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CREENCIAS RELIGIOSAS

La mujer tiene un rol fundamental en la acción solidaria de los barrios populares

Se lanzó la colecta de Cáritas este fin de semana y, como ocurre en otros ámbitos, la gestión y la acción cotidiana del rol femenino pasan a tener una mirada estratégica. No es únicamente por las voluntarias sino, por ejemplo, por las tareas de cuidado en las labores de asistencia nutricional y alimenatria, que constituyen un pilar para mejorar las condiciones de la niñez en los hogares más humildes. Aquí, un debate con mirada religiosa que propone la autora.

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Solidaridad. Caritas actualmente asiste a 1,5 millones de personas en comedores. | Caritas

Las mujeres constituyen uno de los principales pilares donde se apoya la labor solidaria de Cáritas en todo el país. No solo porque la gran mayoría de nuestras voluntarias son mujeres, sino también porque, con su profunda sensibilidad, su mirada maternal y su compromiso inquebrantable frente a la adversidad, ofrecen una humanidad y una cercanía irreemplazables en la compleja tarea de brindar asistencia en las realidades más difíciles.

En Cáritas, las tareas de cuidado de los espacios de asistencia alimentaria son asumidas por las propias mujeres de los barrios. Nuestra misión es cuidar el valor sagrado de la vida, desde una perspectiva de justicia, dignidad, autonomía e inclusión.

Por eso, asumimos la alimentación como un derecho fundamental que debe ser garantizado y trabajamos para gestionar y planificar una alimentación más organizada y responsable para suscitar hábitos más sanos de nutrición.

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Al mismo tiempo, impulsamos la educación para la alimentación saludable. Con este esfuerzo, queremos incidir en cuestiones como la desnutrición, la alimentación deficiente, la nutrición en los primeros mil días de vida, la obesidad y también la planificación de las comidas. Hoy estamos asistiendo con bolsones de alimentos o raciones de comida a más de 1.500.000 personas.

Nuestras voluntarias tienen también participación mayoritaria en nuestros espacios educativos. Se trata de más de 230 espacios, en veinte provincias, que son verdaderos centros de referencia en los barrios, desde los cuales favorecemos la inclusión educativa y el desarrollo integral de personas y comunidades vulnerables. Allí se brinda apoyo escolar, talleres familiares y deportivos, colonia de vacaciones, voluntariado juvenil, ludotecas y bibliotecas, entre otros servicios. El objetivo principal es acompañar procesos educativos de los niños y adolescentes para favorecer su permanencia en el sistema escolar. En muchos espacios, es destacable el rol de las mismas madres, quienes preparan y distribuyen meriendas reforzadas, capaces de suplir una cena, muchas veces ausente en las familias. Son ellas las que se apropian del lugar cuidando a los chicos y sosteniendo los espacios, acompañadas de referentes de Cáritas que las empoderan y les brindan herramientas para el cuidado y la educación de sus hijos.

En el campo de la economía social y solidaria, las mujeres también tienen un rol protagónico. En Cáritas impulsamos una economía centrada en la vida, que genere espacios de trabajo, encuentre soluciones a las necesidades, cree redes entre personas, familias y organizaciones, y produzca bienes para la comunidad.

Por eso, animamos y organizamos proyectos relacionados con el emprendimiento familiar, microcréditos, equipamiento, capacitación en oficios y soberanía alimentaria a través de huertas, producción y comercialización de semillas, etcétera.

Las madres suelen ser las más preocupadas por que sus hijos tengan un techo y, en nuestros programas de autoconstrucción participativa de viviendas, el 50% de las que construyen son mujeres. Luego de la experiencia de construir su propia casa, suelen continuar trabajando en el rubro de la construcción, aprovechando los saberes adquiridos.

Sobresale la solidaridad de las mujeres ante la necesidad, maximizando los recursos que gestionan y administran, de modo de llegar a más personas. Y, a la hora de organizarse para conseguir los recursos necesarios, las mujeres de los barrios movilizan a todos los actores del territorio para comprometerlos en el acompañamiento de las iniciativas.

Las tareas de cuidado de los más débiles, el trabajo en las actividades comunitarias, las acciones para la prevención y acompañamiento del problema de la droga, son lugares donde su presencia y servicio son constantes, facilitando la realización de múltiples actividades, sumando y formando a otros para construir una comunidad donde puedan crecer sus hijos.

La mujer en Cáritas está en el corazón de su acción solidaria y, aunque necesitamos seguir creciendo, con el paso del tiempo tiene su presencia en lugares de toma de decisión. Son ellas las que día a día brindan su tiempo y servicio para ayudar en su comunidad a quien está sufriendo, a quien necesita un plato de comida, una palabra de aliento o ayuda en la tarea escolar. Y, gracias a ellas, desde casi todas las parroquias y centros de Cáritas del país, podemos cada día responder a las necesidades específicas y urgentes de familias, grupos y comunidades que se encuentran en situación de emergencia socioeconómica.

Este fin de semana, 10 y 11 de junio, es la Colecta Anual de Cáritas. Los invitamos a sumarse en https://caritas.org.ar/ para apoyar el trabajo de tantas mujeres que silenciosamente día a día miran, escuchan, se encuentran, crean comunidad y ayudan a quienes menos tienen.

*Vicedirectora de Cáritas Argentina. Directora de Cáritas Morón.