LUTO EN EL FÚTBOL

‘El Payo’ Aimar, un futbolista de cuentos

Fue un ícono del deporte de Río Cuarto, donde sus hazañas con la pelota se cuentan en cada esquina y amenizan desde hace décadas las charlas de café. El recuerdo de su hijo Pablo y los testimonios del ex jugador Miguel Laciar y del periodista Carlos Valduvino, quienes lo definen como ‘un distinto’.

LA DINASTÍA AIMAR. Ricardo Tomás Aimar junto a sus hijos Andrés y Pablo, quienes también forjaron destacadas carreras como futbolistas. Foto: CEDOC PERFIL

“Me imaginé muchas veces ese gol. Todas esas veces, la cancha estaba y está llena. Llena o más que llena, si eso fuera posible. Y están todos, absolutamente todos, los que alguna vez me dijeron así, textual, lo que sigue: -Yo estaba el día en el que tu viejo hizo el golazo de ‘pata de catre’, en la cancha de Estudiantes.

(Pablo Aimar; ‘Pelota de Papel’)

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Ricardo Tomás Aimar fue mucho más que ‘El padre de Pablo’, más allá de que la referencia inevitable que lo vincula al ex futbolista de River Plate y actual integrante del staff técnico de la Selección Argentina. “El Payo” fue una leyenda del fútbol del sur cordobés, una suerte de ‘Trinche’ Carlovich de Río Cuarto, la ciudad que lo acogió siendo pequeño y donde no tardó en tomar como ‘patio de su casa’ a la Asociación Atlética Banda Norte.

Su querencia con ‘El Lobo’ se forjó por la vecindad con la institución del Parque Sarmiento, y también por las reminiscencias que le provocaba el color verde, el mismo que identifica a Sportivo Belgrano, el cuadro que seguía junto a su padre y su hermano en su San Francisco natal.

En Banda Norte, Ricardo hizo las divisiones inferiores y tuvo su debut y despedida como futbolista profesional. Jugó su primer partido en primera en 1965 y se alejó de las canchas dos décadas más tarde, cuando el club decidió priorizar el básquetbol y discontinuar por 11 años su participación en los campeonatos de fútbol. Con Aimar en sus filas, el Verde del Imperio del Sur fue tres veces campeón de la Liga Regional: en 1975, 1983 y 1984.

ÍCONO DE BANDA NORTE. ‘El Payo’ Aimar y ‘El Lobo’ de Río Cuarto, el idilio entre un futbolista y un club que se extendió por dos décadas. /// CEDOC PERFIL

El idilio entre ‘El Payo’ y ‘El Lobo’ tuvo varias interrupciones. Primero fue un paso por Newell´s Old Boys de Rosario, donde Aimar integró el plantel de reserva y jugó dos partidos en el elenco principal bajo la conducción de Ángel Tulio Zof, entre 1967 y 1968. Después, una experiencia en Belgrano en 1970 y 1971, con un registro de 12 partidos y cuatro goles. Su legajo como futbolista también incluye etapas en Toro Club de Coronel Moldes (1982), Estudiantes de Río Cuarto (1974) y Deportivo Italiano (1982), equipo que tuvo una efímera existencia en la actual capital alternativa de la provincia y que fue sensación en el certamen de ascenso de 1982.

Como futbolista, Ricardo Tomás Aimar vistió las camisetas de Banda Norte, Estudiantes y Deportivo Italiano de Río Cuarto, Toro Club de Coronel Moldes, Newell´s Old Boys de Rosario y Belgrano de Córdoba. También integró el seleccionado riocuartense campeón nacional en 1973.

Cuando recordaba su periplo por los campos de juego, el propio Aimar se reconocía como un jugador “fino y exquisito”, aunque también “lagunero y vago”. “Era muy técnico y al mismo tiempo muy cafiso, pero me daban la bocha y me la rebuscaba bien. Fui muy admirador de Daniel Willington, y un poco trataba de imitarlo a él”, solía contar el exfutbolista, campeón de la ‘Copa Adrián Beccar Varela’ con la selección riocuartense en 1973.

UN PROCER DEL IMPERIO DEL SUR. El ex futbolista Ricardo ‘Payo’ Aimar fue un personaje muy querido y respetado en Río Cuarto. /// CEDOC PERFIL

“Un tipo distinto”

Carlos Valduvino, periodista del diario Puntal y el sitio web Al Toque Deportes, atesora como uno de sus grandes recuerdos una entrevista que realizó en 2011 con ‘El Payo’ y sus dos hijos futbolistas, Pablo y Andrés, por entonces jugadores de Valencia de España y Estudiantes de Río Cuarto.

“Puedo decir que fui amigo de Ricardo, porque él me lo hizo sentir así”, destaca el comunicador, quien fue testigo de las últimas gambetas del mayor de la dinastía de los Aimar y llegó a conocerlo con más profundidad en su etapa de entrenador. “Fue un distinto, en todo sentido”, asegura.

