PROTAGONISTAS
LA HERENCIA INTERMINABLE

Esmeralda Mitre ya está habilitada a participar de las reuniones de ‘La Nación’

Asumió como presidenta de la sociedad heredada. Eso le permite tener su propia oficina en el grupo, e incluso postularse como titular del directorio del diario.

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Succession versión argentina. Bartolomé Mitre rodeado por quienes el 25 de marzo de 2020 se convirtieron en protagonistas de una batalla legal por la herencia que merece una serie televisiva. | cedoc

Finalmente ganó una segunda batalla, la contienda sigue. A poco más de cumplirse dos años de la muerte de Bartolomé Mitre, su hija Esmeralda fue elegida presidenta de KMB SA, la sociedad que detenta casi un 25 por ciento de las acciones de La Nación. Y lo consiguió sin abstenciones ni votos en contra. Hace tres días, tuvo lugar la reunión de la que participaron la propia Esmeralda con sus abogados –Santiago Yofre, Martín Iglesias, Agustín Vignoni y Fernando Martínez–, María Elena del Rosario Mitre –la tía Kinucha– estuvo representada por el abogado Julio Vergara; también Mariano Gagliardo (padre) –apoderado de Bartolomé Mitre y tras esta asamblea, presidente saliente de la sociedad KMB SA– y su abogado Fernando Carregal; el hijo de Gagliardo –de nombre homónimo–a quien se invitó a retirarse porque se consideró que su presencia no estaba justificada; también un representante de la Inspección General de Justicia (IGJ), y además Alfredo Hernán Henning Medina, quien se presentó como apoderado de Federico Spínola, a quien describió como accionista de KMB SA, algo que la IGJ rechazó y también se lo invitó a dejar la sala. La irrupción del  apoderado “marqués Spínola” en el devenir de la herencia de Bartolomé Mitre suma un detalle de color a esta sucesión familiar que merecería una serie en cualquiera de las plataformas.

La batalla continúa

¿Qué significa esta nueva victoria judicial de Esmeralda Mitre? Por un lado habilita a seguir avanzando en lo que desde un comienzo, ella y sus abogados intuyeron respecto del patrimonio real a heredar. Uno, que no solo la favorecería a ella, sino a todos sus hermanos –los cuatro–, e incluso a Nequi Galotti, la viuda de Mitre. Y en esa línea comenzarían a trabajar en breve. En principio, está prevista una auditoría para certificar o no si están los fondos que el apoderado de Mitre –el doctor Gagliardo– reconoció en los balances que estaban en Panamá. A eso se suman el acopio de toda la información de KMB SA que por razones varias –mudanza de estudio incluido–, el mencionado apoderado entregó a cuentagotas; y también informes y balances del diario La Nación para certificar el estado financiero de dicho grupo mediático. Y el despacho de acciones civiles, penales y comerciales contra las hasta ahora autoridades de KMB SA.

Esmeralda Mitre y Vanesa Noble: las herederas incómodas

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Manos a la obra

Fuera de todo ese plan judicial, el nuevo “estatus presidencial” de Esmeralda Mitre tiene consecuencias más tangibles y, según como ella lo maneje, pueden habilitar imágenes muy interesantes desde el punto de vista mediático. Como presidenta de KMB SA, ella representa a sus hermanos y a su tía Kinucha, quien formó dicha sociedad con su hermano fallecido. Desde ahora Esmeralda puede ingresar al edificio del Grupo La Nación cuando quiera, también instalar en el edificio de Vicente López su propia oficina (al cierre de esta edición esto no había sucedido). Además, tiene poder de voto en las asambleas de La Nación como representante de un capital accionario de casi un 25%; puede administrar los dividendos que genera dicha empresa por ese porcentual de acciones; o ejercer los derechos de accionista pudiendo solicitar toda la información financiera al diario, e incluso postularse para la presidencia del directorio. Es decir, un escenario que parecía imposible a los pocos meses de muerto Bartolomé Mitre, cuando ella tenía en contra a todos los herederos e incluso tres de ellos –ahora más que beneficiados por su tozudez y embates judiciales– estuvieron a punto de iniciarle una demanda por insanía para correrla de la sucesión.   

El marqués Spínola

Como se dijo al comienzo de esta nota, en la asamblea del pasado miércoles, apareció un apoderado de Federico Spínola, quien –dijo– era dueño de las acciones de KMB SA. Desmontada esa cuestión por la propia Inspección General de Justicia in situ y sacando de la reunión a su apoderado, la pregunta obvia fue quién era Spínola. En 2018, un medio cordobés –El milenio– lo entrevistó y presentó como marqués: “Spínola es trotamundos, conoce muchos lugares, pero no se considera de ninguno. Nacido en Suiza, criado en Italia, habla cinco idiomas con fluidez (…) Proviene de una tradicional familia genovesa que data del 1200”, detalló dicho medio. También que pasó mucho tiempo en Argentina y al menos en ese momento (2018) su nuevo hogar era Panamá.