Punto a Punto (90.7 FM)

El preocupante aumento de bebés con síndrome de abstinencia: "En el embarazo no hay dosis segura"

En Córdoba ya se registró un incremento de casos y especialistas remarcan que el alcohol, el tabaco, la marihuana y la cocaína pueden provocar desde partos prematuros hasta síntomas de abstinencia y alteraciones en el neurodesarrollo.

Bebé recién nacido con su mamá. Foto: Pixabay

El aumento de recién nacidos con síndrome de abstinencia encendió una señal de alarma entre los especialistas. El crecimiento de los casos, asociado al consumo de sustancias durante el embarazo, llevó a la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) a publicar en junio un documento específico para reforzar la prevención, el diagnóstico temprano y el acompañamiento de las mujeres embarazadas.

En diálogo con Punto a Punto Radio (90.7 FM), María Noelia Nieves, secretaria del Comité de Estudios Feto Neonatales de la SAP, explicó que la preocupación no surge únicamente por los casos detectados en Córdoba, sino por una tendencia que también reflejan estadísticas nacionales.

"Hay datos específicos de Sedronar del año 2023 donde se vio un aumento tanto de sustancias lícitas como ilícitas en la mujer en edad fértil", señaló.

Según explicó, esa realidad incrementa las posibilidades de que muchas mujeres continúen consumiendo durante las primeras semanas de gestación, especialmente cuando el embarazo no fue planificado o se detecta tardíamente.

"Si ese embarazo no fue planificado y el diagnóstico no ocurre de manera muy precoz, consumos que muchas veces son considerados sociales, como el alcohol, el tabaco o incluso la marihuana, pasan a ser consumos durante la gestación", sostuvo.

"En el embarazo es cero, no hay dosis segura"

Uno de los principales mensajes que busca transmitir la Sociedad Argentina de Pediatría es que ninguna sustancia es inocua durante el embarazo.

Para Nieves, todavía persiste la falsa idea de que pequeñas cantidades de alcohol o el consumo ocasional de algunas drogas no representan un riesgo para el bebé. "Todas esas sustancias, tanto lícitas como ilícitas, en el embarazo es cero. No hay dosis segura, no es un poquitito. Eso es lo que todavía le cuesta comprender a la sociedad", remarcó.

"La pesquisa, la información adecuada, el seguimiento y el acompañamiento de una manera empática muchas veces permiten que estas mujeres puedan cesar el consumo y llevar una gestación mucho más saludable", afirmó. "Hay un aumento del consumo de cocaína y también un aumento muy significativo del consumo de marihuana, como ocurre en la población en general. Pero el embarazo y la lactancia son momentos especialmente vulnerables porque estamos hablando de dos personas: la embarazada y el bebé por nacer.

Las consecuencias para el bebé

La especialista advirtió que los efectos dependen del tipo de sustancia consumida, la cantidad y el momento del embarazo en el que ocurrió la exposición. En el caso de la cocaína, por ejemplo, señaló que puede provocar complicaciones severas incluso antes del nacimiento. "Puede producir vasoconstricción, desprendimiento de placenta, parto prematuro, restricción del crecimiento intrauterino e incluso pérdida del embarazo", indicó.

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Después del nacimiento, algunos bebés desarrollan síndrome de abstinencia neonatal, un cuadro que requiere seguimiento médico. "Pueden presentar taquicardia, temblores, irritabilidad, dificultad para alimentarse e incluso convulsiones".

Nieves explicó que uno de los desafíos para los equipos de salud es que esos síntomas pueden confundirse con otras patologías frecuentes del período neonatal.

Por ese motivo insistió en la importancia de que las madres informen si existió consumo durante el embarazo. "La clave es generar una relación médico-paciente basada en la confianza y la empatía para que las mujeres puedan contar su consumo sin sentirse juzgadas y nosotros podamos trabajar tanto con ellas como con el bebé", sostuvo.