La Ciudad de Buenos Aires llevó a cabo un megaoperativo nocturno para avanzar con la ampliación del Puente Labruna, que incluyó la colocación de siete vigas de hormigón de 45 toneladas cada una sobre la autopista Cantilo en la zona de Núñez.
El operativo se realizó entre la noche del jueves y la madrugada del viernes, con el cierre total de Cantilo a la altura de Udaondo para permitir los trabajos sin circulación vehicular. Es parte del plan del Gobierno porteño para simplificar el paso entre la Ciudad y la Costanera norte. Se estima que los trabajos terminarán en septiembre.
Según informaron desde el Ministerio de Infraestructura y Movilidad de la Ciudad y Autopistas Urbanas (AUSA), las piezas de 32,5 metros de largo forman parte del nuevo tramo del puente que permitirá duplicar la capacidad vial: dos carriles por sentido en lugar de uno solo, junto con una pasarela peatonal ampliada y una bicisenda independiente. La obra, que se conecta con avenidas como Lugones y Udaondo, busca agilizar el tránsito hacia la Ciudad Universitaria, el Parque de la Innovación y el Distrito Joven, beneficiando a más de 350 mil usuarios diarios.

“La Ciudad sigue creciendo y necesita una infraestructura que acompañe ese desarrollo con obras que respondan a las necesidades del presente y se anticipen a nuevos desafíos”, sostuvo el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, quien anoche supervisó los trabajos junto al presidente de AUSA, Juan Pablo Fasanella. Y agregó: "Es una obra estratégica que debió haberse hecho antes. Gobernamos con planificación y una mirada puesta en el futuro. Vamos a seguir haciendo obras importantes para conectar a toda la Ciudad".

Para llevar adelante el montaje de las vigas, la autopista permaneció cerrada desde las 22 hasta las 7 de la mañana, lo que generó desvíos obligatorios y complicaciones de tránsito en una de las zonas más transitadas del norte porteño. Desde AUSA informaron que el desvío principal se realizó por la salida de Udaondo hacia Ciudad Universitaria, con reingreso después del puente, en un acceso que normalmente está cerrado por las obras.

No obstante, vecinos y conductores expresaron su malestar por los cortes prolongados, que se suman al cierre de la salida de Lugones hacia Udaondo vigente desde hace semanas. Las alternativas sugeridas —como usar la salida hacia Del Libertador o continuar hasta La Pampa— implican trayectos más largos y mayor tránsito en vías alternativas, lo que pone en evidencia la tensión entre el avance de infraestructura y las molestias cotidianas para quienes se mueven a diario por la Ciudad.

Obras públicas sin terminar: Caputo reclama a municipios devolución inmediata
El proyecto en el Puente Labruna no se limita solo a la incorporación de carriles vehiculares. Además de ampliar la calzada, incluye la construcción de una pasarela peatonal de unos 4 metros de ancho, una bicisenda de 2,4 metros y nuevas ramas de ingreso y egreso para mejorar la conectividad urbana. La intervención forma parte del plan para integrar mejor barrios como Belgrano, Núñez y Palermo con la Costanera Norte, y responder a la creciente demanda de movilidad en un sector estratégico de la Ciudad.
TO/fl