martes 21 de marzo de 2023

República Arabe Unida, el país que se comería a Europa, URSS y EE.UU en un bocado, pero sólo duró 3 años

En 1958, resucitando la leyenda de Lawrence de Arabia, Egipto y Siria se unieron en una nueva nación con bandera propia y fuertes lazos culturales. ¿Por qué fracasó?

A la bastante nutrida lista de los países que ya no existen o no son reconocidos, podría sumarse la República Árabe Unida, que nació como potencia el 1° de febrero de 1958, pero desapareció en tan solo tres años.

La República Árabe Unida (RAU) surgió al unirse Egipto y Siria para conformar un nuevo estado con bandera propia, escudo, idioma y religión en común, además de una cercanía muy alentadora en el Cercano Oriente. 

Todo ideal, si se pasa por alto el temita de que estaban separados por Israel y Líbano, países costeros del Mediterráneo asiático por los que a varias potencias se les hacía agua la boca. 

Esos sucesos, que ahora pasaremos por alto, corresponden a otro período anterior de la historia, los narrados en la película Lawrence de Arabia. 

Lawrence de Arabia 20221212
Las costas mediterráneas del Cercano Oriente (Egipto, Líbano, Israel, Siria, Turquía) siempre despertaron la codicia de las grandes potencias. La República Árabe Unida se oponía a cederlas.

Esa es otra historia previa que ayuda a comprender el mapa de 1958, la del galés doble espía y traidor, embrujado por el espíritu de los hachemíes que querían expulsar a los otomanos, con ayuda británica, y despertar el nacionalismo árabe con Siria como epicentro.

 

La República Árabe Unida "se comería" a todos


La iniciativa de crear un nuevo país surgió del presidente sirio Shukri al-Kuwatli. Siria estaba entonces asediada por las tropas estadounidenses apostadas en las costas turcas. 

Con varios frentes abiertos simultáneamente contra Jordania,  Siria sólo recibía armas y dinero de la URSS, un pagaré que más allá de la cortina de hierro algún día querrían cobrar.

Aislado internacionalmente, en un abrir y cerrar de ojos Kuwatli quedó eclipsado por la personalidad avasallante del militar egipcio Gamal Abdel Nasser que venía de armar la Revolución Egipcia en 1952, plantándose con los tacones de punta nada menos que a Gran Bretaña, siempre interesada en hacer pie en el país de Cleopatra, para no perder sus intereses en el Canal de Suez, trampolín para llegar al Lejano Oriente. 

El Cairo, Egipto
Gamal Nasser (der.) y Shukri al-Kuwatli (izq.) crearon la República Árabe Unida el 1 de febrero de 1958.

A los ojos del mundo, Nasser parecía entonces casi un líder moral: había logrado que las Naciones Unidas le dieran la razón y mandaran a casa al Reino Unido, Francia e Israel, unidos en una alianza de mutuos intereses, durante la Guerra del Sinaí.

Ese conflicto que enfrentó a Egipto con los aliados, concluyó cuando, tras la victoria y ocupación del Canal de Suez, en el manotazo de quien no se resigna a perder, Nasser hizo explotar y hundir una flota entera de 40 buques mercantes en el Canal de Suez, para que ya no le sirviera a nadie. 

Si Hernán Cortés no hubiera ya patentado en la historia la famosa frase “hay que quemar las naves”, ese copyright le correspondería a Nasser, el egipcio.

República Árabe Unida sólo duró 3 años

Quedaba claro entonces que Nasser había levantado la moral de los egipcios contra las grandes potencias y estaba dispuesto a mostrarle los dientes a cualquier imperialismo, incluso el soviético, que en principio respaldó a la RAU.

En los hechos, el romance y la amistad eterna que se prometieron Egipto y Siria el 1 de febrero de 1958 se terminó cuando otro militar, pero sirio, sacó a punta de pistola a Kuwatli y anunció que Siria se iba de la flamante alianza árabe. Y como se comprende, una alianza de uno solo ya no es tal.

Justo es decir, sin embargo, que Egipto siguió llamándose a sí misma República Árabe Unida hasta 1971. Más aún, desde 1980 la bandera oficial de Siria es la que distinguía a la RAU. 

El Cairo, Egipto
Como su bandera, el emblema de la República Árabe Unida se elaboró a partir del negro (colonialismo), el rojo (la lucha árabe) y las estrellas verdes (los países musulmanes que la integraban).

Por otra parte, Irak, que siempre dudó de ingresar o  no a la RAU, en 1963 también adoptó esa bandera tricolor (franjas horizontales roja, blanca y negra), pero sumando una estrella más a la franja blanca central; las otras dos, obvio, eran de Egipto y Siria) cuando la RAU había desaparecido. 

Sí, en materia de política internacional, cocodrilo que se duerme también es cartera.

El Cairo, Egipto
República Árabe Unida: un nuevo país geográficamente separado por otros tres, mala señal.

Mientras duró, sin embargo, esos tres años de la RAU fueron una fuerte promesa de unir a las naciones árabes en un pan-arabismo que tiempo después sí se haría realidad con la Liga Arabe, que hoy día reúne a 22 potencias de África y Asia, con raíces culturales afines.

De hecho, las ganas de unirse ya estaban entre las arenas del desierto que todos compartían y cuando nació la RAU, el Reino de Yemen se les unió en los Estados Árabes Unidos que, claro, también se esfumó ni bien se extinguió RAU.

 

RAU: desafió a Europa, URSS y EE.UU 

Cuando apareció la RAU, el resto de los países de arena se preguntó de qué lado querían estar. Unirse era una buena idea, pero el militarismo de Nasser y la cercanía prosoviética de Siria eran una amenaza para las naciones monárquicas como Jordania, Irak y Arabia Saudita, lideradas por dinastías de Hussein, Faysal y la Casa de Saud, respectivamente. Entonces, se aliaron con Dwight Eisenhower, encantado de posicionar a Estados Unidos en la región.

Mezquita de Alabastro en El Cairo
El Cairo era la capital de la República Arabe Unida.

El emblema de la RAU era el Águila de Saladino, el ave que replicaba los colores de la alianza y que con el pico sostenía una cinta con la leyenda República Arabe Unida, escrito en lengua árabe. 

A pesar de su corta y agitada vida, la República Árabe Unida participó en los Juegos Olímpicos de Roma 1960 y sus delegaciones llevaron a casa una medalla de plata y dos de bronce.

MM/fl