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RDEco: cómo puede Argentina convertir el RIGI en más empleo, tecnología nacional y desarrollo productivo

En Ronda de Economistas (RDEco), por +Perfil, Agustín Campero analizó los desafíos del RIGI y sostuvo que atraer inversiones no alcanza para impulsar el desarrollo. El economista destacó la necesidad de garantizar seguridad jurídica, incorporar tecnología nacional y fortalecer a los proveedores locales para ampliar los beneficios de los proyectos productivos.

Pymes Foto: Noticias Argentinas

La economía argentina profundiza las diferencias entre los sectores que reciben inversiones y aquellos que enfrentan una caída del consumo, la actividad y las perspectivas de crecimiento. Para Agustín Campero, el problema puede convertirse en un círculo difícil de revertir: “Para que el modelo se sostenga, necesita que la economía acompañe un poco con el crecimiento y eso es lo que hoy está en duda”.

En diálogo con Ronda de Economistas, por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, el economista advirtió que el crecimiento concentrado en actividades extractivas, como el petróleo, el gas y el agro, junto con algunos segmentos de la economía del conocimiento, no garantiza una mejora generalizada. En ese contexto, sostuvo que el país avanza hacia una mayor fragmentación social y territorial: “Estamos yendo muy rápidamente a un país que aumenta más su dualidad, su desigualdad”.

La desigualdad y los límites del modelo económico

Campero también señaló que la saturación de algunas actividades de plataformas, la caída del consumo y la reducción de la recaudación representan dificultades crecientes. A su entender, los beneficios fiscales destinados a grandes inversiones no alcanzan para resolver los problemas estructurales de la economía. “Todo eso me parece a mí que a la larga es insostenible”, afirmó.

Además, cuestionó las proyecciones oficiales sobre la movilidad de la población sin considerar la infraestructura, las escuelas, los hospitales y los servicios básicos necesarios para acompañar esos desplazamientos. Para el economista, estas inconsistencias pueden ayudar a explicar las preocupaciones sobre el riesgo país y la sostenibilidad del programa económico.

El desafío del RIGI: tecnología, educación y empleo

Al analizar el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), Campero destacó la importancia de mantener las condiciones acordadas para brindar previsibilidad a las empresas. “Seguridad jurídica es una condición indispensable para que haya inversiones”, remarcó, y sostuvo que respetar las reglas debe ser un compromiso de largo plazo, independientemente del gobierno de turno.

Sin embargo, advirtió que atraer capitales no es suficiente: también es necesario promover la incorporación de tecnología nacional y fortalecer los vínculos entre las grandes compañías y los proveedores locales. “El Estado tiene que tener una hoja de ruta” para lograr que los sectores en expansión generen beneficios económicos duraderos.

En esa línea, defendió los mecanismos que incentivan la contratación de empresas y servicios tecnológicos argentinos, y señaló que todavía queda mucho por hacer para ampliar sus efectos sobre el conjunto productivo.

La formación de trabajadores también ocupa un lugar central en su diagnóstico. Campero alertó sobre los resultados educativos y la necesidad de impulsar la capacitación en oficios para responder a las nuevas demandas laborales. “Hay que hacer las cosas y hay que empezarlas a hacerlas ya”, enfatizó.