Una emblemática panadería porteña fundada en 1931 acaba de obtener un importante reconocimiento internacional. Se trata de Artiaga, que fue distinguida con el premio “Heritage Craft Bakery of the Year 2026” en el marco de los Bake & Brew Awards, un certamen global enfocado en resaltar la excelencia y la tradición en el rubro gastronómico.
Artiaga tiene 95 años de trayectoria en el mercado local, y ofrece una propuesta que combina recetas heredadas de la inmigración europea con materias primas de producción orgánica.
El galardón es otorgado por la revista británica especializada LUXlife, cuyo proceso de selección combina la evaluación de un jurado de profesionales del sector con la votación de sus lectores. La distinción busca visibilizar a los establecimientos que mantienen viva la elaboración artesanal a lo largo de las décadas.
Con 95 años de trayectoria en el mercado local, la propuesta del comercio -ubicado en Zapiola al 4700, en el barrio de Saavedra- combina recetas heredadas de la inmigración europea con materias primas de producción orgánica. En el último tiempo, el establecimiento incorporó iniciativas orientadas a la sustentabilidad, como el uso de energía solar en sus instalaciones, junto con programas de inclusión laboral dentro de su personal.
A lo largo de su historia, el lugar ha acumulado diversos premios en competencias del sector. Desde la firma destacaron que la obtención de este nuevo galardón representa una validación al trabajo artesanal ya la continuidad generacional del proyecto en la Ciudad de Buenos Aires.

Tercera generación de panaderos
"Este reconocimiento internacional nos llena de orgullo porque premia el talento, la pasión y el esfuerzo de todo el equipo de personas que hace y que hizo Panadería Artiaga. Sentir el respaldo incondicional tanto de nuestra comunidad como de la gente que nos elige para trabajar representa el verdadero sentido de este camino: confirmar que la excelencia artesanal no es solo un producto de élite, sino una forma de construir identidad y dejar un legado con alma", aseguró Juan Manuel Alfonso Rodríguez, tercera generación de la familia que fundó el establecimiento.
"Hacemos lo que amamos, apostando a la mejora continua de nuestros productos y a un compromiso real con la sustentabilidad, ya que no solo hacemos 'cosas ricas', sino que entendemos que el crecimiento está también vinculado con “hacer las cosas bien” cuidando el capital humano y el contexto en general”, concluyó el dueño de Artiaga.