El Gobierno de China ideó un plan para potenciar e impulsar el desarrollo de la inteligencia artificial: construyó una docena de centros de datos en la montañosa provincia de Guizhou, donde un conjunto de edificios de estilo europeo y un puente de múltiples arcos conforman un paisaje de identidad inesperada.
El plan forma parte de una estrategia gubernamental que busca trasladar gran parte de la infraestructura digital necesaria para el desarrollo de la IA desde la costa este de China hacia el oeste del país, una región rural y menos poblada.
Según un estudio, China va camino a duplicar la capacidad de sus centros de datos en los próximos cinco años, a medida que se intensifica la competencia tecnológica con Estados Unidos.
Mientras que en Europa la construcción de centros de investigación se encuentran con resistencia por parte de las comunidades locales, en el país asiático la disidencia está controlada, especialmente por el gobierno central.
Con todo, los residentes de Guian, ubicada en la provincia de Guizhou, se mostraron positivos respecto a los cambios en su zona. "Solía ser una montaña árida, pero desde que la zona se ha desarrollado, el transporte se ha vuelto más conveniente, el comercio se ha reactivado y han surgido oportunidades de negocio", señaló Shu Peihua, un comerciante local.

"Todos los habitantes de nuestro barrio ahora encuentran trabajo cerca, a diferencia de antes, cuando tenían que irse a otros lugares", destacó Li Xixiu, otro vecino.
Guizhou registró una tasa de crecimiento anual promedio del PIB del 7,4% durante los últimos 10 años. A pesar de ello, su evolución salarial durante el mismo período fue penúltima a nivel nacional, según el Instituto de Investigación para la Democracia, la Sociedad y las Tecnologías Emergentes (DSET).
"Este contraste sugiere que, si bien los centros de datos generan una fuerte inversión en terrenos y equipos, su impacto en el aumento de los ingresos per cápita locales sigue siendo limitado", explicaron a la AFP los investigadores del DSET Cartus Bo-Xiang You y Angela Glowacki.
La inversión masiva en infraestructura, junto a incentivos políticos para atraer a constructores, llevó a la provincia a tener una de las cargas de deuda más alta del país.
De este a oeste
En 2021, el Gobierno le dio un nombre a la estrategia: "Datos del Este, Computación del Oeste". La lógica de construir en lugares como Guizhou responde a varios factores: clima fresco, abundante energía renovable y espacios disponibles.
El procesamiento de IA consume un alto nivel de energía, por lo que China exigió que los centros de datos obtengan el 80% de su electricidad de fuentes renovables para finales de esta década. Eso hace que regiones como Guizhou, que ampliaron su capacidad de energía renovable, sean ideales para operadores.

Pese al entusiasmo de los locales, algunos investigadores cuestionan los réditos económico generales para las regiones anfitrionas. Andrew Stokols, de la Universidad de Administración de Singapur, explico que los centros de datos no generan necesariamente un "enorme efecto de propagación" en el empleo local.
"La esperanza es que se puedan utilizar los centros de datos como motor para un desarrollo digital más amplio (...) atrayendo industrias que se instalarán en torno a ellos", concluyó.