Jóvenes sobresalientes

Crearon en Córdoba una pulsera que detecta crisis epilépticas mientras se duerme

Se trata de un dispositivo wearable que identifica patrones de movimiento compatibles con una crisis epiléptica nocturna y alerta en segundos a familiares o cuidadores. El proyecto avanza hacia la validación con pacientes reales. Sus creadoras buscan ahora empresas e inversores que acompañen el desarrollo hasta convertirlo en un producto disponible para las familias.

Lucía Giuffrida y Delfina Cid, las estudiantes ideólogas del proyecto. Foto: CEDOC

Delfina Cid (24) y Lucía Giuffrida (25), alumnas de Ingeniería Biomédica de la Universidad Nacional de Córdoba, desarrollaron SafePulse, un dispositivo pensado para reducir uno de los momentos de mayor angustia para las familias que conviven con la epilepsia: la noche.

El dispositivo tiene forma de brazalete, similar a un reloj inteligente, y se coloca en la mano dominante antes de dormir. Un algoritmo propio analiza en tiempo real los patrones de movimiento y, si detecta una secuencia compatible con una crisis tónico-clónica, dispara una alarma local y notifica de manera automática, a través de una aplicación desarrollada por las propias estudiantes, a los contactos de emergencia cargados por el paciente.

"Cuando detecta patrones compatibles con una crisis, suena una alarma local y también te llama a través de la app, aunque el celular esté cerrado o sin volumen. Igual te vas a enterar", explicó Cid a PERFIL CÓRDOBA.

La aplicación que acompaña al dispositivo distingue interfaces según el usuario sea paciente, cuidador o médico, e incorpora un registro de medicación, dolores de cabeza y otras observaciones, además del historial de cada episodio detectado: intensidad, duración y severidad. Esa información queda disponible para el seguimiento clínico, un dato que las estudiantes consideran clave porque el tratamiento de la epilepsia varía en cada persona y algunas medicaciones pierden efectividad con el tiempo.

Una idea nacida de testimonios reales

El punto de partida del proyecto no fue un caso familiar, sino una serie de encuentros con pacientes y familias impulsados por la Fundación Espacio Epilepsia, que las puso en contacto con la organización. "Escuchamos muchísimos testimonios y surgió la idea de hacer algo que pueda detectar los ataques durante la noche, que era el momento que más miedo les daba a las familias, sobre todo a las madres, de dejar solos a sus hijos con epilepsia", relató Cid.

Entre esos testimonios hubo madres que dormían en la misma habitación que sus hijos por temor a una crisis nocturna, y padres del interior de la provincia que dudaban en dejar viajar a sus hijos adolescentes a estudiar a Córdoba por el mismo motivo.

En Argentina viven alrededor de 400.000 personas con epilepsia, según los datos que manejan las creadoras del proyecto. Una parte significativa de las crisis ocurre durante el sueño, un escenario asociado además al SUDEP (muerte súbita e inesperada en epilepsia), un evento de baja frecuencia, pero de desenlace fatal.

Según un metaanálisis de 880 casos publicado en 2024 en la plataforma científica medRxiv y citado por el propio equipo, siete de cada diez episodios de SUDEP ocurren durante la noche, sin testigos.

Validación y próximos pasos

El hardware, el algoritmo y la aplicación ya están desarrollados e integrados. En pruebas de banco, sobre 30 ensayos con tres voluntarios sanos, el sistema mostró una sensibilidad del 100% -detectó la totalidad de las crisis simuladas, sin falsos negativos- y una especificidad del 93,3%. A eso se sumaron quince noches de uso real por parte de las propias creadoras, sin registro de falsas alarmas.

El paso siguiente es la validación con pacientes con epilepsia, un proceso que exige fabricar varios dispositivos adicionales porque, según explicó Cid, no es posible anticipar cuándo ocurrirá una crisis en cada caso. El equipo trabaja en esa etapa junto a la doctora Flavia Nieto, del Sanatorio Allende, especialista en neurología y epilepsia, y evalúa en paralelo el camino regulatorio ante la ANMAT de la mano de Juan Pablo Giglio, especialista en asuntos regulatorios médicos. El proyecto cuenta además con el asesoramiento de Walter Hugo Gómez, director del trabajo de tesis, y de Ivana García, fundadora de Espacio Epilepsia.

"Más que el lado comercial y económico, lo que nos apasiona es poder hacer algo que realmente tenga un impacto", sostuvo Cid, quien remarcó el peso del estigma que aún rodea a la enfermedad. "Es una enfermedad tan estigmatizada que no hay estudios, no hay dispositivos que ayuden. Este dispositivo es para los pacientes, pero también es para sus familias".

Buscan empresas e inversores

SafePulse obtuvo el tercer puesto en el Programa Emprende U 2026, la iniciativa de emprendedorismo universitario en la que participan seis universidades del país. Con el prototipo funcional y la aplicación ya operativa, Cid y Giuffrida iniciaron la búsqueda de empresas, instituciones de salud e inversores que sostengan la etapa de validación ampliada con pacientes y el proceso de habilitación regulatoria, pasos indispensables antes de que el dispositivo pueda comercializarse como producto médico.

El modelo de negocio que proyectan combina la venta única del dispositivo con una aplicación de uso gratuito, y contempla a futuro el desarrollo de herramientas predictivas a partir de los datos registrados.