presión sobre el gobierno

Otra investigación golpea al PSOE y a Pedro Sánchez

El logo de Editorial Perfil Foto: Cedoc Perfil

La visita del Papa a España se produce cuando se multiplican las revelaciones sobre una trama de corrupción en el corazón del Partido Socialista español (PSOE), que presuntamente buscaba sabotear investigaciones contra la formación política y el entorno del jefe de Gobierno, Pedro Sánchez.

“Ni nunca avalé, ni nunca tuve información, ni nunca tuve conocimiento de algo que nunca hubiera tolerado”, se defendió este fin de semana el dirigente socialista, quien afirmó que su Gobierno es “limpio” y su partido “íntegro”.

Sánchez se refería al llamado caso Leire Díez, nombre de la exmilitante socialista en el centro de la denuncia, que adquirió una nueva dimensión con el registro la semana pasada de la sede principal del partido de Sánchez y la revelación de informes de la investigación.

La última víctima colateral de las informaciones que copan los titulares de la prensa española -por encima de la visita que el papa León XIV- es Mercedes González, la directora general de la Guardia Civil, cuyo grupo de élite dirige las investigaciones más complejas, entre ellas varias que afectan a allegados del jefe del Gobierno.

Según los investigadores, en 2024 y 2025 se celebraron varias reuniones entre González, exmilitante y exdiputada socialista nombrada para este cargo en 2024 a propuesta del Gobierno, y Leire Díez, apodada “la fontanera” (plomera), en referencia a los falsos plomeros del caso Watergate, que provocó la caída del presidente estadounidense Richard Nixon en la década de 1970.

Según los investigadores y el juez Santiago Pedraz, la trama se estructuró en torno a Díez y Santos Cerdán, ex número tres del PSOE e investigado en otros casos de corrupción. El objetivo de la organización, según el magistrado, era “desestabilizar de forma sistemática y continuada cualquier procedimiento judicial o actuación policial que pudiera impactar directa o indirectamente en los intereses del PSOE o del Gobierno”.

Los investigadores sitúan el origen de la trama en la primavera de 2024, tras la imputación por tráfico de influencias de Begoña Gómez, la esposa de Sánchez, lo que llevó al presidente a anunciar sorpresivamente que consideraba renunciar, lo que al final no hizo.

Unos meses más tarde, en una conversación grabada entre Díez y otros involucrados, se afirma que el propio Sánchez habría pedido “¡que se limpie todo!”.

Un aspecto sensible para el jefe de Gobierno es que en algunas conversaciones grabadas se menciona a “el one”, Sánchez, según los investigadores.