SALUD
Alarma

Sífilis: la enfermedad de transmisión sexual que marcó un récord en la Argentina

En 2023 se superaron los 30.000 casos anuales de sífilis por primera vez y en 2025 se llegó al registro más alto, según un flamante informe oficial.

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Sífilis | CeDoc

Todo indicaba que los antibióticos y los preservativos terminarían con la sífilis, una patología que hizo estragos durante la historia antigua y medieval del mundo. Pero en la Argentina vienen aumentando los casos desde la pandemia y se registró el año pasado un aumento alarmante de los casos de esta enfermedad de transmisión sexual, al punto de superar todos los récords.

La sífilis se ha convertido, en pleno siglo XXI, en la infección más frecuente que se contagia por contacto sexual en todo el mundo, y también en la Argentina. La bacteria Treponema pallidum que causa la sífilis se transmite por el semen, los fluidos vaginales y la sangre. Su síntoma principal es una úlcera indolora en la región genital. Aunque el uso de preservativos masculinos y femeninos podría evitarla, los casos continúan en aumento desde 2015 a nivel local y alarman a los especialistas, especialmente desde la pandemia.

“En 2023 se superaron los 30.000 casos anuales por primera vez desde el inicio de la serie, y en 2025 se alcanzó el valor más alto registrado hasta el momento”, advirtieron los expertos del Ministerio de Salud en el nuevo Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud, publicado el 14 de abril del 2026 que recoge los datos hasta 2025.

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“Si bien, durante 2020 y 2021 se verifica una disminución en la cantidad de notificaciones a causa del impacto de la pandemia en el sistema de salud, a partir de 2022 se retoma la tendencia ascendente con una mayor aceleración”, declararon los epidemiólogos del Ministerio de Salud.

Los lugares donde hay más sífilis

En 2022, alrededor de 8 millones de adultos de 15 a 49 años adquirieron la infección en el mundo. Se estima que solo en la Región de las Américas se produjeron 3,36 millones de nuevas infecciones en ese mismo año y que alrededor de 3,4 millones de personas viven hoy con la enfermedad. Esto representa un aumento cercano al 30% con respecto a 2020, aun considerando las interrupciones generadas por la pandemia.

En cuanto a las regiones de la Argentina más afectadas, el informe oficial destaca que el Sur y Cuyo se posicionan por encima del promedio nacional. En 2025, la región Sur presentó la mayor incidencia (nuevos casos) en su población (159,8 casos cada 100 mil habitantes), seguida por Cuyo en donde la tasa fue de 137,5 casos cada 100 mil habitantes. El Centro del país es donde se notifican menos casos.

Las mujeres jóvenes y embarazadas, en mayor riesgo

Los jóvenes son los más afectados por la sífilis en el país, y también en el mundo. Mientras que el grupo de 15 a 39 años concentró el 76% del total de casos del país (35.497 registros) en 2025, la población de entre 20 a 24 años presentó la tasa de incidencia más alta, con 290,6 casos cada 100 mil habitantes.

En este grupo, las mujeres son las más afectadas por la sífilis y, entre ellas, las embarazadas se destacan por presentarse en los centros hospitalarios con la enfermedad, que afecta a sus fetos con “sífilis congénita”.

“La sífilis es un problema grave. Puede transmitirse durante el embarazo y provocar abortos, muerte fetal o secuelas importantes”, subraya la Organización Mundial de la Salud (OMS). Si no se trata con penicilina, doxiciclina o ceftriaxona, según la fase de la infección, puede derivar en partos prematuros, bajo peso al nacer y problemas de salud de por vida”. Según datos en análisis, en las primeras 11 semanas de 2026 se confirmaron 2.981 casos en personas gestantes en Argentina, frente a una media de 1.887 para el mismo período entre 2021 y 2025. El salto es del 58%.

A mayor edad, la tendencia de la sífilis en cuanto a los sexos se revierte progresivamente, con una proporción mayor de varones que de mujeres. En la franja de 65 a 69 años, las tasas masculinas duplican a las femeninas.

En todos los casos, es fundamental un diagnóstico temprano con testeos, incluso junto a pruebas de HIV, ya que ambas enfermedades suelen presentarse juntas.