martes 28 de junio de 2022

La otra cara de la temporada: los familiares del "Rigel" reclaman en Mar del Plata

Familiares de los tripulantes del desaparecido buque pesquero llevan 59 días acampando en reclamo de la búsqueda de 8 cuerpos que se encuentran a 93 metros de profundidad.

07-01-2019 22:38

Frente a la Catedral de Mar del Plata, por donde circulan miles de turistas por día, los familiares de los tripulantes del desaparecido buque pesquero Rigel realizan un acampe desde hace 58 días, donde reclaman la búsqueda de 8 cuerpos que se encuentran a 93 metros de profundidad en las costas del mar de Rawson.

Los tripulantes Carlos Rodríguez, Luciano Mierez, Jonatán Amadeo, Rodrigo Blanco, Nahuel Navarrete Godoy, Rodrigo Sanita, Fabián Rodríguez, Cristián Osorio partieron del Puerto de Mar del Plata el pasado 5 de junio a la pesca del langostino y nunca regresaron.

Tras intentar reunirse con la gobernadora María Eugenia Vidal, el día que inauguró la temporal estival en dicha ciudad, Guillermina Godoy, madre de Nahuel Navarrete, uno de los 8 navegantes desaparecidos, relata a PERFIL que desde hace 7 meses “no obtiene respuestas concretas de ningún funcionario”.

La abogada de la causa, Lorena Arias, explicó que “la lucha está abocada a intentar conseguir los recursos para que bajen los buzos porque el barco se dio vuelta campana y nunca aparecieron los cuerpos, por lo cual, siempre se sostuvo que hay muchas posibilidades que los cuerpos estén adentro del barco”.

Como el Rigel se encuentra a 93 metros de profundidad se agregan otros obstáculos. “A partir de los 60 metros de profundidad cambian las técnicas por las cuales los buzos pueden llegar a bajar”, por eso, “se necesita un barco que tenga una característica técnica específica que se llama ‘posicionamiento dinámico’ que le permite quedarse como si fuese anclado en el lugar para que el resto haga el trabajo”, y que cuente “con una cámara hiperbárica, que sería la que permitiría a los buzos bajar a esa profundidad”.

“La indiferencia duele muchísimo” señala Mateo Navarrete, quien junto a otros familiares y miembros de organizaciones sociales recoge firmas para bajen los buzos a buscar a sus familiares, y para solicitar el cumplimiento de las normas de seguridad marítima que eviten más muertes en el mar. “Desde el 2000, hay 44 barcos que salieron del puerto de esta ciudad y 95 desaparecidos”, señala Silvia Molina, dirigente de la Casa del Trabajador del Puerto en dicha ciudad balnearia.

Hasta el momento, los familiares lograron suspender el permiso de pesca de Pesca Nueva, la empresa dueña del mencionado barco. Por otra parte, los seguros sólo lo cobraron los oficiales que iban a bordo y el resto no recibió nada. “La familia no pueden cobrar porque no está el certificado de presunta defunción”, indicó Mateo Navarrete. Todo parece indicar que el acampe continuará por mucho más tiempo.

 

I.R./D.S.