El "spot" porteño que concentró la máxima tensión política de los últimos años tiene un nuevo cartel de venta. El exclusivo dúplex que corona el edificio de Juncal y Uruguay, situado exactamente un piso por encima de la histórica vivienda de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, acaba de salir al mercado. Esta intersección, que fue epicentro de masivas movilizaciones y el escenario del dramático intento de magnicidio en 2022, vuelve a ser noticia, pero esta vez por una millonaria operación inmobiliaria en uno de los rincones más codiciados de Buenos Aires.
La propiedad no pasa inadvertida, y su dueña tampoco. Se trata de la residencia de Ximena de Tezanos Pinto, la mediática vecina que ganó notoriedad nacional por desplegar banderas y carteles opositores desde sus balcones, justo sobre la cabeza de la ex mandataria. En aquellos años de extrema polarización, la propietaria justificaba sus intervenciones visuales argumentando que las realizaba "en defensa de la República y la democracia", convirtiendo a la fachada del inmueble en un verdadero termómetro del clima social.

Quien desee mudarse a este pedazo de historia urbana deberá desembolsar 930.000 dólares. Según detalló Iuri Izrastzoff a La Nación, el agente inmobiliario encargado de la movida, se trata de "un valor acorde a los precios del mercado". A cambio de esa suma, el comprador accederá a una superficie cubierta de más de 280 metros cuadrados, distribuidos en cuatro habitaciones en suite (la principal con vestidor), dependencias de servicio, toilette para visitas, doble circulación y una cocina que conecta con un comedor diario, todo sostenido sobre pisos de parqué que mantienen la elegancia original de la construcción.
El mayor diferencial de la vivienda asoma en su nivel superior, que cuenta con ingresos totalmente independientes. Ahí se despliega un pequeño departamento anexo de unos 30 metros cuadrados con baño y cocina propios. Como si fuera poco, este piso se abre hacia una terraza de uso exclusivo de 120 metros cuadrados, equipada con lavadero, sector de parrilla y una pileta privada al aire libre.
La actual dueña compró esta unidad hace tres décadas cuando estaba en pésimo estado de conservación y la transformó en un hogar familiar con una distribución atípica para la zona. La dinámica del edificio, sin embargo, cambió drásticamente tras el atentado del primero de septiembre de 2022. Luego de aquel episodio en la vereda, Fernández de Kirchner abandonó el quinto piso para instalarse en el barrio de Constitución, lugar donde actualmente cumple la condena a seis años de prisión y la inhabilitación perpetua por la Causa Vialidad.
Un tesoro arquitectónico en el corazón del barrio
Más allá de la enorme carga política y mediática que envuelve a la propiedad, el edificio en sí mismo representa una verdadera joya del patrimonio urbano. El diseño de la estructura llevó la firma del prestigioso estudio Sánchez, Lagos y de la Torre, el mismo equipo de arquitectos responsable de proyectar íconos porteños.
Su ubicación es otro de los grandes fuertes que justifican la alta cotización del inmueble. A sólo 50 metros de la plaza Vicente López, el balcón de la unidad ofrece vistas directas hacia otras edificaciones históricas de la zona, llevadas a cabo por maestros de la arquitectura clásica como Martini White y Alejandro Christophersen.
La combinación de metros cuadrados generosos, luz natural y amenidades de lujo en pleno asfalto porteño genera una dinámica residencial muy particular. Tal como resumió el especialista a cargo de comercializar la vivienda, adquirir esta parte del último piso en esta mítica esquina "es como vivir en una casa en medio de Recoleta".
TC CP