El número 13 está rodeado de leyendas religiosas y mitológicas que, a lo largo de la historia, lo vincularon con hechos considerados negativos. Por estos motivos, en muchas culturas occidentales el número quedó asociado a la mala suerte, al punto de que numerosos hoteles y edificios omiten el piso número 13.
Entre los acontecimientos más citados se encuentran la Última Cena, donde Judas fue el invitado número 13, y el Apocalipsis, cuyo capítulo 13 hace referencia al Anticristo.

Por qué se elimina el número 13 de los edificios
Muchos edificios modernos deciden eliminar el piso 13 debido a la triscaidecafobia, es decir, el miedo irracional al número 13. Esta creencia, muy arraigada en Occidente, lleva a propietarios y desarrolladores inmobiliarios a evitarlo para no incomodar a inquilinos o huéspedes supersticiosos.
En el caso de los hoteles, la decisión suele estar vinculada a la creencia de que el número atrae mala suerte para el negocio inmobiliario. Por eso, en lugar de numerar ese piso, se opta por alternativas como 12A, 12B o denominaciones similares.
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Por otro lado, el número 13 también se asocia a Marte, dios de la guerra, mientras que el viernes 13 se relaciona con la crucifixión de Jesús. Ante este conjunto de simbolismos, muchas personas prefieren no iniciar actividades importantes en fechas vinculadas a este número.
Qué significa el número 13
Aunque durante siglos fue sinónimo de mala suerte, el número 13 también representa un poderoso símbolo de transformación profunda y renacimiento. Según el sitio Morgan Asanderson, en el tarot el número se vincula con el arcano de la Muerte, una carta que no alude al final literal, sino a la posibilidad de que algo nuevo ocurra, marcando un proceso de cambio y renovación, donde se deja atrás lo que ya no sirve.
En este sentido, llevar un collar con el número 13 va más allá de una simple pieza de joyería. Se considera un amuleto para momentos de cambio y transformación, ya que tenerlo cerca del corazón recuerda que todo final es, en realidad, el comienzo de algo nuevo.
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