jueves 16 de septiembre de 2021
SOCIEDAD en una escuela técnica de bahía blanca
05-09-2021 01:52

Alumnos crearon férulas reusables impresas en 3D para tratar lesiones

05-09-2021 01:52

“Se educa con el ejemplo. Yo como director puedo hacer que los chicos juren por el medioambiente, pero si no les doy un estímulo y las herramientas necesarias, ese juramento no sirve. Nuestro rol como educadores es motivar con herramientas útiles”. Extraída al siglo XXI, la frase podría estar inspirada en Sarmiento. Pero quien la dice a PERFIL es Guillermo Pierolivo, quien lleva más de dos décadas y media como docente y está dando los últimos pasos como director de la Escuela Técnica N°1 de Ingeniero White, cerca de Bahía Blanca y su polo petroquímico, en la provincia de Buenos Aires. 

Y esas herramientas, en parte, se convirtieron en un programa que se incorporó a la currícula de la escuela, y que permitió, entre otros proyectos, que uno de ellos llevara a un grupo de sus estudiantes de último año a Corea para compartir con grupos de alumnos de distintas partes del mundo. Los bahienses llevaron un prototipo para reemplazar a los yesos tradicionales que se utilizan para lesiones traumatológicas por férulas de plástico reciclables impresas en 3D. La parte técnica la desarrollaron en talleres y encuentros de trabajo –que la pandemia luego transformó en virtuales, pero que esperan retornar a la presencialidad– guiados por el programa Soluciones para el Futuro, que Samsung impulsa en el país desde 2014 entre estudiantes de colegios públicos, para que piensen en proyectos innovadores que den solución, mediante el uso creativo de la tecnología, a problemáticas que se vivan en sus comunidades.

Las férulas 3D de los alumnos de la ET Nº 1 resultaron premiadas porque “permiten más movilidad, son más cómodas y resistentes al agua”, explica el docente. “Y uno de los integrantes del equipo siguió trabajando para convertir el proyecto en un microemprendimiento que asoció con un centro local de alta complejidad para deportistas”, agrega. Según datos del colegio, solo el 20% de los alumnos tiene la posibilidad de continuar estudios superiores, y el resto se incorpora al sector socioproductivo y al mercado laboral inmediatamente después del secundario. 

“El programa los ayuda como una oportunidad”, recalca: la escuela siguió el trabajo con prototipos similares para generar protectores faciales 3D especiales para el personal de la salud. Ya llevan 1400 unidades entregadas a hospitales públicos y salas médicas. 

Según Pierolivo, más allá de los talleres, la visibilidad que les dio su participación hizo duplicar la cantidad de estudiantes del colegio, que llegan también de localidades vecinas. Este año, el programa tiene proyectos prefinalistas de nueve provincias, en temáticas diversas como agua y medio ambiente, salud y conectividad, que el jurado de Soluciones para el Futuro evaluará en función de su impacto y escalabilidad, armado de prototipos y presentación. La final será el 27 de octubre.

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