miércoles 21 de abril de 2021
ACTUALIDAD Sorpresa
06-04-2021 17:13

El insólito refugio que encontró una pitón

Una serpiente pitón de dos metros de largo se metió en una casa de Brisbane, reptando por la cañería del baño. La ciudad australiana está rodeada por agua y montañas y las lluvias incesantes empujan a los animales a buscar refugios insólitos.

06-04-2021 17:13

Estaba tapada la ducha, el lavatorio y el bidet y nada podía mejorar el drenaje. Entonces, sin saber qué más podrían hacer, un matrimonio de 25 años que vive en Birsbane, Australia, llamó a un destapador de cañerías
El hombre se puso a trabajar y lo que encontró sorprendió a todos, pero sobre todo a los dueños de casa: una Pitón de 2 metros de largo que, con las lluvias incesantes que azotan el país, había buscado refugio en las cañerías urbanas.


Brisbane, la capital del estado de Queensland, está rodeada por agua. Es una enorme ciudad portuaria junto al río Brisbane que creció, también, sobre la costa del mar del Coral, en el Océano Pacífico. 
Muy cerca, al oeste, se divisa la Gran Cordillera Divisoria de Australia, razón por la cual, la ciudad está sobre varias colinas (Coot-tha, Gravatt, Petrie, etc) que promedian una altura de 300 metros. La zona está cruzada por varios arroyos y es sumamente inundable. Además, los ciclones del Pacífico suelen también darle algunos “chapuzones” que pueden llegar a durar varias semanas, con inundaciones
Por eso, el destapador de cañerías era en realidad un “cazador de serpientes”. A sabiendas de la inmensa naturaleza que los rodea, algunas personas, como el héroe de este video, ya eligieron ese oficio como medio de vida. Su nombre es Bryce Locket.

 

La Pitón


La Pitón es una serpiente constrictora que puede llegar a medir hasta 8 metros de longitud. Hay varias especies y algunos las emparientan con las boas, aunque son diferentes.  Las pitones tienen dientes y, además, un huesito en la parte delantera de la mandíbula superior. Ponen huevos, mientras sus parientes cercanas, las boas, dan a luz pequeñas boas ya con plena vida. 
No son venenosas y cuando se sienten en peligro o tienen hambre, atacan a una presa, enroscándose contra ella hasta asfixiarla. En general comen pájaros y mamíferos pequeños, ambos animales de “sangre caliente”; aunque hay especies que prefieren los peces y anfibios, es decir animales de sangre fría. Todo depende, desde luego, de su hábitat. Lo ideal, entonces, sería que no se acostumbren a las visitas domésticas.