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SOCIEDAD / Tucumán
miércoles 1 mayo, 2019

El dramático relato de las torturas que vivió Lucía, la nena de 11 años forzada a parir

La madre contó en una entrevista lo que vivió junto a la nena, embarazada por una violación. Qué le decían médicos, religiosos y funcionarios.

El caso de Lucía despertó fuertes reclamos. Foto: Cedoc

La madre de Lucía, la niña tucumana de 11 años que quedó embarazada de una violación de un familiar y fue obligada a parir por autoridades del hospital y del Ministerio de Salud provincial, rompió el silencio y relató en una entrevista la cruda cronología de los hechos que vivió junto a su hija.

En una entrevista que concedió a Sebastián Lorenzo Pisarello para el portal Andhes, Sol, la madre de la Lucía, contó cómo en tan solo 15 días escuchó al médico decirle que "si su hija abortaba podía morirse y que ella sería la culpable", a un sacerdote que "Dios no quería muerte" y vio afuera del Hospital donde estaba internada Lucía esperando que le practiquen la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) un grupo de gente se juntaba para gritarle "asesina".

Sol apuntó contra el médico Gustavo Vigliocco, el Secretario Ejecutivo del Sistema Provincial de Salud (Siprosa) de Tucumán, el segundo en orden jerárquico dentro del Ministerio de Salud. "Todo el tiempo me insistía con que Lucía corría riesgo de morir. Había cosas que me decían que yo no entendía. Me explicaba de la matriz de ella, me dice que tenía que firmar la operación y que si mi hija moría la única responsable iba a ser yo. Me daba miedo firmar por eso”, detalló. 

Y aseguró que el médico fue el culpable de que se tardara "un montón" en realizar la operación, porque fue quien le dijo que debía esperar hasta los "siete meses y medio" para "salvar las dos vidas", cuando Lucía y su madre ya habían manifestado la intención de interrumpir el embarazo, como previene la ley en los casos de violación.

"Me llegó a decir que si estaba preocupada porque la bebé vaya a una casa hogar o adopción, que no me preocupe porque él la iba a hacer reconocer, la iba a criar como a su hija y que me iba a ayudar para que ella estudie. Que le iba a construir una casa a Lucía para que esté bien. De hecho fue a 7 de Abril, hizo destechar cuatro habitaciones de mi casa. Supuestamente iba a tirarla abajo para construirla de nuevo. Nunca volvió y mi casa quedó sin esos techos. Nunca pensé que estaba como comprando a la criatura. Yo pensé que lo hacía por amor. Cuando se ha enterado que yo he pedido que le hagan el aborto a la chiquita, se desapareció", precisó la madre de Lucía.

Le practicaron cesárea a una niña de 11 años que había pedido la interrupción del embarazo

Por otro lado, Sol aseguró que en el Hospital, la doctora Obeid le dijo que se lleve a su hija y lo piense cuando ya había manifestado su intención de interrumpir el embarazo y que al insistir le dijeron que tenía que denunciar el abuso sexual antes de solicitar el aborto, algo que no exige la ley.

A su vez, apuntó contra un cura que “entraba a la habitación con el teléfono en la mano, le hacía el cruz en la frente a mi hija y le decía que Dios no quería que haya muertes, que porque yo le quería hacer el aborto si podía seguir con la criatura". Lucía no dejaba que el cura le haga la cruz, explicó su madre. "No permitía que se le acerque ningún hombre. Pero iba todos los días. Es el capellán del Hospital, Roque Olea. Iba con ropa normal, nunca fue vestido de cura".

Por último, Sol relató cómo cuando consiguió el apoyo desde las organizaciones como Ni Una Menos logró que en 24 horas le realizaran la operación, aunque los médicos no querían hacersela. “A mi hija la tuvieron desde el mediodía hasta la noche sin comer ni tomar nada. Ya lloraba de hambre. Me pedía algo para comer y no me autorizaban. El día anterior viene la doctora Tatiana (Obeid) y me dice que le tenían que poner un inyectable para la anemia. Cuando vienen con la segunda inyección el día que le hicieron la operación, mi prima les vuelve a preguntar para qué era y la enfermera le dice que era para la maduración de los pulmones del bebé y que era la segunda dosis", indicó.

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"Después la doctora Obeid me dijo que tenía que firmar el acta para que la lleven a un sanatorio para que le hagan el aborto porque en el hospital no había ningún médico que lo pueda hacer. Nadie la quería operar supuestamente porque corría riesgo de muerte. Decía que había un remis esperando para que la lleve pero yo no quería firmar el alta. Ahí me dijeron que iban a buscar unos médicos para que la operen. Lucía seguía con hambre. Yo la hacía jugar y le pasaba un algodón con agua por la boca porque no podía tomar ni comer nada. En eso llegan una doctora y un doctor a quién les tengo que agradecer porque por ellos tengo a mi hija con vida (Cecilia Ousset y José Gijena). Me dicen que la iban a operar a mi hija. Le pido que la salven, tenía miedo que se me muera. Me autorizan para que pase al quirófano. Yo viví todo lo que ella vivió", señaló la madre de Lucía.

"Me autorizaron para que pase al quirófano. Yo viví todo lo que ella vivió", señaló la madre de Lucía

J.D. / H.B.


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