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ESCENARIO 2027

En clave 2027: De Loredo ratificó su candidatura y propuso una interna para ordenar al frente opositor

En un acto con estética de recital tecno, el exdiputado convocó a construir un frente no peronista y llamó a competir en una primaria abierta. “El que gane le gana al peronismo”, afirmó en un mensaje destinado a sus (ex) socios potenciales Luis Juez y Gabriel Bornoroni. "El poder del no" para cruzar duro al PJ.

De Loredo
De Loredo | ceduc

El exdiputado nacional Rodrigo de Loredo eligió una escena poco habitual -rompiendo los estereotipos de la clásica liturgia política cordobesa- para dar el primer paso de su carrera hacia la gobernación. Con estética de recital, música electrónica y una puesta que mezcló política con clima de boliche, el radical encabezó este sábado la primera “session” del #14M en el Quality, en la zona sur de la capital, donde ratificó su intención de competir por el poder provincial, llamó a construir un frente amplio no peronista y propuso definir la candidatura opositora mediante una interna abierta.

La escena tuvo a De Loredo como único protagonista sobre el escenario. El arranque buscó marcar distancia del formato clásico de acto partidario. Con luces, música tecno y un mensaje en off cargado de críticas al peronismo que gobierna la provincia, el referente radical apareció primero detrás de bandejas de DJ, en una puesta performática que buscó interpelar a jóvenes e independientes. Luego dejó el rol escénico y pasó a un discurso directo, sin rodeos, con definiciones políticas y electorales. "Fin de ciclo del PJ" y "una Córdoba rota" fueron las expresiones que más movilizaron a los presentes.

Aunque el encuentro fue presentado como una convocatoria amplia —no estrictamente partidaria—, la estructura territorial del radicalismo se hizo sentir en el auditorio. La dirigencia de la UCR copó el salón que quedó chico: estuvieron los integrantes de su círculo más próximo, los jefes de los núcleos que integran Generación X, legisladores de la bancada boina blanca y más de setenta intendentes que viajaron hasta la capital para acompañarlo. La delegación estuvo encabezada por Marcos Ferrer -presidente del partido- y la cúpula del Foro de Intendentes radicales: Rubén Dagum, Roberto Casari y Carlos Ciprián, entre otros.

Desde el escenario, De Loredo desplegó un mensaje con fuerte tono opositor y diagnóstico político sobre el ciclo que atraviesa la provincia. Habló de un “fin de etapa” del peronismo cordobés, que gobierna desde hace casi tres décadas, y planteó que la provincia atraviesa un deterioro social que exige un cambio de rumbo. “Se escribe Córdoba pero se lee Formosa”, lanzó en uno de los pasajes más duros de su discurso, una frase que sintetizó su crítica al modelo político del oficialismo y que generó una de las mayores reacciones del auditorio.

De Loredo DJ en plena session #14M

El exdiputado también aprovechó la escena para enviar señales claras hacia el resto del mapa opositor. Sin nombrarlos explícitamente, su planteo estuvo dirigido a los otros dirigentes que disputan la candidatura a gobernador desde filas opositoras, entre ellos el senador nacional Luis Juez y el referente de La Libertad Avanza en la provincia, Gabriel Bornoroni.

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Frente e interna

Su propuesta fue clara: construir un frente opositor amplio y dirimir la candidatura mediante una interna abierta que ordene el liderazgo político. Para De Loredo, esa competencia no debería ser vista como una debilidad sino como un mecanismo de legitimación democrática. "La gente pide que estemos juntos", remarcó una voz deloredista.

“Me parece una opción muy saludable. Córdoba la tomaría muy bien y la gente participaría masivamente”, expresó De Loredo minutos más tarde ante la prensa. Bajo esa lógica, insistió en que la oposición necesita incorporar una nueva cultura política basada en la competencia. “Hay que animarse a competir. El que gane —cualquiera sea— le gana al peronismo”, aseveró, al definir esa premisa como “un mantra cultural nuevo”.

El referente radical reconoció, sin embargo, que ese camino no estará exento de tensiones internas. Admitió que dentro de la oposición existen intereses y egos en disputa, pero aseguró que su planteo busca justamente evitar acuerdos cerrados entre dirigentes o negociaciones entre estructuras de poder. “Tengo fe en que vamos a llegar unidos. Por eso ofrezco un método y pongo sobre la mesa una propuesta para resolver un tema que es muy difícil para nosotros”, declaró.

