Walter Saracho se pasó 18 años respirando el polvo y el barro de La Agustina. Dieciocho años viendo desfilar pibes con botines gastados, madres con termos bajo el brazo y sueños enormes apretados dentro de una mochila. En Instituto hizo de todo: entrenador, formador, confidente, descubridor de talentos. Y entre cientos de chicos que pasaron por esas canchas tuvo en infantiles a Paulo Dybala.
Actualmente, Saracho trabaja como cazatalentos de Argentinos Juniors en Tucumán, pero hay imágenes que no se despegan jamás. Las contó en Super Deportivo Radio, por Radio Villa Trinidad, como quien vuelve a abrir una vieja caja llena de recuerdos intactos.
“Cuando eran los primeros años de entrenamiento, llegaba con su camiseta de Boca. Después en el club ya le hacían usar la ropa oficial, pero el primer año que lo tuve caía con su camiseta de Boca, su sonrisa... Son esas, esas imágenes que te quedan para toda la vida. O sea, hincha de Boca siempre fue”, narró. Y esta historia parece un guiño para los que pretenden que La Joya regrese al país para jugar en la Bombonera.
Saracho no piensa en eso. A él le brillan los ojos cuando lo cuenta, porque recuerda a unos de esos tantos nenes que dirigió en su carrera. Y en su narración se puede ver al pibe de Laguna Larga entrando al predio con la azul y oro pegada al cuerpo como una declaración de principios. Porque en el fútbol argentino las camisetas nunca son solo camisetas. Son banderas. Son herencias.
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Saracho en la charla con el periodista Emiliano Nunia narró que esas escenas tuvieron un espectador de lujo: don Santos Turza, la leyenda de La Agustina. Y reveló algo que pocos sabían. Don Turza además de su amor por Instituto, le gustaba River. Entonces el escenario estaba completo. El niño bostero. El adulto riverplatense. Y la discusión inevitable. “Eran peleas hermosas”, recordó Saracho. “Parecían dos chicos discutiendo por los colores”, agregó.
En Boca agarran esta historia y sueñan. Aunque en Instituto esperan que su regreso no sea a Buenos Aires, sino a Alta Córdoba. Por ahora solo hay rumores, mientras tanto las anécdotas nos sirven para recordar. Porque a propósito, vale recordar que el papá de Paulo era de Boca, pero su mamá Alicia es hincha de River, y de sus hermanos, uno es 'Millonario' y el otro de Independiente. Todos unidos por la 'Gloria'.