El número de víctimas mortales a causa de las intensas lluvias en el estado sudesteño de Minas Gerais, Brasil, aumentó a 46, según cifras publicadas por el cuerpo de bomberos estatal. Además, sigue el alerta por la continuidad del fenómeno.
Las inundaciones y deslizamientos de tierra desplazaron a unas 3.600 personas en las ciudades de Juiz de Fora y Uba, situadas a unos 110 km (68 millas) de distancia, mientras que 21 personas continúan desaparecidas, añadió el cuerpo de bomberos.
Cuando las lluvias amainaron el martes por la noche, las autoridades y voluntarios trabajaron para asistir a los residentes que perdieron sus hogares y seres queridos en las inundaciones.
La alcaldesa de Juiz de Fora, Margarida Salomão, instó a las personas que viven en áreas de alto riesgo a abandonar sus casas y buscar ayuda en los refugios habilitados por el gobierno municipal, que sigue en estado de calamidad.
En ese contexto, el gobierno federal de Brasil aceleró el envío de ayuda humanitaria y de socorro a la región, enviando agentes de salud y profesionales de la defensa nacional, según un comunicado.
Además, la alcaldía de Juiz de Fora informó que este mes de febrero fue el más lluvioso en la historia de la ciudad, con precipitaciones ya más del doble de lo esperado para el mes.