NEGOCIOS

El caso de una empresa cordobesa que encontró en Neuquén el 90% de su negocio: “El que no se aggiorna, sufre"

Durante 75 años se focalizaron en obras y desarrollos en Córdoba, pero ahora aseguran que el "juego cambió". Ya cuentan con un portafolio que incluye escuelas y penitenciarías.

Fabricio Hamsa Foto: Cedoc

Fabricio Hamza tenía siete años cuando descubrió el electrodo en el taller de su familia. Hoy, como gerente general de Hamza Carpintería, conduce una empresa que factura casi todo su volumen en la Patagonia, lejos de Córdoba y Buenos Aires, sus mercados de origen. El desplazamiento no fue accidental: fue una decisión de adaptación frente a un mercado que, según él mismo reconoce, "cambió el juego".

La empresa familiar tiene 75 años de historia en carpintería metálica y herrería para obras de arquitectura e infraestructura. Tres generaciones y un material: el hierro.

"Va a ser el primer mes que el 90% de nuestra facturación está en Neuquén y no está en Córdoba, ni en Buenos Aires", dijo Hamza en una entrevista radial. La frase resume un proceso de reorientación productiva que llevó a la firma a concentrar su actividad en obras como una penitenciaría y escuelas en Añelo, localidad neuquina en pleno corazón de Vaca Muerta.

El contexto explica el movimiento. La demanda de infraestructura en esa región creció sostenida por la actividad petrolera y los planes de inversión provincial. Hamza Carpintería encontró ahí un mercado que sus competidores todavía no habían saturado.

"El año pasado podemos decir que el juego cambió y el que no se aggiorna me parece que es el que está sufriendo", señaló el empresario, usando un término coloquial cordobés para referirse a quien no se actualiza.

Qué hace exactamente la empresa

Hamza no vende ventanas ni puertas al por menor. Su negocio es otro: proveer soluciones estructurales metálicas a estudios de arquitectura que ya tienen los diseños técnicos y necesitan a alguien que los ejecute con capacidad industrial.

"Lo que brindamos es soluciones metálicas, nos dedicamos a eso", resumió. La firma trabaja sobre planos, respeta especificaciones de proyecto y entrega componentes que luego se integran a obras de mayor escala: hospitales, escuelas, torres de oficinas, centros penitenciarios.

Hoy cuenta con desarrollos en la Patagonia y estructuras en la minera de litio Posco ubicada en El salar del hombre muerto. Abarcando muchos puntos cardinales. 

El hierro como filosofía

Hamza habla del hierro con una convicción que excede lo técnico. Para él, el material tiene una cualidad que va más allá de sus propiedades físicas: "La palabra resiliencia viene del hierro, es la nobleza misma".

La metáfora no es casual. La empresa atravesó ciclos económicos complejos en siete décadas y medio de historia argentina. Sobrevivir eso también requiere de cierta resiliencia.

En términos de mercado, el empresario observa que el hierro atraviesa un momento de auge. "Está en una tendencia, de moda", dijo, y añadió que ese crecimiento le está ganando terreno al aluminio en el segmento de la construcción. "A la hora de construir es muy noble, es algo con lo cual vos podés hacer una vivienda y luego un hogar".

Uno de los temas que Hamza abordó con más detalle fue la arquitectura modular y su escepticismo frente a ciertos productos de origen importado, especialmente los provenientes de China.

Su argumento es geográfico: Argentina es demasiado diversa climáticamente como para que un producto estándar funcione bien en todo el territorio. "No es lo mismo lo que llueve en el norte que lo que llueve en el sur. Y no es lo mismo la canaleta de nieve que necesitás para un lado o para otro", señaló.

Cuando habla de su propia energía para seguir, Hamza es directo. "Creo que el secreto está en si tenés ganas de levantarte para hacer lo que querés hacer". Y agrega: "Creo que es un poco la disciplina, tenés que hacerlo. Como dice Nike: Just do it".

Confiesa que antes se quedaba con la foto final del proyecto. Ahora disfruta el proceso. Es un cambio personal que describe como parte de su madurez como empresario.