En ese punto, también dejó entrever las dificultades que implica competir en un escenario atravesado por la influencia de actores con fuerte respaldo político o institucional (en alusión al poder provincial y nacional). “Los que más arrinconamos somos los que estamos en el llano”, señaló, al referirse a la disputa frente a espacios con peso nacional o estructuras estatales detrás.

De Loredo

El poder del no

Uno de los ejes discursivos del encuentro fue la idea del “poder del no”, una referencia filosófica que De Loredo tomó del pensador alemán Friedrich Nietzsche. El opositor utilizó ese concepto para plantear una crítica política al oficialismo provincial y advertir sobre lo que definió como prácticas de cooptación del peronismo. “El peronismo va a hacer de todo para dividir a la oposición”, alertó, en un mensaje que apuntó tanto a los propios como a los aliados del espacio opositor. Fue en respuesta a la consulta de Perfil Córdoba.

En ese contexto, volvió a cuestionar lo que describió como la compra de voluntades en la política, una práctica que —según sostuvo— condiciona el funcionamiento institucional de la provincia. La referencia también funcionó como un mensaje interno hacia socios y eventuales aliados: la oposición, dijo, debe sostener posiciones firmes y evitar caer en acuerdos que diluyan su identidad política.

De Loredo incluso anticipó que el tono de la confrontación política se intensificará a medida que avance el calendario electoral. “Más adelante, con el fragor de la campaña, van a venir ataques contra mí y contra mi familia”, deslizó durante su discurso.

La jornada funcionó como una ratificación personal de su ambición política. Dejó claro que está dispuesto a competir por la gobernación. “Diría mi mujer: ‘Está en campaña hace 40 años, Rodri’”, ironizó ante los periodistas.

Al mostrar fortalezas y músculo político, defendió su perfil como dirigente con despliegue territorial y capacidad de gestión. “Conozco Córdoba, la recorrí un millón de veces, todos sus departamentos y pueblos”, afirmó, al remarcar que su espacio cuenta con equipos técnicos y propuestas para gobernar la provincia.

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Nueva Córdoba

Ese diagnóstico se conecta con una de las ideas centrales de su discurso: la construcción de una “Nueva Córdoba”, un concepto que atraviesa su propuesta política y que apunta a discutir el rumbo productivo y económico de la provincia en los próximos años y dejar atrás "la Córdoba rota" del PJ.

En ese sentido, De Loredo planteó que Córdoba tiene la oportunidad de posicionarse como un hub industrial, logístico y tecnológico vinculado a la nueva economía energética y minera que se expande en la región. Según explicó, el desarrollo de recursos estratégicos en la cordillera abre un escenario de crecimiento que la provincia debería aprovechar articulando con los territorios vecinos.

“Córdoba tiene que empezar a hermanarse con las provincias cordilleranas porque esa economía va a explotar”, advirtió, al referirse al potencial de sectores vinculados a la minería, la energía y la industria tecnológica.

En ese marco, también dejó una autocrítica política al reconocer que subestimó el crecimiento del espacio libertario en la provincia y el armado territorial que logró construir Bornoroni. “Muchos pensamos que iba a tener un perfil más bajo y le iba a costar armar, pero logró desplegar el partido en todo Córdoba y hoy conduce un bloque fuerte con ímpetu reformista”, admitió en una señal clara de evitar la confrontación bajo la premisa de buscar la unidad.

La primera “session” del Quality terminó así convertida en el punto de partida político de su posicionamiento electoral. Con una puesta escénica diferente y un discurso de fuerte contenido opositor, De Loredo buscó instalar dos ideas centrales de cara a la disputa por la gobernación: que está dispuesto a competir y que el liderazgo del espacio no peronista debería resolverse en una interna abierta dentro de un frente amplio.

Si ese planteo prospera o no dependerá de la reacción de los otros actores del tablero opositor y de que el peronismo no termine imponiendo su juego de dividirlos. Pero el mensaje político del #14M quedó claro: el radical decidió jugar a fondo en la carrera por el poder en Córdoba.