miércoles 28 de septiembre de 2022
PROTAGONISTAS Un vínculo de veinte años

Natalia Oreiro y su hijo ya tienen pasaporte ruso

14-11-2021 01:48

Que Natalia Oreiro es una figura popular en Rusia desde hace ya dos décadas no es novedad. Y Nasha Natasha, el documental del cineasta uruguayo Martín Sastre, sirve como registro de esa relación surgida primero con la exportación de telenovelas, luego ya a través de giras extensas como cantante. A fines de 2020 se había anunciado que por un decreto firmado por Putin se le otorgaba la ciudadanía rusa. Un hecho que, a pesar de las versiones aggiornadas que adquiere el macartismo moderno, por ahora no hicieron de la popular artista rioplatense un nombre para atacar en ese universo paralelo que son las redes y los trolls filofascistas. Hace unos días, la gestión diplomática se completó con la entrega de la documentación que finalmente hace de Natalia Oreiro una ciudadana rusa. En la sede porteña de la Federación Rusa, el embajador Dmitri Feoktistov le entregó el pasaporte a ella y a su hijo Merlín Atahualpa Mollo. En ruso primero y luego en castellano “rioplatense”, Oreiro agradeció los papeles que acreditan esa ciudadanía. “Como un puente de amor entre el Río de la Plata y Rusia, así me siento hoy”, escribió en su red social. “Emocionada y agradecida por este símbolo de hermandad entre dos culturas con mucho en común. La vida me dio esta oportunidad única y trabajaré para que este compromiso sea cada vez más fuerte.”⁣

Volver en 2022. No está en los planes de Natalia Oreiro vivir en Rusia. Tampoco en otras geografías como últimamente sí comentó una popular y septuagenaria diva a quien el coronavirus le provocó más que un susto. “Este pasaporte es un símbolo más que algo concreto que pueda aprovechar. Yo tengo con ellos una relación emocional y lo tomo como eso, como un reconocimiento al amor de más de veinte años, y no como un privilegio particular, porque yo voy a seguir viviendo obviamente en la Argentina, me quiero quedar recontra acá”, dijo al terminar el acto. Eso sí, manifestó que quiere retomar Veinte años juntos, la gira por la Federación Rusa que quedó inconclusa por la pandemia. Su deseo es hacerlo  a fines de 2022 para recibir allí el 2023. También tiene ganas de, en un futuro, de interpretar “a una mujer que no sea parte de la historia conocida”. Y no se refería a diferenciarse de su protagónico en la serie Santa Evita, basada en el libro homónimo de Tomás Eloy Martínez, sino a que cuando hizo la gira con el Transiberiano le llamaron la atención las mujeres que trabajaban en el ferrocarril para sacar –pala en mano– el hielo de las vías.