JUSTICIA

La defensa de Andreani niega cualquier vínculo con el crimen y cuestiona su detención

El abogado de Soledad Andreani aseguró que su clienta permanece internada en un centro de salud mental, que colaboró desde el primer momento con la investigación y que no existe ninguna prueba que demuestre que conocía los planes de Claudio Barrelier.

. Foto: Cedoc Perfil

Mientras avanza la investigación por el femicidio de Agostina Vega, la situación procesal de Soledad Andreani se convirtió en uno de los puntos más sensibles del expediente. La mujer, expareja de Claudio Barrelier y propietaria del vehículo que utilizó el principal acusado, permanece internada en un establecimiento de salud mental a la espera de ser indagada por la Justicia.

Su abogado defensor, Angelo Giorgetti, confirmó que Andreani no declarará por el momento debido a que todavía no tuvo acceso al expediente y remarcó que la prioridad es que recupere plenamente su estado de salud para poder enfrentar el proceso judicial. “Por ahora no va a emitir declaraciones porque no hemos tenido acceso al expediente y necesitamos valorar la prueba incorporada a la causa”, explicó.

Según indicó el letrado, Andreani continúa internada aunque presenta una evolución favorable. Durante el fin de semana fue visitada por sus abogados y por los profesionales que siguen su tratamiento. “Hay una leve mejoría y somos optimistas respecto de que pueda recibir el alta próximamente”, sostuvo.

La misma versión desde el inicio

Giorgetti afirmó que la posición de su defendida no cambió desde el comienzo de la investigación. Según relató, Andreani reconoce haber prestado el vehículo a Barrelier, pero asegura que lo hizo como ocurría habitualmente durante la relación sentimental que mantenían y que no tuvo ningún conocimiento de lo que iba a ocurrir posteriormente. “La postura sigue siendo exactamente la misma. Prestó un vehículo a quien era su pareja, como lo hacía normalmente. No vio nada extraño ni tuvo sospechas de ningún tipo”, aseguró.

La defensa sostiene que hasta el momento no existe ningún elemento concreto que demuestre que Andreani conocía los movimientos del acusado ni que hubiera colaborado con el hecho investigado.

El punto central: por qué pasó de testigo a imputada

Uno de los principales interrogantes que plantea la defensa es qué elementos llevaron al fiscal a modificar la situación procesal de Andreani. Giorgetti recordó que su clienta declaró en dos oportunidades como testigo y colaboró activamente con la investigación. “Ella declaró bajo juramento, contó lo que vio, lo que escuchó y lo que sabía. Ahora tenemos que ver qué cambió para que el fiscal decidiera imputarla y detenerla”, señaló.

El abogado insistió en que todavía desconoce cuáles son las pruebas incorporadas al expediente y remarcó que recién podrá analizarlas cuando se levante el secreto de sumario. “A criterio nuestro no hay absolutamente nada que la involucre. Lo que existe hasta ahora son conjeturas”, afirmó.

El video en la ferretería

Consultado por las imágenes que muestran a Andreani junto a Barrelier en una ferretería, Giorgetti minimizó la relevancia de esa secuencia para la causa. Según explicó, las imágenes corresponden al momento en que Barrelier devolvió el automóvil y ambos realizaron una compra de materiales. “Eso responde a una situación totalmente normal. Se dirigieron a una ferretería después de que él devolviera el vehículo. No hay nada raro en esas imágenes”, sostuvo.

Para la defensa, la sospecha del fiscal estaría vinculada exclusivamente a la relación sentimental que Andreani mantenía con el principal acusado. “La hipótesis parece ser que, por ser la pareja, debía saber lo que estaba ocurriendo. Pero una cosa es una sospecha y otra muy distinta es una prueba”, remarcó.

“Está mal detenida”

Georgetti fue especialmente crítico respecto de la situación procesal de su clienta y aseguró que la medida de detención carece de fundamentos sólidos. “Yo no tengo dudas de que está mal detenida”, afirmó.

El abogado enumeró distintos actos de colaboración realizados por Andreani durante la investigación: la entrega voluntaria de su teléfono celular, el acceso a sus dispositivos, la explicación sobre el préstamo del vehículo y las respuestas brindadas durante sus declaraciones como testigo. “Colaboró en todo momento. Nunca obstaculizó la investigación, jamás intentó ocultar información y respondió cada requerimiento judicial”, aseguró. Por ese motivo, consideró que no existen razones objetivas para mantenerla privada de la libertad.