Más que un dúo, Wen y Gianluz es una unidad de dos caras. La apuesta apunta a la totalidad: detrás del disco una serie de conceptos trabajados verso a verso y detrás de las canciones un universo cinematográfico pensado desde la excelencia y una sofisticada mirada, que no le tiene a la megalomanía y planea pisar fuerte en la escena. Con su primer álbum de estudio bajo el brazo, titulado Principios, estos artistas se preparan para su presentación oficial en agosto próximo en el Teatro Empire. PERFIL dialogó con ellos.
— ¿Por qué se titula “Principios”?
Wen: Primero porque es nuestro primer disco y son nuestros comienzos, nuestros principios. Reúne desde nuestra primera canción hasta la última. Y después también por los principios, por nuestros valores, por poner voz a lo que nosotros creemos y recuperar el origen de la canción.
—En el disco hay muchos géneros y ritmos, ¿por qué?
W: Creemos que no somos una sola cosa, sino una conjunción de un montón de cosas, de épocas, de música escuchada, de libros leídos. Y siento que el disco expresa muchas de esas capas.
Gianluz: Y también porque no somos de esas personas que dice “me gusta todo menos este género”. Creemos que en todos puede haber arte, todo puede ser inspiración y alimento.
Este disco juega mucho con los matices de un mundo en apariencia binario. Naturaleza y urbanidad se tensan en un mundo regido por la observación. Porque Principios es todo enunciación: un lenguaje pulido con paciencia y originalidad. Consolidada la mirada tan particular del mundo, el universo de Wen y Gianluz se le presenta a quien escucha como un tratado ético, al interior de una cosmogonía convincente, de tan poética. La palabra y la música se vinculan con una convicción expresada en cada sílaba, en cada armonización. Pero el complemento de la imagen es una clave de lectura para asegurar un mayor disfrute.
— ¿Por qué le dieron ese lugar a lo audiovisual?
W: Nos conocimos filmando, entonces ya desde el origen de nuestra relación eso está como muy instalado. Nos gusta mucho la ficción, el teatro, el cine, somos muy visuales. Los videos nacen sin querer. Desde que pensamos una canción y una melodía, ya la imagen baja junto con la canción.
G: Sí, y nos gustan mucho los cuentos, las ficciones y el poder llevarlo a imagen. Y ambos fuimos criados en ámbitos naturales. Por eso, la mitad de nuestros videos están hechos en la Patagonia, en lugares donde hemos pasado nuestras infancias y adultez.