opinión

La dificultad de Milei para lidiar con la realidad

Irreal: Hasta su foto oficial es un producto ficcional. Foto: GENTILEZA PÁGINA/12

Ya se sabe que este es el “Año de la Grandeza Argentina”, como lo decretó el Gobierno y por lo cual todos los documentos oficiales incluyen esa leyenda. Es por eso que la Oficina de Respuesta Oficial desmintió a Jorge Fontevecchia, quien en su programa en Perfil había señalado el empeoramiento de las condiciones de vida, el cierre de empresas y la reducción del empleo.

Es coherente: el Año de la Grandeza no podría convivir armónicamente con la recesión económica. O hay grandeza o hay recesión. De allí que la Oficina de la Verdad deba vigilar lo que se dice para que la realidad no contradiga el relato. 

En este caso, como los índices de la crisis son difíciles de desmentir al ser oficiales, la Oficina optó por mostrar otros datos que sí son positivos para contrarrestarlos con los que produce “el mayor ajuste de la historia de la humanidad”. 

Entre los datos favorables que el Gobierno mencionó están la baja de la inflación y la recuperación del salario medido en dólares. 

La Oficina de la Verdad desmintió a Perfil, pero los datos oficiales desmienten a la Oficina:  

Más allá de la incertidumbre estadística que a partir de ahora genera la renuncia de Marco Lavagna al Indec y del debate sobre hasta qué punto la hiperdevaluación de Milei al asumir aceleró la creciente inflación de la anterior gestión, hay dos hechos ciertos:

1) la inflación descendió hasta el 32% anual,.

2) la inflación no dejó de crecer desde el 1,5% de mayo de 2025 hasta el 2,9% de enero pasado. 

Por otro lado, la mencionada “recuperación salarial en dólares” es un creativo recurso de origen orwelliano. Porque la respuesta de la Oficina de la Verdad a Fontevecchia sobre la pérdida de calidad de vida no contempla que lo importante no es la cotización del dólar sino la cotización de lo que se puede comprar con esos pesos/dólares. Y la mayoría puede comprar poco. 

El viernes se conoció que, para no ser pobre, una familia necesita $ 1.360.000. Casi US$ 1.000. El caso es que el ingreso promedio de una familia pobre solo representa la mitad de esa cifra. 

Como la misma Oficina expresa en su respuesta, el ingreso medio nacional supera en apenas US$ 100 esa canasta de pobreza. Mientras que, con el aumento de febrero, un jubilado con la mínima pasará a cobrar US$ 253. US$ 300 si se le agrega el bono extraordinario. 

En pesos, los salarios registrados vienen de perder un 2% en 2025 frente a la inflación. Sobre noviembre de 2023, la pérdida llega al 7%. Se estima que los ingresos informales perdieron mucho más.

Después está lo que el Gobierno no refutó, pero sirve para entender y ratificar el empeoramiento económico que denunció la nota de Perfil. 

La actividad económica está estancada desde hace un año. El último informe de la consultora Economía y Energía señala que el PBI per cápita de Milei es casi 3 mil dólares menor que el de 2011 y el menor de toda la serie histórica. Con excepción de los meses de la pandemia.

En estos dos años, se cerraron 21 mil empresas. El nuevo dato sobre la capacidad instalada de la industria la sitúa en, apenas, el 53,8% (casi la mitad de la industria está inactiva). Incluso, son cinco puntos menos que a mediados de 2020, en pleno auge del covid.

Los datos sobre la pérdida de empleos que acaba de publicar el Ministerio de Capital Humano son tan oficiales como conmocionantes, aunque curiosamente no tuvieron mayor repercusión pública. Quizá para no empañar los recientes éxitos legislativos del oficialismo. 

Pero de acuerdo a esos datos, solo en el último año se llevan perdidos 435 mil empleos. Que trepan a 561 mil puestos de trabajo menos desde el inicio del Gobierno. Esta es la pérdida total sumando empleo asalariado privado (el más afectado, con 193 mil puestos perdidos), público, casas particulares, autónomos, monotributistas y monotributo social.

Eran 13.413.000 trabajadores totales en diciembre de 2023. El Año de la Grandeza Argentina arranca con 12.852.000.

Hay una relación directa entre caída del poder adquisitivo-cierre de empresas-desempleo, y la baja del consumo.

La consultora Scentia ya había relevado una caída extrema del consumo del 14% en el primer año de Milei. Ahora muestra un achatamiento generalizado durante el último año. Con un diciembre que incluso terminó por debajo del de 2024.

En este contexto, ARCA informó que, en enero y en términos reales, la recaudación impositiva cayó un 7,4% con respecto a un año atrás. Es la sexta baja consecutiva. El IVA (el impuesto más vinculado con el consumo) se desplomó un 11,2%.

... pérdida de empleo, cierre de empresas, baja del consumo y de la recaudación. Estanflación 

El viernes, la UIA visitó al ministro Caputo para manifestarle su preocupación por la caída del empleo y de la economía. Un malestar que las crónicas sintetizaron en boca de los empresarios: “Si no llega la recuperación, esto termina mal”. Carlos Melconian (el ministro de Economía de Patricia Bullrich para las presidenciales de 2023) definió la presente situación como de “estanflación, inflación con economía parada”. Lo que la consultora Qualy llama “un enfriamiento productivo generalizado”.

Si bien son datos oficiales, supuestamente a prueba de desmentidas, es cierto que el objetivo de la Oficina de Respuesta Oficial no es aportar en la búsqueda de una verdad verdadera, sino instalar como verdad lo que sirva al relato presidencial. Sean verdades, medias verdades o simples mentiras.

No solo lo escribió George Orwell en su célebre 1984 (publicado en 1949 con la experiencia muy fresca de Hitler y Goebbels, su ministro de Propaganda), en el que describía un futuro distópico con un Ministerio de la Verdad corrigiendo las noticias para que la realidad coincidiera con el relato del Gran Hermano. 

La Oficina de la Verdad de Milei es la corporización de la recurrente tentación de los gobiernos autoritarios de todos los tiempos para convencer y convencerse de que todo marcha de acuerdo al plan. Que, en el caso argentino, es el plan divino que los hermanos Milei creen haber recibido directamente de Dios. Como tantas veces lo explicó el Presidente: Karina, en su rol de Moisés; y él reencarnado en Aarón, su hermano divulgador y primer sumo sacerdote de Israel.

De esa autopercepción mesiánica parten su dificultad para lidiar con la realidad, su decisionismo, su violencia verbal, la persecución de enemigos imaginarios y diabólicos, el castigo a los que dudan de las verdades reveladas, la incapacidad de aceptar críticas, su apología del odio. 

Es altamente probable que, en algún momento, este período de la historia nacional sea releído como una actualización ficcional de 1984 (¿2023-2027?). 

Pero nunca deberíamos olvidar que todo esto es real. Aunque a veces no lo parezca.