viernes 23 de julio de 2021
SOCIEDAD Covid: 10 historias entre 100 mil muertes
16-07-2021 23:26

Irene Alancay: "Siempre estaba dispuesta para darle una mano al otro"

Cumplió su sueño de recibirse de enfermera y pudo entrar al Hospital Guillermo Paterson, de San Pedro de Jujuy, su ciudad natal. Pero el 7 de septiembre murió. Tenía 40 años y un hijo de 8, Josué.

16-07-2021 23:26

Cuando Antonia Mamani habla de la muerte de su hermana por Covid-19, Irene Estela Alancay, la angustia y la bronca se mezclan en su crudo relato. Según contó su hermana, Irene recorrió tres hospitales de Jujuy, y en ninguno de ellos recibió el tratamiento adecuado que, quizá, le hubiese salvado la vida.

“Estuvo internada 25 días en tres hospitales y no supieron brindarle el tratamiento necesario para salvarla. En un hospital no había camas de terapia y en el otro faltaba oxígeno. Hasta hicimos una campaña para conseguir plasma para que se lo administraran, pero no lo hicieron. Nunca imaginé que su trabajo la iba a llevar hacia la muerte”, afirmó, entre sollozos, Antonia, quien es médica recién recibida y trabaja en el Instituto Cardiovascular Infantil en Capital Federal. “Le pedí que no se internara porque sabía que podía fallecer, ya que las condiciones sanitarias en Jujuy estaban muy complicadas. Así y todo, Irene me dijo que prefería hacerlo así no contagiaba a nadie. Así era Irene. Siempre pensaba en los demás antes que en ella”, agregó.

Al momento de su fallecimiento Irene tenía 40 años, y un hijo de 8, Josué. Pero también estaba a cargo de dos sobrinos: Nataniel, de 12, y Álvaro de 11. Vivía con su mamá de 70 años y su hermano (el papá de los chicos)  en el barrio Ejército del Norte, uno de los más humildes de su ciudad natal, San Pedro. “Todo el barrio la quería. Era una persona muy buena, siempre dispuesta a dar una mano al otro. Muy generosa, al punto de despojarse de algo propio si alguien lo necesitaba. Siempre fue así”, aseguró Mamani, con la voz entrecortada.

Desde que se recibió de enfermera en el Instituto Agustina Bermejo de la provincia de Buenos Aires, Irene siempre pugnó por volver a trabajar a su ciudad natal. Luego de varios años de querer insertarse en el sistema de salud provincial, recién con la pandemia logró hacerlo. Ingresó en el Hospital Guillermo Paterson de San Pedro. “Fue contratada en condiciones laborales muy precarias: su sueldo recién se lo depositaron después de fallecida”, afirmó, por último, Antonia, sin ocultar su bronca e impotencia por lo vivido por Irene.