La apuesta de Manuel Adorni, y de los hermanos Milei, de que el Mundial baje los decibeles del escándalo por su crecimiento patrimonial y de nivel de vida acaba de recibir un nuevo envión.
Al parecer no bastó con la repercusión récord que alcanzó, horas antes del inicio del torneo futbolístico más importante del planeta, la entrevista que brindó el todavía jefe de Gabinete, para desdecirse de todo lo que había asegurado en los últimos tres meses sobre sus bienes, gastos y ahorros.
En la noche del martes 16, justo en la previa del debut de la Selección argentina, y a la imperial performance de Lionel Messi, la Jefatura de Gabinete envió al Senado la notificación de que el funcionario se presentará allí el 2 de julio para dar su informe de gestión.
Día 918: Adorni, la ineptitud es aún peor que la corrupción
Con este paso, el oficialismo busca que se caiga la sesión prevista para este jueves 18 en la Cámara Alta, en la que la oposición intentará forzar la interpelación y la destitución de Adorni, después de la bochornosa actualización de su declaración jurada y su confesa oda a evadir impuestos.
Detrás de la movida legislativa para desplazar al Jefe de Gabinete, algo que no tiene antecedentes desde la creación de esa figura en la reforma constitucional de 1994, está el kirchnerismo. Como los votos no le dan, necesita del acompañamiento de otros bloques provinciales, de la UCR y hasta del PRO, que suelen respaldar las iniciativas libertarias.
Antes de la renovación legislativa de la elección de medio término, esos bloques votaron algunas leyes contra el deseo violeta, como los financiamientos a las universidades y a la discapacidad. Con la nueva composición, no volvió a suceder. Sin embargo, el Gobierno activó su arsenal de rosca política para asegurarse de que los aliados le eviten jugar una mala pasada.
Bajo la atenta mirada de la hermanísima Karina -el único apoyo a Adorni junto al Presidente-, el ministro del Interior, Diego Santilli; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo ‘Lule’ Menem; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt; la jefa del bloque senatorial de LLA, Patricia Bullrich; y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, intentan desactivar la bomba. No hay nadie del asesor Santiago Caputo en esas tratativas. La maldita interna.
Javier Milei volvió a defender a Manuel Adorni por evadir y por ahorrar en negro
El argumento oficial para convencer a gobernadores y legisladores se ciñe a un mismo guion: darle cabida a la remoción de Adorni es hacerle el juego político al peronismo y abrir una puerta a la tentación de destituir por esa misma vía al propio Javier Milei. Suena exagerado, pero es el concepto que transmiten.
Desde las fuerzas aliadas al oficialismo surgen señales ambiguas. En público, se critica a Adorni y la decisión de sostenerlo. Pero en la Casa Rosada se deja trascender que en privado los aliados dan guiños de que no será el Congreso el que eche al jefe de Gabinete.
Habrá que ver cuánto de realidad y cuánto de nueva apuesta hay en esa presunción. El Gobierno debería prescindir de cualquier seguridad. Ni siquiera el magistral Messi puede tapar el inexorable fin de Manuel Adorni.
LT/ff