Finanzas

Qué mira hoy el mercado financiero: por qué los inversores rotan activos y no salen del mercado argentino

Hoy, con un entorno más previsible y un programa económico que busca ordenar variables básicas, se observa menos transacción diaria, pero mayor consistencia en las decisiones de los inversores.

Qué mira hoy el mercado financiero: por qué los inversores rotan activos y no salen del mercado argentino (CEDOC)

El economista y operador de Buenos Aires Valores (BAPSA), Lucas Carattini, evaluó en Canal E el presente del mercado local, la reacción de los inversores ante el nuevo orden macroeconómico y el rol de las reformas impulsadas por el Gobierno de Javier Milei. Según explicó, la baja volatilidad, la rotación de activos y el nivel de apoyo social serán claves para determinar el desempeño financiero de este año.

Un mercado más estable: “Estamos mal acostumbrados a la volatilidad”

Carattini sostuvo que esta etapa de baja volatilidad, percibida por muchos como una quietud excesiva, en realidad representa un signo de normalización. Según explicó, el mercado argentino se habituó durante años a una dinámica frenética, donde la incertidumbre estructural generaba movimientos bruscos y operaciones permanentes.

Hoy, con un entorno más previsible y un programa económico que busca ordenar variables básicas, se observa menos transacción diaria, pero mayor consistencia en las decisiones de los inversores. En palabras del economista, lo excepcional era lo anterior: “Estamos mal acostumbrados a un nivel de vorágine que no es sano para ningún mercado”.

Fondos en dólares y rotación de activos: qué están haciendo los inversores

El especialista detalló que en las mesas se ve rotación pero no salida: Muchos inversores reemplazaron posiciones en acciones por fondos comunes de inversión.

Cerca del 30% de las tenencias en dólares se volcaron a money market en esa moneda, un movimiento llamativo porque la mayoría de esos fondos no eran aptos blanqueo, lo que sugiere que parte del dinero regularizado encontró allí una alternativa de liquidez.

Se mantiene una demanda firme de créditos corporativos y obligaciones negociables, respaldada por emisiones a tasas competitivas y libros de colocación abultados.

Para Carattini, este comportamiento refleja que los inversores no están abandonando el mercado sino ajustando portafolios en función de un escenario más ordenado.

Impacto internacional y expectativas locales

El economista subrayó que, aunque existen drivers globales relevantes —como la debilidad de regímenes hostiles a Occidente y señales de mayor impulso fiscal en Estados Unidos—, el corazón de las expectativas pasa por Argentina.

En esa línea, advirtió que habrá que observar el canje de deuda anunciado por Ecuador, porque un resultado favorable podría abrir la puerta a una operación voluntaria similar para los Bonares 2029 y 2030. El objetivo sería despejar la parte corta de la curva sin afectar la credibilidad del programa.

El factor político: el apoyo al Gobierno y su vínculo con la economía real

Carattini destacó un punto clave: pese a dos años de gestión, debates intensos y reformas estructurales en marcha, el Gobierno mantiene un nivel de apoyo social muy significativo. A su juicio, ese respaldo será determinante para sostener la senda de orden macroeconómico.

La condición para que se mantenga es clara: que la economía real comience a mostrar mejoras a lo largo del año. “Si el agro, la minería, Vaca Muerta y otros sectores ya están traccionando, falta que consumo, industria y construcción acompañen para que la gente vea salarios reales más altos”, explicó.

Reformas laborales y tributarias: señales para la inversión

Carattini respaldó el rumbo reformista del Gobierno. Consideró que la reforma laboral —hoy en discusión— será positiva en el mediano plazo, especialmente para sectores vinculados a servicios y nuevas economías.

Luego llegará la reforma impositiva, probablemente con foco en impuestos puntuales y simplificación burocrática. La eventual derogación del impuesto al cheque sería clave, aunque al ser coparticipable exige acuerdos con gobernadores.

El economista también remarcó la necesidad de recrear un pacto fiscal que coordine políticas entre Nación, provincias y municipios, evitando que la baja de impuestos nacionales se neutralice con subas locales.

Costos fijos y salarios reales: el desafío del poder adquisitivo

En diálogo con el periodista, Carattini analizó la situación de los hogares. Aunque los salarios nominales crecieron, no recuperaron terreno en términos reales. Al mismo tiempo, los costos fijos —servicios, patentes, colegios, expensas— subieron más que los ingresos. Esa combinación explica la prudencia de los consumidores y su percepción económica.

Para el economista, la clave para sostener el apoyo social y consolidar la recuperación será que la mejora macro se traslade de forma gradual al bolsillo.