trompetista cubano Arturo Sandoval o Jennifer López, a quien, si bien nació en el Bronx, se la considera latina. Todos ellos cantaron solo en inglés. Roger Good, titular de la liga de fútbol americano, atento a las críticas recibidas de Donald Trump y de otros personajes, destacó que Bad Bunny es “uno de los grandes artistas del mundo” y por ese motivo se lo contrató para el show. Según él, esa actuación servirá para “unir a la gente”, no para profundizar aún más la grieta social que divide a Estados Unidos. Una declaración para neutralizar la dicha por Trump, quien calificó a Bad Bunny como “una elección terrible” que “sembrará odio”. Por su parte, en la conferencia de prensa que se organizó en la previa del show, Bad Bunny evitó hablar de asuntos sensibles y solo auguró que el concierto será una “gran fiesta... Solo quiero que la gente se divierta, y será fácil: la gente solo tiene que preocuparse por bailar, ni siquiera tienen que aprender español”.
Incógnita. Según informó AFP, para la mayoría de los analistas consultados con respecto a esto, las reacciones en contra de la elección Bad Bunny serán ampliamente compensadas por los réditos económicos que recibirá la NFL debido a la popularidad mundial de Bad Bunny. Además, su poder de atracción contribuirá a la estrategia de la liga de fútbol americano de expandir su base global de aficionados. “Es evidente que, cuando hicieron una revisión exhaustiva de los pros y los contras, el alcance de Bad Bunny y los beneficios de esa audiencia ampliada pesaron más que cualquier crítica”, dijo a AFP Albert Laguna, profesor asociado de etnicidad, raza y migración y de estudios americanos en la Universidad de Yale. De todas formas, el argumento de que deporte y política no deben mezclarse es el que promueve e indigna a la derecha estadounidense. Sobre todo después de las palabras que dijo Bad Bunny en su reciente noche histórica en los premios Grammy. “Fuera ICE”, dijo en referencia al servicio policial de inmigración que ya acumula asesinatos de civiles norteamericanos y que Trump niega, aun cuando las filmaciones de los hechos son contundentes. “No somos salvajes, no somos animales, no somos extraterrestres. Somos humanos y somos estadounidenses (...) La única cosa más poderosa que el odio es amor. Así que, por favor, necesitamos ser diferentes”, sentenció en los Grammy.
De moda. Más allá de todo este contexto, para la comunidad latina de Estados Unidos, la elección de Bad Bunny resulta especialmente significativa en este momento. Una parte de este enorme y heterogéneo colectivo –que, según el censo más reciente, da cuenta de que hay más de sesenta y un millones de latinos– se siente amenazada por las agresivas redadas que realiza el ICE en Estados Unidos. “El hecho de que Bad Bunny vaya a estar en el Super Bowl, dado el estado actual del mundo y de nuestro país, demuestra que, aunque pueda haber resistencia contra los hispanohablantes, los inmigrantes o las personas que se ven diferentes de lo que solemos considerar como estadounidense, no hay manera de detener que la cultura y el lenguaje se difundan y sean disfrutados por todo tipo de gente”, dijo a AFP Alejandra Márquez, profesora adjunta de la Universidad Estatal de Michigan. “En estos momentos hay hispanohablantes que salen a la calle con miedo y que no quieren hablar español. “(…) Tenés una sociedad que te está diciendo: ‘Escóndete para no llamar la atención’ y a la vez tienes a Bad Bunny haciendo este espectáculo. Además, lo hace con gran orgullo de ser puertorriqueño y latino. “(…) Y muestra que la decisión de la NFL no es algo aislado, sino que la música y la cultura hispana están en el centro”.