TECNOLOGíA
Carrera por la inteligencia artificial

Meta apuesta a la superinteligencia: el plan de Zuckerberg para llevar la IA a miles de millones de personas

El CEO de Meta aseguró que la inteligencia artificial dará nuevas capacidades a las personas para trabajar, estudiar y crear. También defendió los modelos abiertos frente a la concentración tecnológica.

Mark Zuckerberg
Mark Zuckerberg | Instagram

Mark Zuckerberg volvió a subir la apuesta en la carrera global por la inteligencia artificial y anticipó un futuro dominado por la denominada “superinteligencia personal”, con sistemas capaces de acompañar a cada usuario, conocer sus objetivos y asistirlo en actividades que van desde el trabajo y la educación hasta las finanzas y la vida cotidiana.

El fundador y CEO de Meta desarrolló su visión en un manifiesto titulado The Future is for Everyone, publicado el lunes 10, en el que definió cuáles considera que serán las preguntas centrales de la nueva etapa tecnológica. Para Zuckerberg, el debate pasará por quién tendrá acceso a la superinteligencia y para qué será utilizada.

Posteo Mark Zuckerberg

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Su postura parte de una premisa clara. Meta rechaza que los sistemas más avanzados queden concentrados en unas pocas compañías, gobiernos o instituciones y propone, en cambio, distribuirlos ampliamente para aumentar las capacidades individuales. Zuckerberg incluso cuestionó la idea de que la seguridad de la IA dependa de una fuerte concentración de poder.

El empresario considera además que la principal contribución de la superinteligencia no será la automatización sino la invención. Según planteó, los nuevos sistemas permitirán desarrollar medicamentos, crear empresas, descubrir conocimientos y transformar ideas que hoy resultarían demasiado costosas o complejas.

Meta imagina para ese escenario agentes personales disponibles las 24 horas, capaces de conocer los objetivos de sus usuarios y ayudarlos con su salud, carrera profesional, finanzas, relaciones o administración del hogar. Zuckerberg afirmó que también tendrán opciones fuertes de privacidad y podrán utilizarse desde distintos dispositivos, incluidos los anteojos inteligentes de la compañía.

El propio CEO puso como ejemplo a su hija de ocho años, que ya utiliza inteligencia artificial para programar ideas y producir videos, y aseguró que próximamente “todos tendrán superpoderes de invención”. También anticipó tutores personalizados con conocimientos equivalentes a los de un especialista y herramientas gratuitas o accesibles para miles de millones de personas.

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Uno de los puntos centrales del planteo de Zuckerberg es que la inteligencia artificial debe ampliar las capacidades de las personas y no reemplazarlas simplemente mediante automatización. En ese sentido, sostuvo que la expansión de estas herramientas podría generar incluso más empleo a largo plazo.

Su argumento es que pequeños equipos o incluso individuos podrán crear empresas de gran escala con ayuda de agentes superinteligentes. Zuckerberg reconoció que algunos trabajos cambiarán y que la adaptación será compleja, pero proyectó más empresas con estructuras más pequeñas, en lugar de una reducción general del empleo.

La estrategia se diferencia de la de otros grandes actores del sector. Meta mantiene su apoyo al código abierto y considera que restringir el acceso a los modelos avanzados aumentaría la concentración del poder tecnológico. Zuckerberg confirmó que la compañía volverá a publicar nuevos modelos abiertos.

La empresa también promete un modo completamente privado para sus futuros agentes personales, en el que ni siquiera Meta pueda acceder a la información del usuario, bajo una lógica similar a la del cifrado de extremo a extremo utilizado en WhatsApp.

Los riesgos y quién controlará la superinteligencia

El entusiasmo de Zuckerberg convive con advertencias sobre ciberseguridad, bioterrorismo, pérdida de empleos, vigilancia estatal y la posibilidad de que la humanidad pierda el control de sistemas cada vez más avanzados. El empresario reconoció esos riesgos, pero sostuvo que la respuesta no debe ser limitar la tecnología a unas pocas instituciones.

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Para Zuckerberg, la seguridad debería surgir de un equilibrio de poder entre múltiples personas, empresas y sistemas de inteligencia artificial, en lugar de depender de una única superinteligencia centralizada. Incluso planteó que el escenario más peligroso sería que los grandes laboratorios desarrollen modelos extremadamente poderosos y los mantengan exclusivamente bajo su control.

En una definición poco habitual para el fundador de una de las mayores tecnológicas del mundo, Zuckerberg afirmó además que ni él ni ninguna otra persona deberían tener por sí solos la decisión final sobre cómo desplegar la superinteligencia. Meta otorgará a su directorio independiente facultades para aprobar los criterios de seguridad aplicados a la publicación de nuevos modelos.

La discusión que propone Meta excede así la competencia comercial con OpenAI, Google o Anthropic. Para Zuckerberg, la cuestión de fondo será determinar quién controla la inteligencia artificial más poderosa y si esa capacidad queda concentrada en unas pocas instituciones o distribuida entre millones de personas.

RG