El caso de Jeffrey Epstein continúa arrojando sombras sobre las figuras más poderosas de la política y la sociedad estadounidense. Según archivos del FBI recientemente desclasificados y publicados por diversos medios internacionales, una víctima que en aquel entonces tenía 16 años relató un episodio perturbador: Epstein le ordenó desnudarse para darle un masaje mientras mantenía una conversación telefónica, vía altavoz, con Donald Trump.
Los documentos, que forman parte de una extensa investigación sobre la red de tráfico sexual de Epstein, detallan las tácticas de control y la "normalización" de los abusos en sus residencias. Según el testimonio de la joven, cuya identidad se mantiene bajo reserva, el incidente ocurrió en una de las propiedades de Epstein.
La víctima describió cómo el financiero la presionó para que se quitara la ropa. Lo que hace que este relato sea particularmente relevante para la opinión pública es la presencia "virtual" de Trump. Según la declaración, Epstein puso la llamada en altavoz, permitiendo que la menor escuchara la voz del entonces empresario neoyorquino mientras ella realizaba el acto bajo coacción.
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Vínculos de alto perfil
No es secreto que Donald Trump y Jeffrey Epstein mantuvieron una relación social durante la década de los 90 y principios de los 2000. Trump llegó a describir a Epstein en 2002 como un "tipo fantástico" con el que era divertido estar, aunque tras el arresto de Epstein en 2019, el expresidente se distanció públicamente, afirmando que no habían hablado en años.
Sin embargo, estos nuevos archivos sugieren que la interconexión entre sus círculos sociales era lo suficientemente estrecha como para que Epstein se sintiera cómodo realizando llamadas casuales durante sus encuentros con menores. El documento no indica que Trump supiera qué estaba ocurriendo físicamente en la habitación, pero el contexto refuerza la narrativa de la impunidad con la que operaba el financiero.
El patrón de comportamiento de Epstein
Este nuevo detalle se suma a un patrón ya conocido de Jeffrey Epstein: el uso de nombres de alto perfil para intimidar o impresionar a sus víctimas. Al involucrar a figuras como Trump en su cotidianidad —incluso a través de una llamada telefónica—, Epstein lograba que las jóvenes sintieran que él era "intocable" y que cualquier denuncia sería inútil frente a su red de contactos.
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Los investigadores del FBI han pasado años corroborando estos testimonios. Aunque muchos de estos archivos han sido censurados parcialmente para proteger la privacidad de terceros, la filtración de estos detalles específicos reaviva el debate sobre qué tanto sabían las élites globales sobre las actividades ilícitas en la isla y las mansiones de Epstein.
Impacto en la opinión pública
La publicación de estos archivos llega en un momento de alta sensibilidad política en Estados Unidos. Aunque hasta la fecha no se han presentado cargos contra Trump relacionados directamente con las actividades criminales de Epstein, la mención de su nombre en contextos de abuso de menores sigue siendo un punto crítico de controversia.
La Justicia estadounidense continúa bajo presión para desclasificar la totalidad de los nombres mencionados en los registros de vuelo y diarios de Epstein, en lo que muchos consideran el mayor encubrimiento de las últimas décadas.
BR/ML