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CONFLICTO SALARIAL

Protesta policial en Jujuy: el Gobierno abre negociaciones tras los incidentes frente a la Casa de Gobierno

Efectivos de la policía provincial y sus familiares se manifestaron para reclamar un aumento salarial del 50%. Tras los disturbios registrados en las inmediaciones de la Casa de Gobierno, las autoridades convocaron a una instancia de diálogo para intentar resolver el conflicto.

Protesta policial
Protesta policial | Cedoc

El Gobierno de la provincia de Jujuy inició una ronda de negociaciones con representantes de la policía provincial luego de las protestas que se registraron en los últimos días frente a la Casa de Gobierno, donde efectivos y familiares reclamaron mejoras salariales y en las condiciones laborales. El conflicto, que se arrastra desde hace varias semanas, tuvo su punto más tenso con una manifestación que derivó en incidentes y daños materiales en el edificio gubernamental.

La protesta se llevó a cabo en la Plaza Belgrano, en pleno centro de San Salvador de Jujuy, donde un grupo de uniformados —muchos con el rostro cubierto— se concentró junto a familiares para exigir un aumento salarial que, según plantearon, debería rondar el 50%. Los manifestantes sostienen que los ingresos actuales quedaron muy por detrás de la inflación y reclaman una recomposición urgente para la fuerza.

De acuerdo con lo informado por fuentes oficiales, el Gobierno provincial pidió “calma y paz social” tras los episodios de tensión y reafirmó su voluntad de diálogo para alcanzar una solución consensuada. Las autoridades señalaron que la negociación busca destrabar el conflicto que afecta el funcionamiento normal de la policía en distintos puntos de la provincia.

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Incidentes y daños en la sede gubernamental

El momento de mayor tensión ocurrió durante la noche del lunes, cuando la protesta escaló y se produjeron disturbios en las inmediaciones de la Casa de Gobierno. Según trascendió, algunos manifestantes arrojaron pirotecnia y objetos contra el edificio oficial e intentaron derribar las rejas que rodean el predio.

Las autoridades provinciales denunciaron que un grupo reducido provocó daños materiales en la sede gubernamental y remarcaron que esas acciones no representan al conjunto de los efectivos que participan del reclamo. En ese sentido, el Ejecutivo cuestionó las “conductas violentas” y pidió encauzar el conflicto a través del diálogo institucional.

El gobierno también subrayó que los bienes afectados forman parte del patrimonio público de la provincia y remarcó que, si bien el reclamo salarial puede ser legítimo, no debe derivar en actos de vandalismo o enfrentamientos.

Reclamos salariales y malestar en la fuerza

El conflicto se originó semanas atrás, cuando sectores de la policía comenzaron a expresar su descontento con las escalas salariales vigentes y con los incrementos otorgados por el Ejecutivo provincial. Los efectivos consideran que la actualización propuesta es insuficiente frente al aumento del costo de vida y piden una recomposición significativa que permita recuperar poder adquisitivo.

A la protesta se sumaron policías retirados y familiares de los agentes, quienes también se concentraron frente a la sede del gobierno provincial para respaldar el reclamo salarial. Durante la manifestación se escucharon consignas en favor de mejoras en los sueldos y pedidos de apertura de un canal formal de negociación con las autoridades.

El malestar dentro de la fuerza se agravó luego de que circularan versiones sobre acuerdos salariales que, según denunciaron algunos efectivos, no reflejan las demandas del sector. Esto generó mayor tensión interna y derivó en nuevas convocatorias a protestas.

Frente a este escenario, el Gobierno provincial decidió avanzar en una instancia de diálogo con el objetivo de encauzar el conflicto y evitar una escalada mayor. Según fuentes oficiales y policiales, las negociaciones continuarán en los próximos días con la expectativa de alcanzar un acuerdo que permita normalizar la situación.

La resolución del conflicto es considerada clave para garantizar el funcionamiento pleno de la seguridad en la provincia y evitar nuevas manifestaciones. Mientras tanto, el Ejecutivo insiste en que la salida debe surgir del consenso y el diálogo entre las partes involucradas.

BR / EM