Dinamismo

Exportaciones en alza, pero poco derrame: cuál es la única provincia donde el boom impulsa al resto de la economía

Petróleo, minería y agro muestran un mayor dinamismo frente a sectores ligados al mercado interno. El impacto sobre trabajadores, proveedores y servicios, sin embargo, presenta fuertes diferencias según cada territorio.

RIGI en la minería Foto: NA

El crecimiento de las exportaciones de petróleo, minería y productos agropecuarios está impulsando a algunas de las principales economías provinciales del país, pero ese boom no se traduce de la misma manera en empleo, salarios y actividad local. Un análisis del IERAL de la Fundación Mediterránea sobre Neuquén, San Juan, Salta, Córdoba, Buenos Aires y Santa Cruz muestra que, entre 2023 y 2025, solo Neuquén consiguió que el dinamismo de su sector exportador generara un derrame amplio sobre el resto de su estructura productiva.

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La diferencia cobra relevancia ante la heterogeneidad que exhibe actualmente la economía argentina. Según el INDEC, el PBI cayó 0,6% en el segundo trimestre de 2026 frente a los primeros tres meses del año en términos desestacionalizados: mientras las exportaciones aumentaron 2,5%, el consumo privado retrocedió 2,4%, el consumo público 2,3% y la formación bruta de capital fijo 0,8%. En la comparación interanual, las exportaciones avanzaron 13,7%, por encima del crecimiento del 2% registrado por el PBI.

La brecha entre sectores volvió a quedar expuesta en julio. El EMAE retrocedió 2,9% mensual desestacionalizado y 1,4% interanual, aunque siete de sus 15 actividades mostraron aumentos frente al mismo mes de 2025. Entre ellas sobresalieron la pesca, con un salto de 424,5%, y la explotación de minas y canteras, con 8,4%, mientras agricultura, ganadería, caza y silvicultura avanzó 0,7%. En sentido contrario, el comercio cayó 5,1% y la industria manufacturera 4,6%; estos últimos dos sectores restaron conjuntamente 1,3 puntos porcentuales al indicador.

Neuquén, el único caso con un derrame amplio del boom exportador

En ese contexto, el IERAL analizó cuánto del impulso exportador queda efectivamente dentro de las provincias que lo generan. Para hacerlo, siguió entre 2023 y 2025 la evolución de la masa salarial privada formal neta de inflación, que combina lo ocurrido con el empleo formal y los salarios reales, y separó en cada distrito al sector exportador relevante, al resto de los bienes transables y a las demás actividades, mayormente servicios. El resultado dejó cuatro situaciones diferentes: derrame amplio, parcial, limitado y contrarrestado.

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Neuquén fue el único de los seis distritos analizados donde el efecto alcanzó de manera extendida al conjunto de la economía provincial. El impulso del petróleo y el gas estuvo acompañado por un crecimiento todavía mayor del resto de los bienes transables, mientras las demás actividades también registraron una mejora sensible. Para el IERAL, se trata del ejemplo más claro de cómo un sector exportador puede traccionar la estructura productiva más allá de la actividad que origina el crecimiento.

El resultado neuquino contrasta con Salta y San Juan, donde la minería también generó efectos positivos, aunque más concentrados. En ambas provincias aumentó la masa salarial total y, en el caso sanjuanino, los demás bienes transables crecieron incluso más que la propia actividad minera, comportamiento que el IERAL vinculó con el peso de las industrias proveedoras de insumos. Sin embargo, el impulso llegó con menor intensidad al comercio, los servicios y la construcción, por lo que el derrame permaneció más acotado alrededor de la cadena minera.

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Buenos Aires y Córdoba: el agro crece, pero el impulso alcanza poco al resto

La situación fue diferente en Buenos Aires y Córdoba. Allí, los sectores asociados a las exportaciones del agro pampeano mostraron un buen desempeño, pero ese crecimiento tuvo una transmisión limitada hacia las demás actividades. En ambas jurisdicciones retrocedió la industria transable no agropecuaria y también cayó parte del resto de los sectores, aunque el deterioro fue menos intenso en Córdoba. En otras palabras, según el IERAL, el agro exporta más y paga mejor, pero eso no alcanza por sí mismo para impulsar al conjunto de la economía provincial.

La dinámica provincial coincide con una economía nacional donde los sectores vinculados a los recursos naturales ganaron protagonismo. Fundación Capital calculó que minería e hidrocarburos y el agro explicaron dos tercios del crecimiento del primer semestre de 2026, con avances interanuales de 14,4% y 13,3%, respectivamente. También señaló que esas actividades explican buena parte de la tracción exportadora del año, por lo que el sector externo se consolidó como el principal motor, aunque persiste el desafío de generar mayores encadenamientos con el resto de la economía.

Esa concentración también aparece al observar el mercado laboral. Fundación Capital sostuvo que agro, minería e hidrocarburos tienen una incidencia mayor sobre el producto y las exportaciones que sobre el empleo asalariado: en conjunto representan el 11% del PBI, pero el 6,7% de los puestos. Al mismo tiempo, entre las actividades que lideran el crecimiento, solo el agro registró creación neta de empleo en el período analizado por la consultora, con 12.000 puestos adicionales.

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Santa Cruz y el límite del boom exportador cuando otro sector se desploma

Santa Cruz presenta otro escenario: allí el efecto positivo de la minería queda contrarrestado por el retroceso de una actividad de fuerte peso dentro de la provincia. Mientras la producción minera atraviesa un buen momento, la caída del petróleo termina arrastrando al resto de los bienes transables, otras actividades y la masa salarial total. Para el IERAL, el caso demuestra que el derrame de un sector exportador puede existir y, al mismo tiempo, quedar neutralizado por la contracción de otra rama relevante.

La comparación entre las seis provincias deja así una conclusión central: un boom exportador genera oportunidades, pero no garantiza un crecimiento generalizado de la economía que produce esas ventas externas. Según el IERAL, el derrame resulta más amplio cuando la actividad exportadora moviliza empleo, salarios y proveedores locales y, al mismo tiempo, no convive con otro sector de gran peso que se encuentre en retroceso. Neuquén cumple esas condiciones con mayor claridad; Salta y San Juan concentran buena parte del impacto alrededor de la minería, mientras Buenos Aires, Córdoba y Santa Cruz encuentran contrapesos en otras actividades.

El fenómeno provincial se inserta, además, en un cuadro nacional de bajo dinamismo. Fundación Capital proyectó para 2026 un crecimiento del PBI de 1,9%, sostenido en buena medida por el arrastre estadístico de 2025 y por minería, hidrocarburos y agro, que aportarían 1,1 puntos porcentuales. En contraste, industria, comercio y construcción tendrían en conjunto un aporte neutro durante el año.

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Por último, tanto los datos nacionales como la comparación provincial refuerzan la misma tensión: el crecimiento de los sectores exportadores puede sostener la actividad, pero la magnitud de su impacto depende de cuánto consiga transmitirse hacia trabajadores, proveedores y otros sectores de la economía.

GZ / lr