sábado 21 de mayo de 2022
POLITICA CUENTAS EN JAQUE
08-04-2022 23:55

Gabinete económico en guerra de guerrillas y muy lejos de las balas contra la inflación

Hasta los propios le reclaman un plan macroeconómico a Guzmán. Se viene un nuevo round por suba en retenciones y permisos para importar, la escasez de gasoil explotó.

08-04-2022 23:55

El gabinete económico nunca entonó una misma melodía pero tampoco logró que una inflación anual de dos dígitos lo unificara para combatir en el mismo frente de combate y en la misma guerra.

En todo caso ese gabinete asoma más concentrado en una guerra de guerrillas que en librar a los argentinos de la preocupación que más los angustia: cómo llegar a fin de mes.

Ayer el ministro de Economía, Martín Guzmán, habló de inflación luego de varias semanas seguidas de cascotazos. Desde Brasil, donde se reunió con empresarios brasileños junto al embajador Daniel Scioli, enfatizó que “la inflación es prioridad en la política económica”.

El secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, había arremetido contra él. “Controlar la inflación es tarea de la macroeconomía, del diseño del Ministerio de Economía”, lanzó Feletti sin filtro en declaraciones radiales. Y en  otras charlas informales con periodistas había dejado claro: “Yo no quiero cargarme el índice”, en relación con la hoguera que será la medición de marzo que se conocerá esta semana.

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Lo que le reprochan a Guzmán no es solo el acuerdo con el Fondo Monetario que implicará recortes en los subsidios, sino que no dé la cara para explicar la inflación. En el entorno de Guzmán sostienen que el ministro con la firma ya sellada en Washington está totalmente abocado a resolver el tema energético. Ayer, enfatizó que “Brasil va a garantizar la seguridad energética en Argentina en invierno”, luego de un encuentro con el ministro de Minas y Energía de Brasil, Bento Albuquerque, en el que participó el embajador Daniel Scioli y donde se apostó a garantizar el suministro energético para sostener el nivel de actividad económica este año, tal como había adelantado la semana pasada PERFIL.

La forma en la que se pagará el gas que el país importará para sostener calefaccionados los hogares y en movimiento a la economía es una cuenta muy cara, mucho más luego de la guerra en Europa, y como no sobran dólares, en algún lado hay que recortar. El albertismo quiere priorizar el suministro energético, aunque haya que aumentar las tarifas y recortar asistencia social. El cristinismo sostiene, en cambio, que hay que priorizar el gasto social y no el aumento de tarifas. Es un minué político conocido pero que ahora se recalienta y revela en el fondo diagnósticos opuestos sobre lo que está pasando.

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Por ejemplo, para Feletti, “el Capitán Frío”, hay que subir las retenciones y restituir las declaraciones de importación, al margen de los acuerdos para controlar precios o los fideicomisos del trigo, cuyos efectos en el mismo gabinete económico admiten recién se sentirían en 45 días, es decir con suerte a mediados de mayo. Y lo ven así porque creen que el mundo volverá a virar hacia el proteccionismo por la guerra en Europa.

Desde Agricultura, Julián Domínguez por estos días maniobra con las petroleras para garantizar gasoil al campo, que la semana próxima empieza su temporada alta de cosecha y no tiene margen de paciencia para un nuevo conflicto con el Gobierno.

Desde el Banco Central, Miguel Pesce también hace sus propias maniobras y saca cuentas sobre lo que vendrá. Tendrá revisión de cuentas en mayo por parte del FMI pero será sobre los números del primer trimestre. La tendrá fácil porque el repunte de abril, los costos energéticos actuales, las audiencias públicas por tarifas que deberán convocarse no mejoran el horizonte sobre  el oleaje que vendrá.

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No se descartaría en la autoridad monetaria una nueva suba de tasas y respiran por una brecha cambiaria que por ahora se mantiene quieta y apuestan a que se vio lo peor tanto en el traslado a los costos energéticos internacionales como en precios por parte de los locales a la hora de cubrirse por las paritarias que el Gobierno acaba de reabrir.  Allí, tal vez optimistas, esperan que después de Pascua, las importaciones que vienen traccionando fuerte desde febrero se desaceleren y que eso ayude a pegar la vuelta en la curva inflacionaria.

“Si diera 4 te firmo ya”, dijo uno de estos jugadores claves esta semana ante la consulta de PERFIL sobre cuánto debería medir esa “bendita desaceleración” en la curva de precios al rojo vivo que por ahora solo augura más estrés  en los bolsillos exigidos.

 

BM pronosticó más subas y menos crecimiento

El Banco Mundial (BN) pronosticó una mayor tasa de inflación y un menor crecimiento económico para la Argentina, debido a la inestabilidad económica internacional y la alteración en los precios de las materias primas a nivel global producto del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania.

El banco está trabajando con la Argentina para mejorar la eficiencia del gasto social y en energía por muchos años”, dijo William Maloney, titular del BN.

En el marco de una conferencia de prensa virtual, en la que también se dio a conocer el informe de coyuntura semestral del Banco Mundial, el titular de la entidad ratificó la continuidad del apoyo hacia los planes sociales en especial a la Asignación Universal Por Hijo (AUH), tarea que se realiza bajo el acuerdo firmado con el FMI.

“Argentina tuvo un muy buen año en 2021, por encima de nuestros pronósticos, 10,3%; y ahora prevemos un crecimiento del 3,6% en 2022 y 2,25% en 2023; este pronóstico está por encima de los pronósticos del mercado”, dijo Maloney.