Círculo rojo

El círculo rojo ve un piso de 700 para el riesgo país en la entrada a un año electoral de incertidumbre

un nuevo piso. Entre factores externos, dudas sobre la deuda y el inminente calendario electoral, el mercado y el sector privado anticipan fuertes vaivenes.

Vuelve a subir el riesgo país y caen los bonos: “El Gobierno tiene los mismos problemas que a principio de año” Foto: Cedoc Perfil

El riesgo país hiló varias jornadas consecutivas en suba y se alejó de la zona de los 400 puntos básicos, el punto más bajo de la era Javier Milei, para volver a tocar los 700 puntos en medio de jornadas de incertidumbre en el mundo por los bonos de Estados Unidos. Tanto el mercado como el empresariado coinciden en que habrá vaivenes numéricos, pero en el sector privado creen que la incertidumbre financiera actual es el piso de lo que sigue.

En el Gobierno repiten que los puntos que sumó el indicador que mide el JP Morgan que elevó de 579 puntos básicos en el inicio del mes de octubre a tocar los 710, un nivel que se asemeja el de las elecciones legislativas del 2025 - en un año no electoral - tiene que ver exclusivamente con el ruido internacional. En el círculo rojo también lo creen. Algunos de sus miembros, con mayor adhesión que otros, quienes le suman factores locales.

Las dudas del sector privado: elecciones y deuda

“La duda es la continuidad o no del programa económico. Salvo que se clarifica la eventual reelección de Milei pronto, que lo dudo mucho, de acá a medida que nos acerquemos a las urnas se va a acelerar o desacelerar según qué tan lejos o cerca esté de eso”, planteó un integrante del Grupo de los Seis consultado por PERFIL.

Otros le atribuyeron más peso a la incertidumbre del pago de la deuda. “No logró despejar la X Caputo aún”, planteó un referente de la economía real en relación al muro de más de USD 20.000 millones que tendrá que enfrentar el Gobierno el 2027. Aún cuando el ministro de Economía, Luis Caputo, presentó su programa financiero para lo que queda de este año y el próximo para asegurar el pago de las obligaciones de la deuda, hubo una señal que causa desconfianza: el freno a la emisión de deuda en dólares bajo ley local.

Un empresario del sector textil entró en concurso preventivo junto a la empresa Hilado

Luego de haber emitido cerca de USD 4.600 millones, el Palacio de Hacienda puso un stop a las colocaciones, cuando aún le quedaba un tramo para llegar a la meta de USD 6.000 millones. “Pueden sacar otro repo o financiamiento con respaldo. No es malo, sólo que es la receta de siempre y ahora con el riesgo país más alto, no tenés la ventana de acceso a los mercados internacionales”, planteó una voz cercana al sector bancario.

El manejo de expectativas y la presión sobre el dólar

En ese sentido, el mismo integrante del G6 advirtió que la capacidad de pago de la deuda no es solo económica sino “política”, refiriéndose a la habilidad del manejo de expectativas que debería tener la actual o la próxima gestión. En las últimas semanas, tanto el Presidente como el titular de la cartera económica evocaron entre USD 75.000 millones y USD 125.000 millones, cifras distintas, de un eventual megapaquete de dólares para frenar una posible corrida cambiaria.

Hay nombres en el establishment que desestimaron las señales locales. “No veo factores más que los externos”, aseveró una voz del agronegocio. “Hay una suba temporal que tiene que ver con el alza de los US Treasuries y Europa, falta mucho”, señaló un empresario del sector financiero digital, con una visión más confiada del programa económico.

Más o menos optimistas, ninguno de los consultados cree que este escenario puede ser inocuo para el dólar. “Podemos tener un cimbronazo”, resumió un hombre de los negocios respecto de la presión que puede tener el dólar en año electoral.

Aún con el Banco Central acelerando las compras en el mercado de cambios, en el momento estacional de menor ingreso de divisas, se trata de un escenario en el que con los bonos Globales retrocediendo, “la atención del mercado seguirá puesta en la capacidad del Gobierno de asegurar los dólares necesarios para afrontar los vencimientos, sostener el acceso a fuentes alternativas de financiamiento y transformar la acumulación de reservas en una mejora más amplia de la percepción de solvencia soberana”, planteó Criteria en un informe.