+Perfil

Director de Finanzas de la UCEMA en RDEco: “Soy optimista con la inflación en 1,5 o 1,6%”

José Dapena señaló en Ronda de Economistas (RDEco) que una mayor estabilidad de precios es necesaria para generar crédito y empleo, aunque reconoció que la recuperación todavía no alcanza a todos los sectores.

José Dapena, director del Departamento de Finanzas de UCEMA Foto: +Perfil

A pocas horas de conocerse el dato de inflación nacional, José Dapena, director del Departamento de Finanzas de UCEMA, destacó como una señal positiva la desaceleración registrada en el índice de precios de la Ciudad de Buenos Aires y estimó que el próximo dato podría ubicarse por debajo del 2%.

“Yo sería optimista con el índice de mañana, en 1,5, 1,6”, anticipó Dapena en +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil. El economista recordó que en julio el indicador porteño había registrado una inflación del 2,9%, mientras que el índice nacional se ubicó en 2,1%.

Una inflación más baja, pero con impacto desigual

Dapena aclaró que el índice de inflación representa un promedio y que “no le afecta a todos por igual”, debido a las diferencias en los patrones de consumo y los niveles de ingreso de cada hogar.

También destacó la evolución del índice mayorista, que pasó de 1,1% en junio a 0,8% en julio, y consideró que ese movimiento puede anticipar una desaceleración posterior de los precios minoristas.

“Porque ningún país puede desarrollar una moneda, no puede desarrollar un crecimiento, no puede crear condiciones de crédito y no puede crear empleo si no tiene cierto nivel de estabilidad de precios”, sostuvo.

Las pymes enfrentan costos y ventas estancadas

Hernán De la Riva, consultor de empresas pyme, explicó que una menor inflación genera mayor previsibilidad, pero no implica necesariamente una mejora inmediata en la rentabilidad.

“Se trabaja más tranquilo por cierta previsibilidad del precio, pero es cierto que aumentan los costos, aunque sea más despacito”, afirmó.

El problema aparece cuando las ventas no acompañan esos incrementos. “El sueldo va aumentando y no necesariamente las ventas se acompañan”, explicó De la Riva.

Consultado sobre cuándo una empresa puede aumentar salarios, fue directo: “¿Cuándo le vas a aumentar? Y de nuevo, ¿cuándo vendas más? Sí, cuando vendas más”.

De todos modos, defendió la conducta de muchas pymes: “El empresario PyME es muy respetuoso en eso, realmente prefiere parar la rentabilidad o incluso poner plata en su bolsillo antes de dejar de pagar un sueldo”.

Endeudamiento y pérdida de poder adquisitivo

Lucía Cirmi, economista y magíster en Desarrollo, puso el foco en el endeudamiento de los hogares. “En la práctica, si las personas se están endeudando eso quiere decir que no le terminó de aliviar”, sostuvo.

Cirmi planteó que el desafío es reducir la inflación sin deteriorar todavía más el resto de la economía. “¿Cómo hacemos una síntesis superadora? Porque si no, nos sacamos el problema de la inflación, pero después no llegamos a fin de mes”, resumió.

Ernesto Mattos, economista, docente e investigador de la UBA, agregó que la pérdida salarial acumulada derivó en otras consecuencias. “Ya tenés una brecha de ajuste salarial que se fue consolidando en el tiempo y es esto que estamos hablando ahora, endeudamiento, precarización, cierre de empresas”, afirmó.

Una recuperación liderada por pocos sectores

Dapena señaló que la actividad económica mostró una recuperación interanual del 2,7%, aunque aclaró que el crecimiento no se distribuye de manera uniforme.

“Hay sectores que vienen liderando en este caso la recuperación, como puede ser energía, como puede ser minería, como puede ser agro, y por otro lado tenés otros sectores que están bastante rezagados, industria y construcción”, explicó.

El economista remarcó que el Estado puede utilizar impuestos e incentivos para orientar recursos hacia determinadas actividades. “El Estado, al menos desde lo que yo entiendo, funciona con incentivos y con impuestos”, sostuvo.

Al referirse a la construcción, planteó la contradicción entre la baja actividad y las necesidades habitacionales existentes. “¿Tenemos un déficit habitacional? Sí, claro”, señaló, al considerar que el desafío consiste en generar condiciones para movilizar recursos hacia los sectores más rezagados.