“Era un volante creativo, un ‘10’ tradicional, con una gran visión de juego. Para él, pegarle de ‘pata de catre’, como le decimos acá a la rabona, era cosa de todos los días, en las prácticas o en los partidos”, señala Valduvino al hablar de ‘El Payo’ futbolista. “Todo lo que la gente le elogiaba a Pablo, lo tenía Ricardo”, enfatiza. Y hace hincapié en aquel paso por Deportivo Italiano de Río Cuarto: “Ese equipo fue una selección de veteranos que jugaban muy bien, ‘reforzada’ con un par de jóvenes, como Ariel Boldrini. Casi todos sus integrantes se terminaron retirando con esa camiseta”.

“Era un volante creativo, un ‘10’ tradicional, con una gran visión de juego. Un distinto. Todo lo que la gente le elogiaba a su hijo Pablo, 'El Payo' lo tenía" (Carlos Valduvino, periodista de Puntal y Al Toque Deportes).

Valduvino también recuerda a Ricardo Aimar como ‘un gran formador’ en su etapa de DT de juveniles y como ‘un entrenador muy pragmático’ en sus experiencias al frente de San Martín de Vicuña Mackenna, Centro Cultural Alberdi y Estudiantes de Río Cuarto, donde fue campeón del Provincial 1990 y cinco años después realizó un interinato. “Era un defensor de las ideas futbolísticas de (César) Menotti, pero a la vez fue integrante del staff técnico de la Escuela de Fútbol de (Carlos) Bilardo”, cuenta el periodista.

“Después se dedicó a acompañar la carrera de sus hijos, y en eso también fue un distinto. Nunca fue de esos padres que gritan en la cancha o que se meten en las decisiones de los entrenadores”, apunta Valduvino, quien también evoca a Aimar como ‘un tipo muy familiero y muy amiguero’.    

DELANTERA COMPLETA. Los Aimar junto al periodista Carlos Valduvino, en una entrevista que el diario Puntal publicó en 2011. /// GENTILEZA CARLOS VALDUVINO

“Un jugador exquisito”

A Miguel Ángel Laciar, otro crack del fútbol riocuartense, le tocó enfrentar a Aimar con el Estudiantes tetracampeón de la Liga Regional de Río Cuarto entre 1966 y 1969, y tenerlo como compañero en Belgrano en 1971.

“Fuimos rivales cuando él era enganche y figura de Banda Norte. Muy buen futbolista, un jugador diferente y exquisito, con una elegancia tremenda. Se movía en la cancha casi en puntas de pie”, recuerda ‘El Pato’.

“En Belgrano coincidimos en aquel gran plantel que armó Llamil Simes, un técnico fuera de serie que llegó en 1971, luego del desastre del año anterior, en que el club había estado a punto de descender en la Liga Cordobesa", rememora.

Y añade: Ahí ‘El Payito’ no jugó demasiado, ya que éramos muchos jugadores para el puesto de ‘director de orquesta’. Además de nosotros dos, también estaban ‘La Pepona’ Reinaldi, ‘La Milonguita’ Heredia, ‘El Zorro’ Supichiatti y ‘Miguelito’ Batalla, que venía pidiendo pista desde la reserva”.

"Aimar fue un muy buen futbolista, un jugador diferente y exquisito. Tenía una elegancia tremenda, se movía en la cancha casi en puntas de pie” (Miguel Ángel Laciar, exfutbolista y compañero de ‘El Payo’ en Belgrano).

“Fuimos grandes amigos y siempre estábamos en contacto”, refiere Laciar sobre su vínculo con Aimar. “Puedo decir que ‘El Payo’ fue unas de esas personas con las que pudimos generar un aprecio mutuo y especial”, destaca el ex mediocampista, quien se desempeñó como directivo de Belgrano en las sucesivas gestiones presidenciales de Armando Pérez.

“SELECCIÓN DE VETERANOS”. Aimar, inconfundible en primera fila y a la derecha, en Deportivo Italiano, equipo sensación de Río Cuarto en 1982. /// CEDOC PERFIL

En el nombre del padre

“¿Sos el hijo de ‘El Payo’? Pablo Aimar contó más de una vez el orgullo que le generaba andar por la calle con su padre y que la gente le hiciera siempre la misma pregunta. “Tuve la suerte de tener a un viejo que fue futbolista y que llegó a dirigirme como entrenador, pero su enseñanza más importante fue haberme inculcado que nunca hay que perder la humildad”, supo decir el campeón mundial Sub-20 en Malasia 1997 y representante argentino en las Copas de la Fifa de Japón-Corea 2002 y Alemania 2006.

“Cuando fui a probarme a River, me dijo ‘hay un millón de jugadores como vos, así que andá, conocé Buenos Aires, y después volvé a Río Cuarto y seguí jugando en Estudiantes. Y me lo decía para sacarme presión”, fue otra de los recuerdos que Pablo compartió en público sobre su padre. De aquellos tiempos en los que ‘El Millonario’ gestionaba la contratación de la joven promesa del fútbol riuocuartense, quedó una anécdota imperdible.

-Hola. ¿Habló con la familia Aimar? Quisiera comunicarme con el papá de Pablito. Soy Daniel Passarella…

-Habla el papá de Pablito… Y si usted es Passarella, yo soy Juan XXIII.